
Consejo del día
El descanso mental es parte del estudio, no lo contrario. Un cerebro en calma retiene más.


Consejo del día
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Prácticos · Tema 13
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La flexión pronominal y los personales
Caracterice el pronombre como categoría y la flexión pronominal de las lenguas clásicas; exponga después la morfosintaxis de los pronombres personales latinos con su comentario histórico.
La categoría: el pronombre no «sustituye»: SEÑALA, por deixis (yo, tú, este: en la situación) o anáfora (él: en el discurso); su significado es ocasional, su inventario cerrado y su frecuencia máxima. Rasgos flexivos: gen. -īus y dat. -ī para los tres géneros, neutro en -d (id, illud, quod), supleción de temas, sin vocativo, enfáticos -met/-te. La flexión pronominal irradió sobre la nominal (nom. pl. -ī/-ae, -ārum/-ōrum) y sobre los adjetivos «ūnus nauta».
Personales (solo 1.ª y 2.ª persona): ego/meī/mihi/mē; tū/tuī/tibi/tē; nōs y vōs con genitivos dobles. Historia: supleción ie. *eǵh₂om/*me- (= gr. egṓ/emé, ingl. I/me, esp. yo/me); mihi/tibi con dativo arcaico (scr. túbhyam).
Sintaxis: (1) sujeto solo enfático-contrastivo (lengua pro-drop); (2) cum enclítico: mēcum, tēcum, nōbīscum (> esp. conmigo, con doble preposición); (3) genitivos no posesivos: -ī objetivo (memor nostrī) / -um partitivo (ūnus nostrum); (4) nōs de modestia. La 3.ª persona es un hueco estructural cubierto por is, ea, id y por sē; el romance lo rellenó con ille > él. Conclusión: sistema arcaico, exacto y de herencia romance limpísima.
El reflexivo y la reflexividad indirecta
Exponga la morfosintaxis del reflexivo latino, con especial atención a la reflexividad indirecta y su papel en el estilo indirecto, y contraste con el anafórico.
Formas: suī, sibi, sē, sē (sēsē, sēcum), sin género/número diferenciados y SIN NOMINATIVO (señala al sujeto, ya expresado); raíz ie. *se-/*swe-. Para 1.ª y 2.ª persona se usan los personales (mē videō), como en español.
Reflexividad directa: sē/suus remiten al sujeto de su propia oración: Caesar sē dēfendit; Caesar suōs mīlitēs laudat.
Reflexividad indirecta: en subordinadas que expresan el pensamiento o la voluntad del sujeto principal (completivas de infinitivo, finales, interrogativas indirectas), sē/sibi/suus saltan a ese sujeto principal: Ariovistus respondit sibi mīrum vidērī («que a él —Ariovisto— le parecía extraño»). Es la clave del estilo indirecto de César y Livio, tejido de reflexivos de larga distancia.
Contraste con el anafórico: Caesar eius mīlitēs laudat = los soldados DE OTRO. El latín impone una contabilidad referencial exacta que el «su» español perdió. Conclusión: resolver correctamente cada sē es, con la concordancia, la destreza que distingue al traductor formado; el aula debe entrenarla con pares mínimos y con César.
Los posesivos y la herencia romance
Desarrolle la morfosintaxis de los posesivos latinos (con la regla suus/eius) y trace la herencia romance del sistema pronominal estudiado.
Posesivos: adjetivos de 1.ª clase: meus (voc. mī: mī fīlī), tuus, suus, noster, vester. Concuerdan con lo POSEÍDO (fīlia mea), no con el poseedor (≠ ingl. his/her). El latín es parco: los omite si son obvios (patrem amat «ama a su padre»); antepuestos son enfáticos o afectivos (mea Lesbia).
Regla suus/eius: suus = posesión del sujeto (reflexiva, también indirecta); eius/eōrum = de un tercero: Caesar suum equum amat / eius equum amat. Resuelve la ambigüedad del «su» español (in suā domō / in eius domō). Lexicalizados: suā sponte, suō tempore; suī «los suyos».
Herencia romance: yo/me/mí (< ego/mē/mihi: la última declinación viva del español), conmigo/contigo/consigo (cum + mēcum…), se, mi/tu/su átonos (apócope), mío y tuyo/suyo (con -uyo analógico de cuyo < cuius), nuestro/vuestro, nosotros/vosotros (refuerzo iberorromance), y él/ella/lo/le < ille rellenando el hueco de la 3.ª persona (y dando también el artículo).
Conclusión: ninguna parcela une tan directamente la gramática latina con el habla diaria del alumnado: el tema puede enseñarse excavando desde el español hacia atrás.
Pregunta corta
Explique la diferencia entre «memor nostrī» y «ūnus nostrum».
nostrī es el genitivo objetivo («que se acuerda de nosotros»: nosotros somos el objeto del recuerdo); nostrum es el partitivo («uno de nosotros»: del conjunto). El latín gramaticalizó en dos formas lo que el español expresa con una.
Pregunta corta
¿Por qué «conmigo» tiene la preposición «con» dos veces? Explíquelo históricamente.
El latín posponía cum enclítico con los personales: mēcum «conmigo». Cuando el romance dejó de sentir ese -go final (< -cum) como preposición, la repuso delante: con + migo (< mēcum) = cum...cum. Doble preposición fosilizada; igual contigo y consigo.
Pregunta corta
En «Caesar dīxit sē venīre» y «Caesar dīxit eum venīre», ¿quién viene en cada caso?
En la primera, César mismo: sē es reflexivo indirecto y remite al sujeto principal («dijo que él —César— venía»). En la segunda, otro: eum es anafórico y señala a un tercero. El latín distingue sin ambigüedad lo que el español «dijo que venía» deja abierto.