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Qué es el MIR: guía completa del examen y las plazas 2027

Por Equipo de Oposiciones GratisPublicado el 30 de agosto de 202642 min de lectura
GUIA MIR OPOSICIONES 2027

En una frase: el MIR no es una oposición, es la prueba selectiva de acceso a la Formación Sanitaria Especializada. Un único examen tipo test de 200 preguntas —más 10 de reserva— con cuatro opciones y una sola correcta, que se responde en cuatro horas y media. Cada acierto suma 3 puntos, cada fallo resta 1 y el blanco no vale nada. El examen pesa el 90 % de la nota final y el expediente de la carrera el 10 %. Con esa nota se ordena a todo el mundo en una lista única —el número de orden— y, por ese orden, cada persona elige especialidad y hospital hasta que se acaban las plazas. En la convocatoria en curso hay 9.676 plazas de Medicina, el examen es el 23 de enero de 2027 y el plazo de inscripción va del 1 al 14 de septiembre de 2026.

Sobre el MIR se ha escrito muchísimo y buena parte está desactualizado, porque casi todo lo que se puede contar de él son cifras que cambian cada verano. Esta guía se ha escrito con la orden de convocatoria abierta —la Orden SND/854/2026, publicada en el BOE el 10 de agosto de 2026, hace tres semanas— y con los 27 exámenes oficiales delante. Cada dato dice de dónde sale. Cuando algo no lo hemos podido verificar, lo decimos en lugar de rellenarlo.

Datos clave del MIR

Qué esPrueba selectiva de acceso a la Formación Sanitaria Especializada
Quién lo convocaMinisterio de Sanidad, una vez al año
Convocatoria en cursoOrden SND/854/2026, de 4 de agosto (BOE de 10 de agosto de 2026)
SolicitudesDel 1 al 14 de septiembre de 2026 (10 días hábiles, telemático)
Fecha del examen23 de enero de 2027. Llamamiento a las 13:00 y ejercicio a partir de las 14:00 (una hora antes en Canarias)
Formato200 preguntas + 10 de reserva · 4 opciones · 4 h 30 min
CorrecciónAcierto +3 · Fallo −1 · Blanco 0
Nota final90 % examen + 10 % expediente académico
Mínimo para elegir plazaPuntuación superior a cero puntos
Plazas de Medicina9.676, repartidas en 47 especialidades
Tasa31,10 € (23,33 € en Enfermería)
Sedes26 provincias o localidades, a elegir en la solicitud
Duración de la residencia4 o 5 años, según el programa formativo de cada especialidad

¿Qué es el MIR exactamente?

El MIR es la prueba que permite acceder a una plaza de residencia, y la residencia es el único camino que existe en España para llegar a ser especialista. Esa es toda la historia, y conviene entenderla bien porque explica el resto.

Cuando alguien termina Medicina, tiene un título que le habilita para ejercer como médico, pero no como cardiólogo, ni como pediatra, ni como médico de familia. Para eso hace falta un título de especialista, y ese título no se compra, ni se saca con un máster, ni se obtiene trabajando muchos años en un servicio: se obtiene formándose dentro de un hospital o un centro de salud acreditado para enseñar, durante cuatro o cinco años, cobrando una nómina y asumiendo responsabilidad de forma progresiva. A esa etapa se la llama residencia, y a quien la hace, médico interno residente. De ahí las siglas.

Como las plazas de residencia son limitadas y las quiere muchísima gente, hay que repartirlas con algún criterio. El criterio es este examen. Se celebra el mismo día en toda España, es idéntico para todos los aspirantes de una misma titulación y su resultado, combinado con el expediente de la carrera, produce una lista ordenada de la que sale absolutamente todo lo demás: quién elige antes, quién elige después y quién se queda sin nada.

Las siglas, por cierto, se usan para tres cosas distintas y el contexto las distingue: el MIR es el examen («me presento al MIR»), una plaza MIR es una plaza de residencia y un MIR es la persona que la está ocupando («pregúntale al MIR de tercero»).

Por qué no es una oposición (y por qué eso lo cambia todo)

Casi todo el mundo llama al MIR «la oposición de los médicos», y aunque se entiende, la etiqueta despista en cuatro cosas muy prácticas.

No se entra en un cuerpo de funcionarios. Quien saca plaza firma un contrato laboral de residencia con el centro donde se forma; una relación laboral especial, regulada desde 2006, con fecha de caducidad: la del final del programa formativo. Cuando acaba la residencia no hay una plaza fija esperando, hay un título de especialista. Conseguir después un puesto en la sanidad pública es otro proceso completamente distinto, con sus propias oposiciones y bolsas.

No hay aprobado ni suspenso. No existe un cinco que separe a los aptos de los no aptos. Es una prueba de ordenación: lo único que hace tu nota es colocarte en una fila. Puedes hacer un examen razonable y quedarte sin la especialidad que querías, y puedes hacer uno mediocre y acabar con plaza de otra cosa. La pregunta correcta nunca es «¿he aprobado?», sino «¿en qué parte de la fila estoy?».

No hay temario oficial. Pocas pruebas selectivas dejan el contenido tan abierto. El anexo de la convocatoria despacha el asunto remitiendo a los requisitos del título de grado en Medicina: oficialmente, entra la carrera entera. Volveremos sobre esto, porque tiene una consecuencia enorme sobre cómo hay que estudiar.

No se compite contra un listón, se compite contra la gente. Y de forma muy literal: la nota se calcula, como veremos, tomando como referencia a los mejores de tu propia convocatoria. Si el examen sale duro, sale duro para todos y la escala se ajusta. Lo que no se ajusta es el número de plazas.

Un examen, siete carreras: MIR, EIR, FIR, PIR, BIR, QIR y RFIR

El MIR es el más numeroso de siete hermanos. La misma orden convoca la misma prueba, el mismo día, con el mismo formato y las mismas reglas, para siete titulaciones distintas, cada una con su propio cuadernillo de preguntas:

SiglasTitulaciónPlazas en la convocatoria en curso
MIRMedicina9.676
EIREnfermería2.341
FIRFarmacia377
PIRPsicología293
BIRBiología69
RFIRRadiofísica (Física)57
QIRQuímica37

Fuente: Orden SND/854/2026, dispongo primero. Las siete suman 12.850 plazas. Son las cifras de la oferta inicial: alguna convocatoria se ha ampliado después de publicarse.

Que sean siete pruebas hermanas tiene una consecuencia que casi nadie tiene en cuenta y que puede cambiarte los cálculos. Hay especialidades multidisciplinares, a las que se llega desde varias carreras, y sus plazas van repartidas por titulación. Análisis Clínicos, Bioquímica Clínica, Inmunología y Microbiología y Parasitología funcionan así, y el cuadro n.º 2 del anexo de la orden dice exactamente cuántas plazas de cada una puede coger cada colectivo.

El caso extremo es Análisis Clínicos: de sus 104 plazas, solo 10 son para médicos; 58 son para farmacéuticos, 21 para químicos y 15 para biólogos. Si miras la «nota de corte» de Análisis Clínicos sin saberlo, te estás haciendo una idea completamente equivocada de lo accesible que es esa especialidad desde Medicina.

De dónde viene el sistema MIR

El sistema no nació con la democracia ni es un invento reciente. Sus dos hitos normativos están citados, con nombre y apellidos, en el preámbulo y en la disposición derogatoria del Real Decreto 183/2008, que es la norma que hoy clasifica las especialidades.

El primero es el Real Decreto de 15 de junio de 1978, que marca la frontera entre las especialidades «antiguas» y las modernas: hay una orden de 1981 dedicada precisamente a establecer equivalencias entre unas y otras y a resolver la situación de quienes habían empezado a formarse antes de 1980.

El segundo, y el importante, es el Real Decreto 127/1984, de 11 de enero, que reguló la formación médica especializada y la obtención del título de médico especialista. El propio RD 183/2008 lo llama «una norma tan nuclear» y reconoce que estuvo vigente veintitrés años, durante los cuales el sistema de residencia se consolidó y se convirtió en el modelo que hoy se da por evidente.

La tercera pieza es más reciente y es la que puso orden en la parte laboral: el Real Decreto 1146/2006, de 6 de octubre, que regula la relación laboral especial de residencia. Es la norma que, en palabras del propio RD 183/2008, «por primera vez, y de una forma sistemática y pormenorizada, regula los aspectos laborales» de la residencia. Antes de eso, la figura del residente era mucho más ambigua.

Hoy el edificio se sostiene sobre la Ley 44/2003 de ordenación de las profesiones sanitarias, el RD 183/2008 —que determina y clasifica las especialidades— y el Real Decreto 589/2022, que es el reglamento vigente del acceso y al que la orden de convocatoria se remite constantemente. Si alguna vez te encuentras con una duda rara que la convocatoria no resuelve, casi siempre está en ese último.

¿Quién puede presentarse al MIR?

Los requisitos hay que acreditarlos dentro del plazo de solicitudes, no después, y mantenerlos durante todo el proceso hasta la incorporación a la plaza. Si en cualquier momento se descubre que alguien no cumple uno, se le excluye previa audiencia. Son estos.

Titulación

Hay que tener el título universitario oficial español que habilita para ejercer la profesión de médico, o el reconocimiento, homologación o equivalencia del correspondiente título extranjero. Conviene subrayar que no basta con haber aprobado todas las asignaturas: hace falta el título o, al menos, el certificado supletorio, dentro del plazo.

Nacionalidad y situación administrativa

Pueden presentarse quienes tengan nacionalidad española y los nacionales de otros Estados en los términos del artículo 57 del Estatuto Básico del Empleado Público. Además, la orden abre la puerta a nacionales de terceros países en dos supuestos: quienes residen legalmente en España conforme a la ley de extranjería, y —para Medicina, Farmacia y Enfermería— quienes proceden de países que tengan convenio de cooperación en vigor con España y posean el título homologado o reconocido, siempre que se encuentren en España con autorización legal de estancia.

Edad

No haber alcanzado la edad de jubilación forzosa ni, en caso de no haberla alcanzado, llegar a ella antes de terminar el periodo máximo de residencia de la titulación. Es decir: el límite no es la edad al presentarse, sino la edad al acabar.

Idioma español, nivel C1

Quienes tengan la nacionalidad de un Estado cuya lengua oficial no sea el español deben demostrar un conocimiento equivalente, como mínimo, al nivel C1 del Marco Común Europeo de Referencia, mediante un título oficial y en los términos del artículo 19 del Real Decreto 589/2022. No se acredita con buena voluntad ni con haber estudiado aquí: hace falta el título.

Tasa

La tasa de derechos de examen de esta convocatoria es de 31,10 euros (23,33 euros en Enfermería), salvo causa de exención. Y aquí la orden es tajante: no acreditar el pago dentro del plazo, o ingresar un importe inferior, determina directamente la no admisión. No es un trámite que se pueda arreglar más tarde.

Si ya estás de residente

Quien esté ocupando una plaza de formación tiene que presentar la renuncia a esa plaza antes de que termine el plazo de solicitudes para poder participar en la nueva convocatoria. No se puede jugar a dos bandas: no existe la posibilidad de presentarse «por si acaso» sin soltar lo que ya se tiene.

Los dos cupos: discapacidad y personas sin residencia legal

De las plazas de Medicina, la orden reserva dos bloques que no son plazas aparte, sino un cupo dentro de las mismas: 968 plazas pueden cubrirse por el turno de personas con discapacidad, y otras 968 por personas que no son titulares de una autorización de residencia en España. Cada uno es el 10 % de la oferta.

Un detalle importante: el turno no crea una fila propia. Todo el mundo, sea cual sea su turno de acceso, se ordena en la misma lista por puntuación total y es convocado a elegir en ese orden. El turno se marca en la solicitud y, si hubiera un error, se puede corregir en el trámite de subsanación de la lista provisional de admitidos.

Médicos extranjeros: homologación, convenio y el cupo del 10 %

Una parte importante de quienes se presentan al MIR se formó fuera de España, y las reglas que les afectan están dispersas por la orden. Reunidas, son estas.

Si tienes nacionalidad española o de otro Estado del artículo 57 del EBEP —básicamente, países de la Unión Europea y asimilados—, entras en igualdad de condiciones. Lo mismo se aplica a las personas apátridas, en los términos del Real Decreto 1155/2024, que es el reglamento de extranjería vigente.

Si eres nacional de un tercer país, puedes solicitar el acceso a las pruebas de Medicina, Farmacia y Enfermería siempre que se cumplan dos condiciones a la vez dentro del plazo de solicitudes: que tu país de origen tenga suscrito y en vigor un convenio de cooperación con España, y que estés en posesión del título homologado o reconocido, conforme al artículo 17.2 del Real Decreto 589/2022. En esos mismos términos pueden presentarse quienes se encuentren en España con autorización legal de estancia, sea de corta duración, por estudios o por otra modalidad legalmente reconocida.

Y aquí es donde entra el segundo cupo del que hablábamos: 968 de las plazas de Medicina —el 10 % de la oferta— pueden ser cubiertas por personas que no son titulares de una autorización de residencia en España. No es una lista aparte ni un examen distinto: se compite en la misma prueba y se elige en la misma fila; lo que hace el cupo es poner un techo a cuántas de las plazas pueden acabar en ese grupo.

Dos avisos prácticos, porque son las dos causas de exclusión más frecuentes en este perfil. La primera: la homologación tarda, y el requisito hay que acreditarlo dentro del plazo de solicitudes, no cuando llegue. La segunda: el C1 de español se pide por nacionalidad de un Estado cuya lengua oficial no sea el español, y hay que acreditarlo con un título oficial. Las dos cosas se preparan con meses de antelación o no se preparan.

El calendario de la convocatoria, paso a paso

Antes de la tabla, un aviso que ahorra muchos malentendidos: una convocatoria lleva el año en que se convoca, pero el examen se celebra en enero del año siguiente. La «convocatoria 2026» es el examen de enero de 2027 y las plazas se ocupan en 2027. Es el desfase que más veces se cuela cuando uno busca información, y hasta en las bases de datos oficiales hay que tenerlo presente.

HitoCuándoDetalle
Publicación de la orden10 de agosto de 2026Orden SND/854/2026, de 4 de agosto
Plazo de solicitudes1 al 14 de septiembre de 2026Diez días hábiles. Modelo 790, en la sede electrónica
Listas provisionales de admitidosOtoñoDiez días hábiles para subsanar
Examen23 de enero de 2027Llamamiento a las 13:00; el ejercicio empieza a partir de las 14:00
Plantilla provisional de respuestas5 días hábiles despuésSe abren 3 días hábiles de reclamaciones
Plantilla definitivaTras resolver las reclamacionesContra ella no cabe recurso directo
Resultados provisionalesSemanas después7 días hábiles para alegaciones
Resultados definitivos y número de ordenPrimaveraCabe recurso de alzada
Elección de plazaDespués de los definitivosTelemática, por número de orden
Toma de posesiónEn el plazo que fije la resoluciónCon examen médico previo

La solicitud es obligatoriamente electrónica: se rellena el modelo 790 en la sede electrónica del Ministerio de Sanidad. Se puede modificar mientras el plazo siga abierto —presentando una nueva solicitud, que sustituye a la anterior— y, si ya se pagó la tasa y se acredita, no hay que volver a pagarla.

En esa solicitud se elige también la sede de examen entre 26 provincias o localidades, y esa elección no se puede cambiar una vez cerrado el plazo, salvo circunstancias excepcionales debidamente acreditadas y aceptadas expresamente por la Dirección General. Merece la pena pensarla más de cinco minutos: son cuatro horas y media de examen a primera hora de la tarde, y llegar descansado no es un detalle menor.

Las 26 sedes son A Coruña (Santiago de Compostela), Albacete, Alicante/Alacant, Asturias (Oviedo), Badajoz, Barcelona, Bizkaia (Bilbao), Cáceres, Cádiz, Cantabria (Santander), Granada, Illes Balears (Palma), La Rioja (Logroño), Las Palmas (Las Palmas de Gran Canaria), León, Madrid, Málaga, Murcia, Navarra (Pamplona), Pontevedra (Vigo), Salamanca, Santa Cruz de Tenerife, Sevilla, Valencia/València, Valladolid y Zaragoza.

¿Cómo es el examen del MIR por dentro?

Un solo ejercicio, el mismo para todos los aspirantes de una titulación, con estas características:

  • 200 preguntas que puntúan, más 10 de reserva. Las de reserva solo entran en juego para sustituir a las que la comisión calificadora anule. Se contestan todas, porque durante el examen no sabes cuáles son de reserva, pero al final solo cuentan 200.
  • Cuatro opciones por pregunta, una sola correcta.
  • Cuatro horas y media. Son 270 minutos para 210 preguntas: 77 segundos por pregunta, incluyendo leer el caso clínico, pensarlo y marcarlo. El MIR no es solo un examen de conocimiento; es también un examen de ritmo, y mucha gente lo descubre demasiado tarde.
  • Cinco versiones del cuadernillo (de la 0 a la 4), con las mismas preguntas en distinto orden. Cada versión tiene su propia plantilla, y esto no es un detalle burocrático: mezclar la plantilla de una versión con el cuadernillo de otra convierte un examen entero en basura. Nos pasó reconstruyendo un año antiguo, y volveremos a ello.
  • Entre 24 y 26 preguntas con imagen en los últimos exámenes: radiografías, TC, fondos de ojo, electrocardiogramas, cortes histológicos. Son incontestables sin la imagen, y de ahí una recomendación muy concreta: cualquier repositorio de preguntas antiguas que no traiga las imágenes te está dando el examen incompleto, y normalmente no te lo advierte.

Sobre las anulaciones: la comisión calificadora aprueba primero una plantilla provisional, y en los cinco días hábiles siguientes al examen se publica. A partir de ahí hay tres días hábiles para reclamar contra ella. La comisión estudia las reclamaciones, anula lo que tenga que anular, determina qué preguntas de reserva sustituyen a las anuladas y aprueba la plantilla definitiva. Contra esa definitiva no cabe recurso directo, aunque sí se puede alegar más adelante en el recurso de alzada contra la resolución de resultados.

Para hacerse una idea del volumen: en los cinco últimos exámenes se anularon entre 3 y 7 preguntas por convocatoria. No es una anécdota, pero tampoco es el rescate que a veces se imagina quien sale del examen con la sensación de que «esa pregunta estaba mal».

El día del examen: lo que sí y lo que no puedes llevar

La convocatoria de 2027 incorpora un bloque nuevo, y bastante detallado, sobre dispositivos y prevención del fraude. Conviene leerlo antes de entrar al aula, porque las consecuencias no son un aviso: son la anulación del ejercicio.

Conviene tener claras las dos horas, porque circulan las dos y no significan lo mismo. A las 13:00 (12:00 en Canarias, hora local) empieza el llamamiento y la comprobación de identidad en la mesa que te corresponda. El ejercicio arranca a partir de las 14:00 (13:00 en Canarias), y justo antes se abren, delante de los aspirantes, los paquetes precintados con los cuadernos.

No se puede acceder al aula con dispositivos prohibidos y, cuando no sea posible dejarlos fuera, hay que entregarlos al personal responsable antes de empezar para su custodia temporal. Tampoco se pueden usar libros, apuntes, notas ni ningún material distinto del expresamente autorizado.

Hay un punto que sorprende: la organización puede exigir la retirada de cualquier reloj cuando existan dudas razonables. Da por hecho que el reloj inteligente se queda fuera, y ten presente que el aula puede no tener un reloj de pared a la vista; llevar un reloj analógico sencillo es una precaución razonable.

Para verificar todo esto, el personal responsable puede usar equipos pasivos de detección de radiofrecuencia, campos electromagnéticos o materiales ferromagnéticos. La orden se cuida de precisar que esos equipos solo detectan: no interceptan comunicaciones, no acceden a contenidos, no identifican personas ni tratan datos personales. Tener, usar u ocultar un dispositivo prohibido, o intentar eludir los controles, se considera conducta fraudulenta, y la consecuencia es la anulación del ejercicio y la exclusión del proceso selectivo. Negarse a colaborar en las comprobaciones, después de un requerimiento expreso, puede acabar igual.

Sí están permitidos los dispositivos imprescindibles por razones médicas acreditadas —una bomba de insulina, por ejemplo—, siempre que se haya comunicado y autorizado previamente.

Y un detalle logístico que a mucha gente le llama la atención: el cuadernillo no se entrega a los examinandos en ningún caso. Se precinta, se custodia y se destruye de forma segura. Las distintas versiones se publican después en la web del Ministerio. Por eso los exámenes antiguos circulan como los publicó el Ministerio o como los transcribió alguien, nunca como la fotocopia del cuadernillo de nadie.

Cómo repartir cuatro horas y media

Son 270 minutos para 210 preguntas: 77 segundos por pregunta de media, contando leer un caso clínico de seis líneas, pensarlo y marcarlo. Ese número asusta menos de lo que parece —muchas preguntas se contestan en veinte segundos— pero tiene una consecuencia que conviene decidir antes de entrar y no sobre la marcha.

La regla más importante es esta: no dejes el traspaso a la hoja de respuestas para el final. Cuando la mesa anuncia que se ha acabado el tiempo, no se puede marcar ni una casilla más, y todos los años hay gente que llega con el cuadernillo resuelto y la hoja a medias. Marcar en bloques —cada veinte o veinticinco preguntas— cuesta un minuto y elimina el riesgo entero.

Lo demás es sentido común, pero conviene tenerlo pensado: hacer una primera pasada contestando lo que sabes y dejando señaladas las dudosas, reservar la última media hora para volver a ellas, y no atascarse nunca más de dos minutos en una pregunta —vale lo mismo que la más fácil del examen—. Y recuerda la aritmética de más arriba: de las que dejaste marcadas, todas aquellas en las que hayas podido tachar una opción se contestan.

Qué llevar, y qué no puedes llevar

Esta lista no es un consejo nuestro: está entera en el dispongo noveno de la orden, y cada punto tiene consecuencias reales. Conviene leerla la semana de antes, no la noche de antes.

Lo que hay que llevar sí o sí:

  • El documento oficial de identificación ORIGINAL, y además el mismo que usaste al inscribirte. No se admiten copias, reproducciones ni fotos en el móvil. Tiene que estar visible sobre la mesa durante todo el examen, porque pueden pedirte que te identifiques en cualquier momento. No poder acreditar la identidad con el original puede costarte el ejercicio entero.
  • Bolígrafo transparente de tinta azul o negra. Literal. Y la orden avisa de que el Ministerio no suministra ese material: si te quedas sin bolígrafo, es tu problema. Lleva dos o tres.

Lo único más que puede haber sobre la mesa: una botella de agua pequeña, transparente y sin etiqueta. Nada más.

Lo que está prohibido:

  • Calculadora. La única excepción son los aspirantes del ámbito de la Física, y se la facilita la propia mesa.
  • Tapones para los oídos. Sorprende a mucha gente que estudia con ellos y los lleva por costumbre.
  • Libros, apuntes, notas, soportes de almacenamiento o cualquier material no autorizado.
  • Acompañantes dentro de la facultad. Quien te lleve se queda fuera.

Y tres reglas de tiempo que conviene interiorizar:

  • 🚨 No se permite el acceso al aula una vez abiertos los paquetes precintados. Llegar tarde no es llegar tarde: es quedarse fuera. Cuenta el atasco, el aparcamiento y la cola de identificación.
  • No se puede salir del aula hasta que haya pasado una hora desde el comienzo del ejercicio, salvo causa excepcional e inaplazable. Después sí, momentáneamente y con autorización de la mesa, que dispondrá lo necesario para garantizar la incomunicación — y ese tiempo no se recupera.
  • Cuando la mesa anuncia que ha terminado el tiempo, no se puede seguir marcando ni una casilla más.

Dos detalles de la hoja de respuestas que cuestan puntos todos los años. El primero: cualquier marca distinta de las permitidas, o que sea confusa o ilegible, cuenta como respuesta incorrecta —no como blanco, como incorrecta, y eso resta un punto—. El segundo: hay que firmar la hoja de respuestas, en el apartado destinado a ello, antes de que termine el tiempo. Es justo el tipo de cosa que se olvida cuando vas apurado al final.

Las preguntas con imagen

Entre veinticuatro y veintiséis preguntas de cada examen reciente van vinculadas a una imagen que se entrega en un cuadernillo aparte: una radiografía de tórax, un TC craneal, un fondo de ojo, un electrocardiograma, un corte histológico, una lesión cutánea. El enunciado las llama por su número —«pregunta vinculada a la imagen n.º 11»— y sin ella no hay nada que contestar; alguna va incluso vinculada a dos imágenes a la vez.

Suponen en torno al 12 % del examen, así que no son un adorno. Y tienen una particularidad al prepararlas: se responden con un tipo de conocimiento distinto del resto, más de reconocimiento de patrón que de razonamiento, y por eso conviene hacerlas en bloque de vez en cuando en lugar de dejarlas caer sueltas. En nuestro archivo hay 489 preguntas con su imagen original, que es la parte que más se pierde cuando un examen antiguo circula copiado de un sitio a otro.

¿Cómo se calcula la nota del MIR?

Aquí se concentran casi todos los malentendidos, así que vamos despacio y con la orden delante. Son cuatro pasos.

Paso 1: la puntuación directa, o las «netas»

Cada respuesta correcta vale 3 puntos, cada incorrecta resta 1 y las no contestadas valen 0. Con 200 preguntas, el máximo teórico son 600 puntos.

En el argot del MIR casi nadie habla de puntuación directa: se habla de netas, que es esa misma puntuación dividida entre tres. Dicho de forma intuitiva: aciertos menos un tercio de los fallos, o sea, cada tres fallos te comes un acierto. 150 netas equivalen a 450 puntos directos. Si oyes a alguien decir «he hecho 130», está hablando de netas.

Paso 2: el factor de corrección, el paso que casi todo el mundo se salta

Tu puntuación directa no es tu nota. La orden establece que, una vez corregidos todos los exámenes, se calcula la media aritmética del 10 % de las mejores puntuaciones directas y a esa media se le hacen corresponder 90 puntos. El factor de corrección es 90 dividido entre esa media, y tu nota del ejercicio es tu puntuación directa multiplicada por ese factor.

Léelo otra vez, porque es la clave de todo: la nota del MIR es relativa. No mide lo que sabes en abstracto, mide lo que sabes comparado con la élite de tu propia convocatoria. Si el examen sale difícil para todos, la media del 10 % mejor baja, el factor sube y las notas se recolocan. Es un mecanismo de autoajuste que hace que las notas de años distintos sean comparables entre sí.

En el examen de enero de 2026 la media del 10 % de las mejores puntuaciones fue 457,4 —unas 152 netas de 200— y el factor de corrección, 0,19676432006. Con ese factor, la escala queda así:

NetasPuntuación directaNota del ejercicio (sobre 90)
8024047,22
10030059,03
11033064,93
12036070,84
13039076,74
14042082,64
152,5457,490,00

Ese 90 no es el máximo posible: quien supere la media del 10 % mejor pasa de 90. Es una referencia, no un tope.

Paso 3: el expediente académico, que vale un 10 %

El expediente de la carrera aporta 10 de los 100 puntos y se baremea con el mismo mecanismo relativo: se calcula la media del 10 % de los mejores expedientes, a esa media le corresponden 10 puntos y tu expediente se multiplica por el factor resultante.

Conviene calibrar qué significa eso en la práctica. Como casi todo el mundo que llega hasta aquí tiene un expediente entre notable y sobresaliente, el rango real es estrecho y la diferencia entre un expediente muy bueno y uno normal suele valer bastante menos que un puñado de netas. El expediente ayuda, pero el examen decide. Quien no aporte certificación académica, por cierto, recibe de oficio una media de 5,00.

Paso 4: la puntuación mínima, y el mito del percentil 35

Este punto merece un aviso en grande, porque es el dato que más webs siguen dando mal. Durante años, para poder elegir plaza había que alcanzar un porcentaje de la media de los mejores —el famoso «35 %»—. Eso ya no es así. La orden vigente dice, literalmente, que para participar en los actos de elección y adjudicación de plazas «será necesario alcanzar una puntuación superior a cero puntos», y que quien saque cero o negativo figura en la relación de resultados con la mención de «Eliminado».

Lo hemos comprobado en las órdenes de las dos últimas convocatorias, la de 2025 y la de 2026, y en ambas la regla es idéntica. Si lees en algún sitio que necesitas «el 35 % de la nota media de los diez mejores», estás leyendo una guía que se quedó anclada en otra época.

Ahora bien, que el listón esté en «más de cero» no significa que conseguir plaza sea fácil. Significa que el filtro no es aprobar, es la fila. En la convocatoria del examen de 2026 hubo 16.836 admitidos, se presentaron 15.092 y obtuvieron número de orden 15.084. Con unas 9.278 plazas finalmente adjudicables, la última cayó alrededor del 61,5 % de la lista: aproximadamente seis de cada diez personas con número acabaron con plaza. La pregunta relevante no es si sacarás plaza, sino de qué y dónde.

Calcula tu nota

Con las reglas de la orden y el factor de corrección verificado del último examen:

🧮 Qué nota sacas

Sobre las 200 preguntas que puntúan. Acierto +3, fallo −1, en blanco 0.

En blanco: 40

Puntuación directa (3 × 12040)

320

sobre un máximo de 600

Baremar con el factor de

Nota del ejercicio: 62.96 sobre 90. Sale de multiplicar tu puntuación directa por 0.19676432006, que es 90 ÷ 457.4 (la media del 10 % de mejores exámenes de ese año). A eso se le suma el expediente, hasta 10 más.

¿Conviene contestar cuando dudas?

Sí, en cuanto puedas descartar una sola opción. Y no, no es una opinión: es aritmética, y sale redonda.

Con cuatro opciones y un fallo que resta 1, si contestas una pregunta completamente al azar aciertas 1 de cada 4 veces (+3 puntos) y fallas 3 de cada 4 (−1 cada vez). El valor esperado es exactamente cero. Contestar a ciegas ni te perjudica ni te beneficia; lo único que hace es añadir varianza a tu resultado.

En cuanto descartas una opción, el cálculo cambia por completo: aciertas 1 de cada 3 (+3) y fallas 2 de cada 3 (−1), lo que da +0,33 puntos de media por pregunta. Traducido a algo accionable: si eres capaz de tachar una sola opción, contesta siempre. Dejar en blanco una pregunta en la que ya has descartado algo es regalar puntos, y en un examen de 200 preguntas esos regalos suman.

Y aquí está el matiz histórico que casi nadie explica: este razonamiento no valía antes de 2016. Hasta el examen de 2015 el MIR tenía cinco opciones, y entonces el azar puro tenía un valor esperado de −0,2 por pregunta. La vieja recomendación de «no contestes si no estás razonablemente seguro» venía de aquel formato y tenía todo el sentido del mundo. Con el formato actual, ese consejo prudente se ha vuelto conservador de más, y sigue circulando por inercia.

Cómo se reclama una pregunta (y qué se puede recurrir)

Salir del examen con la sensación de que una pregunta estaba mal es lo más normal del mundo, y el procedimiento para decirlo existe, está tasado y es corto. Estos son los cuatro momentos en los que se puede pelear algo, con sus plazos.

1. Contra la plantilla provisional: tres días hábiles. El Ministerio publica las respuestas que la comisión calificadora considera correctas dentro de los cinco días hábiles siguientes al examen, y a partir de ahí se abren tres días hábiles para reclamar, por vía electrónica. La comisión estudia las reclamaciones y puede anular preguntas o cambiar respuestas; después aprueba la plantilla definitiva y determina qué preguntas de reserva sustituyen a las anuladas. Es aquí donde se juega de verdad la corrección del examen, y el plazo es tan breve que conviene tener las dudas anotadas el mismo día.

2. Contra la plantilla definitiva: no cabe recurso directo. Lo dice la orden con todas las letras. Ahora bien, sí se puede alegar lo que se considere sobre ella dentro del recurso de alzada contra la resolución definitiva de resultados, así que el asunto no queda cerrado del todo.

3. Contra la relación provisional de resultados: siete días hábiles de alegaciones. Esa relación incluye, para cada participante, el número de aciertos, el de errores, el de preguntas sin contestar, la puntuación final del ejercicio, el baremo académico y la puntuación total. Merece la pena revisarla con calma: los errores de baremación del expediente son más frecuentes de lo que parece y se corrigen aquí.

4. Contra las resoluciones definitivas: recurso de alzada, un mes. Tanto la relación definitiva de admitidos como la de resultados y la de adjudicación de plazas admiten recurso de alzada ante la Secretaría de Estado de Sanidad, en el plazo de un mes desde el día siguiente a su publicación, conforme a los artículos 121 y 122 de la Ley 39/2015.

Una curiosidad que desconcierta a mucha gente la primera vez: las listas no empiezan por la A. El orden alfabético de los listados sigue el resultado del sorteo anual de la Secretaría de Estado de Función Pública, el mismo que se aplica en el resto de procesos selectivos de la Administración. Si tu apellido empieza por una letra afortunada, aparecerás arriba del todo sin que eso signifique absolutamente nada.

¿Qué entra en el MIR? El temario que no existe

Oficialmente, el anexo II de la convocatoria resuelve el temario de Medicina en una línea: remite a la Orden ECI/332/2008, la que fija los requisitos del título de grado. Es decir, entra la carrera. No hay lista de temas, no hay epígrafes y no hay una distribución oficial de preguntas por asignatura.

Curiosamente, esto no es igual para las siete titulaciones. El PIR y el BIR sí tienen una lista de áreas en el anexo —psicopatología, evaluación psicológica, psicobiología… en Psicología; fisiología, genética, virología… en Biología—, y el RFIR llega a tener un temario detallado por bloques, con cálculo diferencial, electromagnetismo y física de radiaciones. El MIR es, de los siete, el que menos dice sobre su propio contenido.

Como no existe temario oficial, la única manera honesta de saber qué pesa cada asignatura es contar las preguntas de los exámenes reales. Lo hemos hecho: tenemos los 27 exámenes de 2000 a 2026 con sus 6.189 preguntas jugables, y todas están clasificadas por especialidad a mano, una por una. Esta es la distribución medida —no estimada—, con la columna de los diez últimos exámenes al lado para ver las tendencias:

Área% del corpus (2000-2026)% en los 10 últimos exámenes
Digestivo y Cirugía General8,9 %7,3 %
Estadística y Epidemiología7,0 %4,2 %
Infecciosas y Microbiología6,7 %5,5 %
Cardiología6,3 %6,2 %
Neumología6,2 %5,2 %
Ginecología y Obstetricia5,3 %5,1 %
Neurología y Neurocirugía5,2 %5,3 %
Endocrinología y Nutrición5,1 %4,6 %
Hematología4,4 %3,4 %
Reumatología4,0 %4,2 %
Pediatría3,8 %3,4 %
Traumatología y Ortopedia3,7 %4,3 %
Nefrología3,4 %3,5 %
Psiquiatría3,2 %3,1 %
Farmacología2,5 %2,8 %
Medicina Preventiva y Salud Pública2,4 %3,1 %
Urología2,2 %2,0 %
Otorrinolaringología2,1 %2,3 %
Inmunología2,0 %2,4 %
Anestesia, Urgencias y Cuidados Críticos2,0 %3,3 %
Dermatología2,0 %2,3 %
Oftalmología1,7 %1,5 %
Geriatría1,6 %3,1 %
Fisiología y Bioquímica1,6 %2,4 %
Oncología1,5 %2,0 %
Genética y Biología Molecular1,2 %1,9 %
Anatomía Patológica1,1 %1,1 %
Angiología y Cirugía Vascular1,1 %1,3 %
Medicina Legal y Bioética0,9 %1,8 %
Cirugía Plástica y Maxilofacial0,7 %1,2 %

Medido sobre las 6.189 preguntas de los 27 exámenes cargados en nuestra sección del MIR, clasificadas a mano una a una. La columna de la derecha corresponde a los exámenes de 2017 a 2026.

De esta tabla salen tres conclusiones que valen dinero a la hora de planificar el estudio.

Primera: no hay un bloque que decida el examen. La asignatura más preguntada no llega al 9 %. El MIR premia la amplitud, no la profundidad en un área concreta. Quien llega a enero sabiendo mucho de tres asignaturas y poco del resto lo tiene peor que quien sabe razonablemente de veinte.

Segunda: Estadística y Epidemiología pesa mucho más de lo que la gente cree. Un 7 % histórico —unas catorce preguntas por examen en el formato actual— para un temario pequeño, cerrado, que no cambia con los años y que se domina en unas pocas semanas. En relación entre esfuerzo y preguntas no hay nada comparable en todo el examen, y sin embargo es de lo primero que la gente aparca.

Tercera: el examen se mueve. Geriatría casi ha duplicado su peso en los diez últimos exámenes, Urgencias y Cuidados Críticos ha subido con claridad, y Medicina Legal y Bioética también. Estadística, en cambio, ha bajado respecto a su media histórica. Estudiar con la distribución de hace quince años es estudiar otro examen.

Las preguntas anuladas: qué son y cómo se ve una por dentro

Todos los años la comisión calificadora retira unas cuantas preguntas del examen. En las cinco últimas convocatorias fueron entre 3 y 7: tres en el examen de 2022 y siete en el de 2026, con una progresión llamativamente ordenada de por medio. Cada una que cae se sustituye por una de las diez de reserva, que hasta ese momento no puntuaban.

La comisión no publica los motivos, así que nadie puede afirmar por qué se anuló ninguna en concreto. Lo que sí se puede hacer es mirarlas. Y a veces el candidato salta a la vista.

La pregunta 50 del examen de 2026, de cáncer de mama, se anuló. Una de sus cuatro opciones decía, literalmente:

«El carcinoma ductal in situ se estadifica como estadio .»

Falta el número. Y no es un descuido de nuestra transcripción: lo hemos comprobado en las cinco versiones del cuadernillo oficial que publica el Ministerio, y en las cinco está igual. La opción salió mutilada de imprenta. No decimos que ese fuera el motivo de la anulación —eso no lo sabe nadie fuera de la comisión—, pero es un buen recordatorio de que el examen lo hacen personas y de que reclamar tiene sentido: tres días hábiles, por vía electrónica, después de la plantilla provisional.

Nosotros las conservamos todas —54 en total— con su enunciado y sus opciones, aunque no se puedan jugar: no tienen respuesta correcta, de eso va la anulación. Están ahí porque forman parte del examen real y porque saber cuáles cayeron y se cayeron es información útil, no ruido a esconder.

Lo que el MIR repite: 33 preguntas que han caído dos veces

Hay una cosa que no se puede saber leyendo un manual y que sí se puede medir teniendo los 27 exámenes en una base de datos: el MIR se repite a sí mismo. No hablamos de «temas que suelen caer», sino de la misma pregunta, con el mismo enunciado y las mismas opciones, en dos convocatorias distintas.

Las hemos buscado con un criterio estricto —enunciados casi idénticos palabra por palabra, o coincidencia de opciones más parecido del enunciado— y salen 33 pares en veintisiete años. Una muestra:

AñosÁreaDe qué ibaRespuesta oficial
2004 y 2026NefrologíaIndigente inconsciente con hematomas y fetor etílicoFracaso renal agudo por rabdomiólisis
2015 y 2026TraumatologíaQué lesión traumática exige tratamiento más precozLuxación posterior de cadera
2024 y 2026OtorrinoEl carcinoma adenoide quísticoSe asocia a parálisis facial por neurotropismo
2003 y 2006PediatríaNiña de 9 meses con letargia, vómitos y llanto intermitenteInvaginación
2011 y 2015NeumologíaSíncope y mareo en una mujer de 58 añosAngioTC torácico
2013 y 2020CardiologíaOndas v prominentes y soplo holosistólicoInsuficiencia tricúspide
2020 y 2022GinecologíaMarcador ecográfico clave del cribado del primer trimestreTranslucencia nucal
2008 y 2012EstadísticaRechazar la hipótesis nula siendo ciertaError de tipo I

Tres lecturas de los 33 pares completos, y las tres son accionables:

La distancia habitual entre las dos apariciones es de tres años (mediana), pero el rango va de uno a veintidós. La pregunta de la rabdomiólisis cayó en 2004 y volvió en 2026; la del carcinoma adenoide quístico cayó en 2024 y volvió dos años después. Conclusión práctica: no hay una ventana de seguridad. Los exámenes viejos no están «amortizados».

Estadística y Epidemiología es, con diferencia, el área que más se repite: 5 de los 33 pares, un 15 % de las repeticiones cuando solo supone el 7 % de las preguntas. Le siguen Cardiología con 3. Es el segundo argumento —y el más difícil de discutir— para no dejar la estadística para el final: no solo pesa mucho, es que el tribunal reutiliza sus preguntas más que las de ninguna otra cosa.

Y sirve como control de calidad. Dos apariciones de la misma pregunta tienen que llevar la misma respuesta oficial; si no, una de las dos está mal transcrita. Es una comprobación que no depende de ninguna fuente externa, y la usamos para auditar nuestro propio archivo. ⚠ Con un matiz que costó descubrir: emparejar por el juego de opciones no basta, porque el examen pregunta cosas distintas sobre el mismo repertorio de alternativas —los cinco tumores de tiroides, por ejemplo—. Sin exigir además que el enunciado coincida salían 112 «repeticiones» y no lo era ninguna.

Las plazas, especialidad por especialidad

Las 9.676 plazas de Medicina se reparten entre 47 especialidades, y el reparto está lejísimos de ser uniforme. Medicina Familiar y Comunitaria se lleva 2.557 —más de una de cada cuatro plazas de todo el MIR— y en el otro extremo hay especialidades con una única plaza en toda España.

La tabla siguiente cruza dos cosas que están publicadas en sitios distintos y que casi nunca se ven juntas: las plazas de esta convocatoria, sacadas del anexo I de la orden, y hasta qué número de orden llegó cada especialidad en la última adjudicación cerrada. Puedes buscar la tuya y ordenar por lo que te interese:

🩺 Las 47 especialidades, plaza a plaza

Plazas de la convocatoria cuyo examen se celebra en enero de 2027 (anexo I de la orden) y, al lado, hasta qué número de orden llegó esa misma especialidad en la adjudicación de 2026. Lo segundo es orientativo: cambia todos los años.

9.676 plazas en total

  • Medicina Familiar y Comunitaria

    En 2026 se agotó hacia el nº 14.612 · había que estar en el 97 % mejor · el año pasado, 2.543

    2.557plazas
  • Pediatría y Sus Áreas Específicas

    En 2026 se agotó hacia el nº 5.612 · había que estar en el 37 % mejor · el año pasado, 530

    536plazas
  • Medicina Interna

    En 2026 se agotó hacia el nº 8.460 · había que estar en el 56 % mejor · el año pasado, 442

    444plazas
  • Anestesiología y Reanimación

    En 2026 se agotó hacia el nº 4.525 · había que estar en el 30 % mejor · el año pasado, 437

    439plazas
  • Psiquiatría

    En 2026 se agotó hacia el nº 7.204 · había que estar en el 48 % mejor · el año pasado, 334

    345plazas
  • Radiodiagnóstico

    En 2026 se agotó hacia el nº 5.167 · había que estar en el 34 % mejor · el año pasado, 315

    324plazas
  • Cirugía Ortopédica y Traumatología

    En 2026 se agotó hacia el nº 3.832 · había que estar en el 25 % mejor · el año pasado, 311

    320plazas
  • Obstetricia y Ginecología

    En 2026 se agotó hacia el nº 4.521 · había que estar en el 30 % mejor · el año pasado, 284

    293plazas
  • Medicina de Urgencias y Emergencias

    En 2026 se agotó hacia el nº 8.704 · había que estar en el 58 % mejor · el año pasado, 82

    279plazas
  • Cirugía General y del Aparato Digestivo

    En 2026 se agotó hacia el nº 5.137 · había que estar en el 34 % mejor · el año pasado, 249

    255plazas
  • Oftalmología

    En 2026 se agotó hacia el nº 2.069 · había que estar en el 14 % mejor · el año pasado, 229

    243plazas
  • Medicina Intensiva

    En 2026 se agotó hacia el nº 7.832 · había que estar en el 52 % mejor · el año pasado, 230

    235plazas
  • Aparato Digestivo

    En 2026 se agotó hacia el nº 4.468 · había que estar en el 30 % mejor · el año pasado, 220

    222plazas
  • Cardiología

    En 2026 se agotó hacia el nº 2.490 · había que estar en el 17 % mejor · el año pasado, 207

    209plazas
  • Neurología

    En 2026 se agotó hacia el nº 6.036 · había que estar en el 40 % mejor · el año pasado, 197

    202plazas
  • Oncología Médica

    En 2026 se agotó hacia el nº 7.204 · había que estar en el 48 % mejor · el año pasado, 189

    193plazas
  • Hematología y Hemoterapia

    En 2026 se agotó hacia el nº 7.309 · había que estar en el 48 % mejor · el año pasado, 169

    173plazas
  • Neumología

    En 2026 se agotó hacia el nº 7.204 · había que estar en el 48 % mejor · el año pasado, 171

    173plazas
  • Medicina Física y Rehabilitación

    En 2026 se agotó hacia el nº 7.204 · había que estar en el 48 % mejor · el año pasado, 156

    163plazas
  • Urología

    En 2026 se agotó hacia el nº 4.221 · había que estar en el 28 % mejor · el año pasado, 161

    163plazas
  • Dermatología Médico-quirúrgica y Venereología

    En 2026 se agotó hacia el nº 486 · había que estar en el 3 % mejor · el año pasado, 140

    144plazas
  • Medicina del Trabajo

    En 2026 se agotó hacia el nº 10.555 · había que estar en el 70 % mejor · el año pasado, 133

    140plazas
  • Anatomía Patológica

    En 2026 se agotó hacia el nº 8.892 · había que estar en el 59 % mejor · el año pasado, 135

    139plazas
  • Geriatría

    En 2026 se agotó hacia el nº 9.588 · había que estar en el 64 % mejor · el año pasado, 126

    128plazas
  • Medicina Preventiva y Salud Pública

    En 2026 se agotó hacia el nº 11.974 · había que estar en el 79 % mejor · el año pasado, 126

    128plazas
  • Otorrinolaringología

    En 2026 se agotó hacia el nº 2.756 · había que estar en el 18 % mejor · el año pasado, 121

    127plazas
  • Endocrinología y Nutrición

    En 2026 se agotó hacia el nº 2.752 · había que estar en el 18 % mejor · el año pasado, 115

    120plazas
  • Nefrología

    En 2026 se agotó hacia el nº 7.235 · había que estar en el 48 % mejor · el año pasado, 118

    119plazas
  • Reumatología

    En 2026 se agotó hacia el nº 5.539 · había que estar en el 37 % mejor · el año pasado, 98

    102plazas
  • Alergología

    En 2026 se agotó hacia el nº 7.204 · había que estar en el 48 % mejor · el año pasado, 80

    82plazas
  • Oncología Radioterápica

    En 2026 se agotó hacia el nº 7.468 · había que estar en el 50 % mejor · el año pasado, 77

    78plazas
  • Medicina Nuclear

    En 2026 se agotó hacia el nº 7.687 · había que estar en el 51 % mejor · el año pasado, 62

    68plazas
  • Neurofisiología Clínica

    En 2026 se agotó hacia el nº 8.298 · había que estar en el 55 % mejor · el año pasado, 63

    68plazas
  • Angiología y Cirugía Vascular

    En 2026 se agotó hacia el nº 5.205 · había que estar en el 35 % mejor · el año pasado, 57

    60plazas
  • Psiquiatría Infantil y de la Adolescencia

    En 2026 se agotó hacia el nº 7.202 · había que estar en el 48 % mejor · el año pasado, 52

    57plazas
  • Cirugía Plástica, Estética y Reparadora

    En 2026 se agotó hacia el nº 623 · había que estar en el 4 % mejor · el año pasado, 53

    55plazas
  • Neurocirugía

    En 2026 se agotó hacia el nº 4.822 · había que estar en el 32 % mejor · el año pasado, 54

    52plazas
  • Cirugía Oral y Maxilofacial

    En 2026 se agotó hacia el nº 2.310 · había que estar en el 15 % mejor · el año pasado, 39

    46plazas
  • Microbiología y Parasitología

    En 2026 se agotó hacia el nº 9.606 · había que estar en el 64 % mejor · el año pasado, 30

    37plazas
  • Cirugía Torácica

    En 2026 se agotó hacia el nº 5.596 · había que estar en el 37 % mejor · el año pasado, 22

    29plazas
  • Cirugía Cardiovascular

    En 2026 se agotó hacia el nº 5.427 · había que estar en el 36 % mejor · el año pasado, 24

    25plazas
  • Farmacología Clínica

    En 2026 se agotó hacia el nº 9.524 · había que estar en el 63 % mejor · el año pasado, 24

    25plazas
  • Medicina Legal y Forense

    En 2026 se agotó hacia el nº 7.204 · había que estar en el 48 % mejor · el año pasado, 18

    24plazas
  • Inmunología

    En 2026 se agotó hacia el nº 8.172 · había que estar en el 54 % mejor · el año pasado, 13

    23plazas
  • Cirugía Pediátrica

    En 2026 se agotó hacia el nº 5.014 · había que estar en el 33 % mejor · el año pasado, 20

    21plazas
  • Análisis Clínicos

    En 2026 se agotó hacia el nº 9.518 · había que estar en el 63 % mejor · el año pasado, 16

    10plazas
  • Bioquímica Clínica

    En 2026 se agotó hacia el nº 9.569 · había que estar en el 63 % mejor · el año pasado, 2

    1plazas

Las plazas salen del cuadro n.º 1 del anexo I de la Orden SND/854/2026, descontando las de las otras seis titulaciones y usando la columna «Medicina» del cuadro n.º 2 para las cuatro especialidades multidisciplinares. Las 47 filas suman 9.676, exactamente el total que declara la propia orden: ese cuadre es la comprobación de que el reparto está bien leído.

Vale la pena detenerse en lo que significa esa concentración. Si una de cada cuatro plazas es de Medicina de Familia, la estructura del examen y la de la vida profesional que hay detrás están diciendo algo muy claro sobre dónde hacen falta médicos. Y desde el punto de vista puramente estratégico: quien esté abierto a la Atención Primaria juega con una red de seguridad enorme, porque es la especialidad que llega prácticamente hasta el final de la lista.

Cómo leer el anexo de plazas por tu cuenta

Si quieres comprobar cualquier cifra de esta guía —y deberías—, la orden trae cuatro cuadros en su anexo I y cada uno responde a una pregunta distinta:

  • Cuadro n.º 1. El resumen: plazas por especialidad y comunidad autónoma. Ojo, porque mezcla las siete titulaciones: en la misma lista conviven Cardiología, Enfermería Familiar y Comunitaria y Radiofísica Hospitalaria.
  • Cuadro n.º 2. Las especialidades multidisciplinares, desglosadas por titulación y comunidad. Es el cuadro que dice cuántas de las plazas de Análisis Clínicos, Bioquímica Clínica, Inmunología y Microbiología puede coger un médico.
  • Cuadro n.º 3. El catálogo detallado: unidad docente por unidad docente, con plazas acreditadas y plazas elegibles, provincia a provincia y hospital a hospital. Es el que hay que mirar antes de la elección de plaza, y el que casi nadie abre.
  • Cuadro n.º 4. Los centros de titularidad privada.

La distinción entre plazas acreditadas y plazas elegibles del cuadro 3 confunde a mucha gente: una unidad docente puede estar acreditada para formar a tres residentes de una especialidad y ofertar solo dos este año. Lo que puedes elegir es lo segundo.

¿Dónde hay más plazas? El mapa por comunidades

Las plazas no están repartidas por población exacta, sino por capacidad docente acreditada, que es otra cosa. Este es el reparto de las 9.676 plazas de Medicina por comunidad autónoma en la convocatoria en curso:

ComunidadPlazas MIR% del total
Madrid1.65517,1 %
Andalucía1.57116,2 %
Cataluña1.49315,4 %
Comunitat Valenciana98210,1 %
Castilla y León5866,1 %
Galicia5645,8 %
País Vasco4414,6 %
Castilla-La Mancha3894,0 %
Canarias3603,7 %
Región de Murcia3203,3 %
Aragón2852,9 %
Extremadura2332,4 %
Principado de Asturias2072,1 %
Illes Balears1881,9 %
Navarra1551,6 %
Cantabria1381,4 %
La Rioja630,7 %
Administración General del Estado460,5 %

Calculado sumando el cuadro n.º 1 del anexo I de la Orden SND/854/2026 y descontando, columna a columna, las plazas de las otras seis titulaciones, con las multidisciplinares sustituidas por la columna «Medicina» del cuadro n.º 2. El resultado suma exactamente 9.676, el total que declara la orden para Medicina.

Tres cosas que se ven de un vistazo. Madrid, Andalucía y Cataluña concentran casi la mitad de las plazas del MIR: entre las tres, el 48,7 %. La Administración General del Estado tiene sus propias 46 plazas —hospitales de Defensa y centros dependientes del Estado—, que es una vía que mucha gente ni sabe que existe. Y las comunidades pequeñas ofertan tan pocas plazas de algunas especialidades que elegir cerca de casa puede costar cientos de puestos en el número de orden: si te importa la ubicación tanto como la especialidad, ese cálculo hay que hacerlo antes, no el día de la elección.

Cuántas plazas ha habido cada año

La oferta no ha dejado de crecer, y bastante. Estas son las plazas de Medicina de las últimas catorce convocatorias, tomadas una a una de la orden de cada año:

ExamenPlazasExamenPlazas
20146.14920217.989
20156.10220228.188
20166.09820238.550
20176.32820248.772
20186.51320259.007
20196.79720269.276
20207.51220279.676

De 6.149 a 9.676 plazas: un 57 % más en catorce convocatorias, y once subidas consecutivas desde el mínimo de 2016. El salto más grande, entre los exámenes de 2019 y 2020: 715 plazas de golpe.

Conviene leer bien lo que significa. Más plazas no quiere decir que el MIR sea más fácil: el número de aspirantes también ha crecido, y lo que decide tu especialidad no es cuántas plazas hay en total, sino cuántas hay de lo tuyo y cuánta gente por delante la quiere. Dermatología tenía 140 plazas el año pasado y 144 este: cuatro más, en un examen con cuatrocientas plazas más. Ahí es donde se nota que la oferta crece sobre todo por Atención Primaria.

La elección de plaza: el número de orden lo es todo

Cuando se publican los resultados definitivos, cada persona tiene un número de orden: el 1 es quien más puntuación total obtuvo. A partir de ahí el proceso es implacablemente sencillo. Se convoca por titulación y por número, y cada cual elige —especialidad y unidad docente concreta— entre lo que siga libre en ese momento. Ya no es un acto presencial multitudinario: la solicitud de adjudicación es telemática, aunque también cabe la comparecencia personal en la sede del Ministerio.

Hay una regla que conviene conocer y que suaviza un poco el drama: quien no formula su elección en tiempo y forma se entiende que renuncia a la prioridad obtenida, pero si se retrasa puede ocupar el orden de prioridad que corresponda en el momento en que finalmente presente la solicitud. Es decir, llegar tarde no te elimina: te coloca detrás, eligiendo entre lo que quede.

De todo esto se derivan dos consecuencias que hay que tener claras desde el primer día de estudio.

Una especialidad no tiene «nota de corte» propia. Lo que tiene es un número de orden en el que se agotó, y ese número depende de cuánta gente por delante la haya querido ese año concreto. Dermatología no es difícil porque exija una nota altísima en abstracto: es difícil porque hay 144 plazas y la quiere muchísima gente. Si un año la quisiera menos gente, el corte se movería sin que el examen hubiera cambiado nada.

El hospital importa tanto como la especialidad. Con el mismo número puedes tener Medicina Interna en tu ciudad o Medicina Interna a seiscientos kilómetros, y son cuatro o cinco años de tu vida. Antes del acto de elección, las comisiones de docencia publican por medios electrónicos las guías o itinerarios formativos tipo de sus unidades docentes, con los cronogramas de rotación y la capacidad docente de cada dispositivo. Es información oficial, gratuita, obligatoria para ellos y que casi nadie se lee. Leerla es de las cosas más rentables que se pueden hacer en las semanas previas a la elección.

Hasta dónde llegó cada número el año pasado

Con tu número de orden —real o hipotético— esto te dice qué seguía teniendo plazas libres en la última adjudicación:

🎯 A qué llegas con tu número

Con los datos de la adjudicación del MIR 2026. Es orientativo: cada año cambia.

Todavía quedaban plazas en 40 de las 47 especialidades.

  • Cirugía Ortopédica y Traumatología
  • Urología
  • Aparato Digestivo
  • Obstetricia y Ginecología
  • Anestesiología y Reanimación
  • Neurocirugía
  • Cirugía Pediátrica
  • Cirugía General y del Aparato Digestivo
  • Radiodiagnóstico
  • Angiología y Cirugía Vascular
  • Cirugía Cardiovascular
  • Reumatología
  • Cirugía Torácica
  • Pediatría y Sus Áreas Específicas
  • Neurología
  • Psiquiatría Infantil y de la Adolescencia
  • Alergología
  • Medicina Física y Rehabilitación
  • Medicina Legal y Forense
  • Neumología
  • Oncología Médica
  • Psiquiatría
  • Nefrología
  • Hematología y Hemoterapia
  • Oncología Radioterápica
  • Medicina Nuclear
  • Medicina Intensiva
  • Inmunología
  • Neurofisiología Clínica
  • Medicina Interna
  • Medicina de Urgencias y Emergencias
  • Anatomía Patológica
  • Análisis Clínicos
  • Farmacología Clínica
  • Bioquímica Clínica
  • Geriatría
  • Microbiología y Parasitología
  • Medicina del Trabajo
  • Medicina Preventiva y Salud Pública
  • Medicina Familiar y Comunitaria
Las 7 que ya se habían agotado
  • Dermatología Médico-quirúrgica y Venereología
  • Cirugía Plástica, Estética y Reparadora
  • Oftalmología
  • Cirugía Oral y Maxilofacial
  • Cardiología
  • Endocrinología y Nutrición
  • Otorrinolaringología

Para hacerse una idea de la escala, tres referencias de la adjudicación del examen de 2026, sobre 15.084 personas con número de orden: Dermatología se agotó hacia el número 486, es decir, había que estar en el 3 % mejor; Cardiología aguantó hasta el 2.490, en torno al 17 % mejor; y Medicina Familiar y Comunitaria llegó hasta el 14.612, prácticamente el final de la lista.

¿Qué es de verdad una «nota de corte» del MIR?

Circulan tablas de notas de corte del MIR con dos decimales y aire de exactitud. Conviene cogerlas con pinzas, por dos razones técnicas que no son menores.

La primera: lo que se agota es un número de orden, no una nota. La conversión de nota a número cambia cada año, porque cambian el factor de corrección y la distribución de resultados de esa convocatoria. Una misma nota puede ser el número 3.000 un año y el 3.400 al siguiente.

La segunda: la adjudicación va por turnos, no de uno en uno. Dentro de un mismo bloque de adjudicación, todo el mundo ve la misma disponibilidad, así que el dato de «hasta dónde llegó» salta a saltos. El número que publicamos es el más alto en el que todavía quedaba alguna plaza de esa especialidad; es orientativo por construcción, y quien te lo dé con decimales te está vendiendo una precisión que el dato no tiene.

Hay un ejemplo en nuestros propios datos que lo enseña mejor que cualquier explicación. En la adjudicación del examen de 2026, seis especialidades distintas se agotaron exactamente en el mismo número, el 7.204: Alergología, Medicina Física y Rehabilitación, Medicina Legal y Forense, Neumología, Oncología Médica y Psiquiatría. No es que la competencia fuera idéntica en las seis: es que todas se acabaron dentro del mismo bloque de adjudicación, y el dato público no puede afinar más. Cualquiera que te dé la «nota de corte» de esas seis con decimales distintos se la está inventando.

Por eso, además del número, damos siempre el percentil. «Había que estar en el 3 % mejor» sobrevive de un año a otro mucho mejor que «hacía falta un 72,4», y es la forma correcta de fijarse un objetivo realista mientras estudias.

Hay otra cosa que no hacemos, y merece la pena explicar por qué. No convertimos tu nota en un número de orden previsto. Para eso haría falta la distribución completa de notas de la convocatoria, y esa distribución solo existe dentro del listado nominal de resultados que publica el Ministerio: derivar de ahí una tabla y colgarla sería usar datos personales de miles de personas para una finalidad distinta de aquella para la que se publicaron. Los estimadores que circulan por ahí son de academia y están ajustados sobre las muestras de sus propios alumnos, que no son una muestra representativa de nada. Preferimos darte el percentil exacto sobre datos agregados que una predicción cómoda y falsa sobre tu futuro profesional.

La residencia: qué pasa cuando sacas plaza

Sacar plaza es el principio. La residencia dura cuatro o cinco años según la especialidad, y esa duración no la fija la orden de convocatoria: la fija el programa formativo de cada especialidad, aprobado por su propia orden ministerial y publicado en el BOE. Si te importa la duración exacta de una especialidad concreta, búscala ahí; es el único sitio donde el dato es oficial y donde además está el itinerario completo de rotaciones. No te fíes de listas de terceros: hay especialidades cuyo programa se ha revisado y la duración que circula por internet es la vieja.

Antes de incorporarte hay un trámite que sorprende a mucha gente: quien resulta adjudicatario debe contactar con su comisión de docencia el siguiente día hábil a la adjudicación para programar un examen médico previo a la toma de posesión, destinado a comprobar que no hay una limitación incompatible con las actividades que el programa formativo exige al residente.

Durante los años de residencia:

  • Eres personal en formación con contrato laboral —la relación laboral especial de residencia del Real Decreto 1146/2006—, con nómina, cotización y derechos laborales. Las retribuciones dependen de la comunidad autónoma y del año de residencia, y varían bastante de un territorio a otro: cualquier cifra única que veas por ahí está simplificando de más.
  • La formación funciona por asunción progresiva de responsabilidad. El Real Decreto 183/2008 lo dice expresamente: la supervisión del residente de primer año es directa —hay que visar sus altas, sus informes y sus prescripciones— y a partir del segundo año decrece de forma progresiva.
  • Hay evaluación anual. Una evaluación negativa recuperable abre un periodo de recuperación específico de hasta tres meses, y la prórroga del contrato del curso siguiente queda supeditada a superarlo.
  • Se pueden hacer rotaciones externas en otros centros, con límites tasados: en especialidades de cuatro años o más, no más de cuatro meses continuados dentro de cada periodo de evaluación anual ni doce meses en el conjunto de la residencia. El centro de origen tiene que comprometerse a seguir pagándote la totalidad de tus retribuciones, guardias incluidas, y la rotación da derecho a gastos de viaje.

Cuánto se cobra: de qué se compone la nómina

«¿Cuánto cobra un MIR?» es probablemente la pregunta más buscada de todas, y casi siempre se responde con una cifra suelta que no significa nada, porque las cuantías las fijan cada comunidad autónoma y las leyes de presupuestos, y varían de forma apreciable entre territorios. Lo que sí es igual en todas partes es la estructura, que está en el artículo 7 del Real Decreto 1146/2006. Saber cómo se monta tu nómina sirve para leer cualquier tabla que te enseñen:

  • Sueldo. Equivalente al sueldo base del personal estatutario según la titulación exigida para entrar en el programa de formación. Es la parte fija y la misma para todos los residentes de tu titulación.
  • Complemento de grado de formación. Aquí está la progresión, y es porcentual sobre el sueldo. No se cobra en R1; se devenga a partir del segundo curso: R2 un 8 %, R3 un 18 %, R4 un 28 % y R5 un 38 %. Retribuye el nivel de conocimientos y la responsabilidad que vas asumiendo.
  • Complemento de atención continuada. Es la parte de las guardias, y en la práctica es la que más varía de una nómina a otra: depende de cuántas hagas, de si son laborables o festivas y de lo que pague tu servicio de salud.
  • Plus de residencia, en los territorios donde esté establecido.
  • Dos pagas extraordinarias, en junio y diciembre, de al menos una mensualidad de sueldo más complemento de grado de formación cada una.

Con esa estructura delante, dos consecuencias que conviene tener claras antes de elegir: el salto de R1 a R2 no es solo el complemento del 8 %, y la diferencia real entre dos residentes de la misma especialidad suele estar en las guardias, no en el sueldo base. Por eso comparar «lo que se cobra» entre comunidades sin comparar también el régimen de guardias no dice gran cosa.

Jornada, descansos y derechos que conviene conocer

La jornada ordinaria no puede exceder de 37,5 horas semanales de promedio en cómputo semestral, salvo que un convenio establezca otro cómputo. Y hay dos reglas de descanso que son derecho, no cortesía: entre el final de una jornada y el comienzo de la siguiente deben mediar como mínimo 12 horas continuas de descanso; y después de 24 horas de trabajo ininterrumpido —sea jornada ordinaria, complementaria o la suma de las dos— corresponden 12 horas continuas de descanso, salvo emergencia asistencial.

El mismo real decreto reconoce, entre otros, el derecho a que se te designe un tutor que te acompañe durante todo el programa, a conocer el programa formativo de tu especialidad, a asumir responsabilidad de forma progresiva y —este se olvida mucho— a saber qué profesionales de plantilla están presentes en la unidad donde estás prestando servicios y a consultarles y pedirles apoyo cuando lo consideres necesario.

¿Cómo se prepara el MIR?

La preparación del MIR tiene un perfil muy distinto del de cualquier oposición de temario, y las diferencias no son de matiz. Estas son las piezas que de verdad mueven la aguja.

El calendario real

La mayoría se prepara durante el último año de carrera y el verano siguiente, concentrando la parte dura entre septiembre y enero. Quien repite suele hacer un ciclo completo de doce meses. No hay una única fórmula que funcione, pero sí un patrón que se repite en casi todos los que salen bien: los últimos cuatro meses son de repaso y simulacros, no de primera lectura. Si en noviembre sigues viendo asignaturas por primera vez, el calendario ya te ha ganado la partida, y lo más sensato entonces es replantear el objetivo en lugar de correr más.

Un plan de septiembre a enero, mes a mes

Esto no es una verdad oficial ni sale de ningún BOE: es una propuesta razonable para los cinco meses que van del cierre de la inscripción al examen, pensada para quien ya ha visto la materia en la carrera. Adáptala, pero no te saltes el principio que la sostiene: cada mes que pasa, más peso tienen las preguntas y menos la teoría.

MesQué hacerCómo saber que va bien
SeptiembreInscripción (¡del 1 al 14!). Cerrar el temario que vas a usar y el calendario de asignaturas. Empezar por las grandes: Digestivo, Cardio, Infecciosas, Neumo.Tienes un calendario escrito con fechas, no una intención.
OctubreBloque grueso de asignaturas + preguntas de esa misma asignatura el mismo día. Aquí entra Estadística, que se despacha en dos o tres semanas y renta todo el curso.Terminas cada tema habiendo hecho sus preguntas, no solo habiéndolo leído.
NoviembreCerrar las asignaturas que faltan y empezar los simulacros cronometrados: uno cada dos semanas. Primera vuelta de repaso de lo fallado.Ya no hay ninguna asignatura que veas por primera vez.
DiciembreRepaso puro y preguntas por bloques. Un simulacro completo por semana. Atacar las asignaturas donde peor puntúas, no las que te gustan.Tu porcentaje de acierto sube en las asignaturas malas, no solo en las buenas.
EneroRepaso de lo fallado y de lo que más se repite. Bajar el volumen la última semana. Preparar la logística: sede, documento, bolígrafos, ruta y hora.Llegas al 23 sin nada nuevo que aprender y con el cuerpo descansado.

Tres apuntes sobre este plan que valen más que el plan mismo.

El ritmo de preguntas importa más que el número de horas. Un opositor que hace ochenta o cien preguntas al día, con calma y leyéndose las explicaciones de lo que falla, avanza más que quien encadena capítulos. Y lo que de verdad se acumula no son las preguntas hechas: son las falladas y revisadas.

La última semana no es para aprender. Es para consolidar y para no llegar roto. Bajar el volumen los últimos días es una decisión, no una debilidad: el examen dura cuatro horas y media y empieza a las dos de la tarde, y el cansancio acumulado se paga en la tercera hora.

Y el día antes se prepara la logística, no la medicina. Comprobar la sede exacta y cómo se llega, dejar preparado el documento de identidad —el mismo con el que te inscribiste— y dos o tres bolígrafos transparentes azules o negros. Suena a tontería hasta que alguien se queda fuera del aula por llegar tarde.

Preguntas, y no apuntes

Esta es la diferencia esencial. Como no hay temario oficial, el examen se define a sí mismo: lo que ha caído es lo que va a caer, y el estilo con el que ha caído es el estilo con el que volverá a caer. Hacer preguntas de exámenes reales no es «practicar» una vez estudiado; es el método de estudio principal, y lo demás va detrás.

Hay tres razones muy concretas para ello. La primera es que el MIR repite: en nuestro corpus de 27 exámenes hemos identificado 33 grupos de preguntas que han caído más de una vez, la misma pregunta en convocatorias distintas. Si algo se ha preguntado dos veces en veintisiete años, el tribunal lo considera nuclear y lo volverá a preguntar de una forma u otra. La segunda es que el estilo es muy reconocible: casos clínicos cortos, un paciente con cuatro datos y una decisión que tomar; eso se aprende con volumen, no con teoría. Y la tercera, quizá la más importante, es que los distractores del MIR son buenos: no son opciones absurdas que se descartan de un vistazo, sino diagnósticos plausibles. Enfrentarte a ellos te enseña los diagnósticos diferenciales mucho mejor que cualquier esquema.

Simulacros con reloj

Cuatro horas y media contestando 210 preguntas es un ejercicio físico además de intelectual. Hacer al menos media docena de simulacros completos y cronometrados antes de enero cambia el resultado, y no por lo que aprendes en ellos: por lo que descubres sobre ti. Cuál es tu ritmo real, en qué preguntas se te va el tiempo, cómo rinde tu cabeza en la tercera hora, qué haces cuando llevas veinte minutos de retraso. Todo eso conviene averiguarlo en octubre y no el 23 de enero.

Repasar lo que fallas, no lo que sabes

El error clásico de quien estudia con preguntas es hacer muchísimas y no volver nunca a las falladas. Una pregunta fallada y no revisada es tiempo tirado a la basura: la volverás a fallar en enero, y encima con la sensación de que te suena. El repaso espaciado —que la pregunta vuelva a aparecer a los pocos días y, si la aciertas, cada vez más tarde— es la parte aburrida del método y la que más nota da. Es también la que más cuesta sostener sin una herramienta que lo lleve por ti.

Estadística: el área más rentable del examen

Ya lo hemos visto medido: Estadística y Epidemiología ronda el 7 % de las preguntas históricas. Es un temario pequeño, cerrado, que no envejece —un intervalo de confianza se calculaba igual en 2004 que ahora— y que se domina con unas semanas de trabajo serio. Si vas justo de tiempo y tienes que elegir dónde invertir las próximas dos semanas, es aquí.

¿Academia sí o academia no?

Es una decisión personal y depende sobre todo de cuánta estructura necesites y de qué presupuesto tengas. Lo que sí conviene tener claro es qué parte del valor de una academia es contenido y qué parte es método: el contenido —los exámenes, las preguntas, las explicaciones, los simulacros— existe y se puede conseguir gratis; lo que se paga suele ser el calendario, la corrección, el grupo y la sensación de no estar solo. Ninguna de las dos cosas es despreciable, pero conviene saber por cuál estás pagando.

Si sale mal: repetir, vacantes y segundas oportunidades

Conviene decirlo, porque casi ninguna guía lo hace: hay gente que no saca la plaza que quería, y no es el final del mundo ni una anomalía estadística.

Repetir es normal y no hay límite. La orden de convocatoria no establece ningún tope de veces que uno pueda presentarse. Quien repite lo hace normalmente con un ciclo de doce meses y con una ventaja considerable: ya conoce el examen por dentro, y el salto de un año a otro suele ser mayor de lo que la gente espera.

Las plazas que quedan vacantes se vuelven a adjudicar. Si alguien renuncia expresamente a la plaza que se le adjudicó después de aprobarse las relaciones definitivas, esa plaza se provee de nuevo dentro de la misma convocatoria, mediante una resolución que convoca esos actos. No es una lotería en la que se pueda confiar, pero existe y mueve un número de plazas nada despreciable cada año.

Y hay un cambio excepcional de especialidad previsto en el artículo 31 del Real Decreto 183/2008 para situaciones muy tasadas, generalmente cuando aparece una limitación sobrevenida incompatible con la especialidad adjudicada. No es una vía para cambiar de idea, pero conviene saber que existe.

Y una última cosa, que no sale en ninguna orden y que probablemente sea la más importante de este apartado. En la última convocatoria, de las 15.084 personas con número de orden, alrededor de seis de cada diez acabaron con plaza; y de las que la consiguieron, muchísimas no eligieron lo que habían decidido en tercero de carrera. Eso es lo normal, no el fracaso. El MIR mide una mañana concreta de enero, no la clase de médico que vas a ser, y quien repite —que es muchísima gente— suele mejorar bastante más de lo que esperaba. Si te toca esa temporada, ayuda saber de antemano que es un camino transitado y no un callejón.

Cómo ha cambiado el examen en 27 años

El MIR de hoy no se parece al de hace veinte años, y eso importa mucho cuando estudias con exámenes antiguos, que son la mejor materia de estudio que existe. Esta es la evolución real, contada sobre los 27 exámenes que tenemos cargados y sobre la orden de convocatoria de cada año:

ÉpocaFormatoOpcionesDuración
Hasta el examen de 2012250 preguntas + 10 de reserva55 horas
2013 a 2019225 preguntas + 105 hasta 2015, 4 desde 20165 horas
2020 y 2021175 preguntas + 1044 horas
Desde 2022200 preguntas + 1044 h 30

El cambio de cinco a cuatro opciones está comprobado contando las opciones de las 6.189 preguntas de nuestro corpus: ocurre entre el examen de 2015 y el de 2016. Los números de preguntas y las duraciones están tomados de la orden de convocatoria de cada año, una a una.

Dos avisos prácticos si vas a estudiar con exámenes viejos, que deberías hacer.

Las preguntas de antes de 2016 tienen cinco opciones. Se responden igual de bien y siguen enseñando lo mismo, pero las probabilidades no son comparables y la estrategia de blanco tampoco. No te asustes si tu porcentaje de acierto baja al mezclar épocas: no eres tú, es el formato.

Hay medicina que ha caducado. Un examen de 2003 puede dar por correcta una pauta que hoy no se hace: un antibiótico de primera línea que ya no lo es, una indicación quirúrgica revisada, una clasificación que se abandonó. Es inevitable en un archivo histórico, y la única forma honesta de servirlo es avisarlo dentro de la propia pregunta en lugar de esconderlo o, peor, de «corregir» calladamente lo que el tribunal respondió.

Seis ideas equivocadas que conviene tirar

  1. «Hace falta el 35 % de la media de los diez mejores para poder elegir plaza». Ya no. Hoy basta con puntuación superior a cero, y así está en las órdenes de las dos últimas convocatorias, comprobadas las dos.
  2. «Con mi nota puedo saber mi número de orden». No directamente. Tu número depende de cuánta gente saque más que tú, y eso solo se sabe cuando están todos los exámenes corregidos. Cualquier conversión previa es la estimación de alguien sobre su propia muestra de alumnos.
  3. «Si no estás seguro, mejor no contestes». Con cuatro opciones, contestar al azar tiene valor esperado cero, y si descartas una opción contestar es claramente ventajoso. Ese consejo viene del formato de cinco opciones anterior a 2016 y sobrevive por inercia.
  4. «El expediente casi no cuenta». Cuenta el 10 %, que no es despreciable; pero se baremea de forma relativa y la diferencia práctica entre expedientes normales es pequeña. Ni lo ignores ni cuentes con él para salvarte.
  5. «Las notas de corte son notas». Son números de orden en los que se agotó la especialidad, medidos por bloques de adjudicación. Trátalos como percentiles, no como cifras exactas.
  6. «El MIR es solo cosa de médicos». Es la misma prueba para siete titulaciones, y hay cuatro especialidades que se reparten entre varias carreras. Mirar la nota de corte de Análisis Clínicos sin saber que solo 10 de sus 104 plazas son para médicos lleva a una conclusión completamente equivocada.

Los 27 exámenes, gratis y con explicación

Todo lo que hemos usado para escribir esta guía está publicado y es gratis: sin suscripción, sin límite de preguntas y sin anuncios. Es nuestra sección /mir, y esto es lo que hay dentro.

  • Los 27 exámenes oficiales, de 2000 a 2026: 6.189 preguntas jugables con su respuesta oficial. Se pueden hacer completos, como el día del examen, o por partes.
  • Explicación en todas y cada una. No la muletilla de «la respuesta correcta es la B»: por qué esa respuesta es la respuesta y por qué falla el distractor que más tienta. Están escritas leyendo cada pregunta, una por una, y verificadas: las 1.124 que afirman una cifra comprobable se releyeron enteras.
  • Las 489 preguntas con imagen, con su imagen. Radiografías, TC, electrocardiogramas, cortes histológicos. Una pregunta de imagen sin imagen no se puede contestar, y es lo primero que se cae en la mayoría de los repositorios.
  • Tests por especialidad: las 6.189 preguntas están clasificadas a mano en 32 áreas, así que puedes montarte un test solo de Cardiología, solo de Estadística o de la combinación que quieras.
  • Cuatro simulacros de 200 preguntas escritos por nosotros y repartidos por bloques respetando el peso real del examen: 800 preguntas nuevas que no están en ningún examen antiguo, para medirte sin quemar material original.
  • Repaso de lo que fallas: lo que fallas entra en una cola única y vuelve el día que toca, con repaso espaciado. La parte aburrida, la que más nota da y la que nadie sostiene a mano.
  • Notas de corte y calculadora: hasta qué número de orden llegó cada especialidad, con su percentil, y la calculadora de nota con el factor de corrección oficial.
  • Buscador sobre el corpus entero: escribe «acalasia» o «síndrome de Brugada» y salen todas las veces que ha caído, con su año y su explicación.
  • Veredicto al terminar: netas, nota sobre 90 y percentil. Nunca un número de orden inventado, por lo que explicábamos más arriba.

Hay un detalle del que estamos particularmente orgullosos y que explica por qué esta guía puede dar cifras que otras no dan. Los exámenes antiguos no se copiaron de ningún sitio: se reconstruyeron cruzando dos transcripciones independientes y publicando solo las preguntas que confirmaban las dos. Cuando el cruce no cerraba, la pregunta no entró; preferimos un examen con 245 preguntas seguras a uno con 260 y unas cuantas inventadas, y por eso algunos años nuestros tienen menos preguntas de las que se imprimieron. Y cuando encontramos que una plantilla oficial estaba mal numerada —nos pasó con un examen entero, con 115 respuestas equivocadas porque la plantilla iba por una versión del cuadernillo distinta de la que teníamos— lo arreglamos y lo dijimos dentro de la propia pregunta, en lugar de taparlo.

Glosario rápido del MIR

  • Netas. Aciertos menos un tercio de los fallos. Es la moneda en la que habla todo el mundo.
  • Puntuación directa. Netas por tres: +3 por acierto, −1 por fallo, 0 en blanco.
  • Factor de corrección. 90 dividido entre la media del 10 % de las mejores puntuaciones directas. Convierte tu puntuación directa en nota.
  • Número de orden. Tu puesto en la lista única. Es lo único que determina qué puedes elegir.
  • Plantilla provisional y definitiva. La lista de respuestas correctas, antes y después de resolver las reclamaciones.
  • Pregunta anulada. La que la comisión calificadora retira; se sustituye por una de reserva.
  • Preguntas de reserva. Diez preguntas que se contestan como las demás pero solo puntúan si sustituyen a una anulada.
  • Unidad docente. El centro concreto donde se hace la residencia. Se elige a la vez que la especialidad.
  • Comisión de docencia. El órgano del centro que organiza la formación de los residentes y publica los itinerarios formativos.
  • Convocatoria 2026. El examen de enero de 2027. El año de la convocatoria es siempre el anterior al del examen.

Y la jerga que te vas a encontrar desde el primer día de residencia, que nadie te explica porque todo el mundo da por hecho que ya la sabes:

  • R1, R2, R3… El año de residencia en el que estás. Un «R1» es un residente de primer año; un «R4 de Digestivo», uno que va por el cuarto. El complemento de formación de la nómina va justamente por ese número.
  • Adjunto. El especialista de plantilla, ya formado, con el que trabajas y que supervisa lo que haces.
  • Tutor. El adjunto concreto que tiene asignada tu formación y que responde de ella. Tener tutor designado es un derecho, no un favor.
  • Jefe de residentes. Un residente de los últimos años que hace de puente entre los residentes y la jefatura del servicio. No existe en todos los hospitales.
  • Guardia. El turno de atención continuada, que en la nómina aparece como «complemento de atención continuada». Es la parte que más varía entre hospitales y entre especialidades.
  • Rotación. El periodo que pasas en otro servicio o unidad como parte de tu programa. Si es en un centro no previsto en el programa, es rotación externa y tiene reglas propias.
  • Libro del especialista en formación. El registro de tus rotaciones y actividades, visado, que acompaña a tu evaluación.
  • ACE (área de capacitación específica). Una supraespecialización a la que se accede después de tener el título de especialista.

Y ahora, lo único que hay que hacer

Si te presentas a la convocatoria en curso, lo urgente no es la nota: es el calendario. El plazo de solicitud se abre el 1 de septiembre de 2026 y se cierra el 14, son diez días hábiles, el trámite es telemático y hay que tener pagada la tasa y elegida la sede dentro de ese plazo. Todo lo demás —las netas, el número, la especialidad, el hospital— viene después y depende de los cinco meses siguientes.

Y si lo que quieres es empezar a medirte, empieza por donde de verdad se aprende: un examen oficial completo, con el reloj puesto. Están los 27, son gratis y, al terminar, sabrás exactamente en qué percentil estás. Que es la única cifra que importa.

Enlaces de interés (todos oficiales)

Esta guía no te pide que te fíes de ella: te pide que la compruebes. Estos son los sitios de donde sale cada dato, y son los que conviene tener a mano durante todo el proceso. Están todos verificados a fecha de agosto de 2026.

Lo que hay que mirar sí o sí este mes

Las normas, por si quieres ir a la fuente

  • Ley 44/2003, de ordenación de las profesiones sanitarias — el armazón del sistema y el turno de reserva por discapacidad (art. 22.3).
  • Real Decreto 183/2008 — determina y clasifica las especialidades, y regula la supervisión progresiva del residente y las evaluaciones.
  • Real Decreto 589/2022 — el reglamento vigente del acceso: oferta de plazas, idioma, comisiones calificadoras, elección y adjudicación.
  • Real Decreto 1146/2006 — la relación laboral especial de residencia: contrato, jornada, descansos, retribuciones y rotaciones. El que hay que leer cuando algo de tus condiciones no cuadra.
  • Orden ECI/332/2008 — los requisitos del título de grado en Medicina, que es a lo que remite el anexo de contenidos del examen. El «temario» del MIR, en la medida en que existe.

Y lo nuestro, que también es gratis

Última revisión de esta guía y de todos sus enlaces: 28 de agosto de 2026. Las cifras de plazas, fechas y tasas corresponden a la convocatoria 2026 (examen de enero de 2027) y cambiarán con la orden del año que viene, que suele publicarse en agosto. Si ves algo que ya no cuadra, es que ha salido la siguiente: dínoslo y lo actualizamos.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el MIR y para qué sirve?

Es la prueba selectiva de acceso a la Formación Sanitaria Especializada que convoca cada año el Ministerio de Sanidad. Superarla y obtener un buen número de orden es la única vía para hacer la residencia y conseguir el título de especialista (cardiólogo, pediatra, médico de familia...). Sin residencia no se puede ejercer una especialidad en España.

¿Cuántas preguntas tiene el examen del MIR y cuánto dura?

200 preguntas que puntúan más 10 de reserva, con cuatro opciones cada una y una sola correcta. La duración es de cuatro horas y media. Las preguntas de reserva se contestan igual que las demás, pero solo cuentan si sustituyen a alguna que la comisión calificadora anule.

¿Cómo se puntúa el MIR? ¿Restan los fallos?

Sí: cada acierto suma 3 puntos, cada fallo resta 1 y las preguntas en blanco valen 0. Esa puntuación directa se multiplica después por un factor de corrección, que es 90 dividido entre la media del 10 % de las mejores puntuaciones de la convocatoria. El ejercicio aporta 90 puntos y el expediente académico, 10.

¿Cuál es la nota mínima para aprobar el MIR?

No hay un aprobado al uso. Para poder participar en la elección de plaza basta con obtener una puntuación superior a cero puntos; quien saca cero o negativo figura como «Eliminado». La antigua regla del percentil 35 ya no está en vigor: las órdenes de las dos últimas convocatorias fijan el listón en «más de cero».

¿Conviene contestar al azar en el MIR?

Con cuatro opciones y un fallo que resta 1, contestar completamente al azar tiene un valor esperado de exactamente cero: de media ni suma ni resta. Pero si consigues descartar una sola opción, contestar pasa a tener un valor esperado de +0,33 puntos por pregunta, así que compensa claramente. La vieja recomendación de no contestar viene del formato de cinco opciones vigente hasta el examen de 2015.

¿Cuándo es el examen MIR 2027 y cuándo hay que inscribirse?

El examen de la convocatoria en curso es el 23 de enero de 2027. El llamamiento y la comprobación de identidad empiezan a las 13:00 (12:00 en Canarias) y el ejercicio arranca a partir de las 14:00 (13:00 en Canarias). El plazo de presentación de solicitudes va del 1 al 14 de septiembre de 2026, diez días hábiles, y el trámite es obligatoriamente electrónico a través de la sede del Ministerio de Sanidad.

¿Cuánto cuesta presentarse al MIR?

La tasa de derechos de examen de la convocatoria en curso es de 31,10 euros (23,33 euros en la titulación de Enfermería), salvo que concurra causa de exención. Pagar un importe inferior o fuera de plazo supone la no admisión a la prueba.

¿Cuántas plazas de MIR hay y de qué especialidades?

En la convocatoria en curso hay 9.676 plazas de Medicina repartidas entre 47 especialidades. Medicina Familiar y Comunitaria concentra 2.557, más de una de cada cuatro; le siguen Pediatría (536), Medicina Interna (444) y Anestesiología y Reanimación (439). En el otro extremo hay especialidades con una sola plaza en toda España.

¿Qué temario hay que estudiar para el MIR?

No existe un temario oficial: el anexo de la convocatoria remite a los requisitos del título de grado en Medicina, es decir, a la carrera entera. Lo único medible es lo que ha caído. Sobre nuestras 6.189 preguntas clasificadas a mano, las áreas más preguntadas son Digestivo y Cirugía General (8,9 %), Estadística y Epidemiología (7,0 %), Infecciosas y Microbiología (6,7 %), Cardiología (6,3 %) y Neumología (6,2 %).

¿Cuántas veces se puede repetir el MIR?

La orden de convocatoria no establece ningún límite de veces. Quien ya está ocupando una plaza de formación sí debe renunciar a ella antes de que termine el plazo de solicitudes para poder volver a presentarse.

¿Cuánto dura la residencia MIR?

Cuatro o cinco años según la especialidad. La duración no la fija la orden de convocatoria, sino el programa formativo de cada especialidad, aprobado por su propia orden ministerial y publicado en el BOE. Durante la residencia se trabaja con contrato laboral y evaluación anual, con supervisión directa el primer año y decreciente a partir del segundo.

¿Es lo mismo el MIR que el EIR, el FIR o el PIR?

Es la misma prueba, el mismo día y con las mismas reglas, pero con un cuadernillo distinto para cada titulación: Medicina (MIR), Enfermería (EIR), Farmacia (FIR), Psicología (PIR), Biología (BIR), Química (QIR) y Radiofísica (RFIR). En la convocatoria en curso suman 12.850 plazas, de las que 9.676 son de Medicina.

¿Cuánto cobra un médico residente (MIR)?

Las cuantías las fijan cada comunidad autónoma y las leyes de presupuestos, así que varían entre territorios; lo que es igual en todas partes es la estructura, que fija el artículo 7 del Real Decreto 1146/2006: sueldo base equivalente al del personal estatutario, complemento de grado de formación (no se cobra en R1, y luego es un 8 % del sueldo en R2, 18 % en R3, 28 % en R4 y 38 % en R5), complemento de atención continuada por las guardias, plus de residencia donde esté establecido y dos pagas extraordinarias en junio y diciembre. En la práctica, la diferencia entre dos nóminas suele estar en las guardias.

¿Qué hay que llevar al examen del MIR?

El documento oficial de identificación original —el mismo que usaste al inscribirte, sin copias ni fotos— que debe permanecer visible sobre la mesa, y bolígrafo transparente de tinta azul o negra, que el Ministerio no suministra. Además solo se permite tener sobre la mesa una botella de agua pequeña, transparente y sin etiqueta. Están prohibidas las calculadoras (salvo para el ámbito de la Física), los tapones para los oídos, cualquier apunte y la entrada de acompañantes a la facultad.

¿Qué pasa si llego tarde al examen del MIR?

No se permite el acceso al aula una vez abiertos los paquetes precintados con la documentación del ejercicio. El llamamiento empieza a las 13:00 y el ejercicio a partir de las 14:00, así que llegar tarde puede significar quedarse fuera directamente. Tampoco se puede abandonar el aula hasta transcurrida una hora desde el comienzo, salvo causa excepcional, y las ausencias posteriores no dan derecho a más tiempo.

¿Cuántas horas trabaja un residente?

La jornada ordinaria no puede exceder de 37,5 horas semanales de promedio en cómputo semestral, salvo que un convenio establezca otro cómputo. Entre el final de una jornada y el comienzo de la siguiente deben mediar al menos 12 horas continuas de descanso, y después de 24 horas de trabajo ininterrumpido corresponden 12 horas continuas de descanso, salvo emergencia asistencial (art. 5 del Real Decreto 1146/2006).

¿El MIR repite preguntas de años anteriores?

Sí. Sobre los 27 exámenes de 2000 a 2026 hemos identificado 33 pares de preguntas idénticas en dos convocatorias distintas. La distancia mediana entre las dos apariciones es de tres años, pero va de uno a veintidós. El área que más se repite es Estadística y Epidemiología, con 5 de los 33 pares, pese a suponer solo el 7 % de las preguntas.

¿Dónde puedo hacer exámenes MIR de años anteriores gratis?

En nuestra sección del MIR están los 27 exámenes oficiales de 2000 a 2026 con sus 6.189 preguntas, todas con explicación y con las 489 imágenes clínicas incluidas, además de cuatro simulacros de 200 preguntas, tests por especialidad, repaso de lo fallado y las notas de corte. Es gratis y sin límite de preguntas.

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