
Consejo del día
En Derecho, no memorices el artículo suelto: entiende qué problema resuelve. Así no se olvida.

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Prácticos · Tema 50
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Comentario del arranque del Quijote (al modo del tribunal)
Lea el texto de trabajo. (1) Identifique la obra y el autor y sitúela en su época, justificándolo. (2) Comente la novedad que este arranque supone frente a los libros de caballerías. (3) Explique dos rasgos lingüísticos o estilísticos del fragmento. Texto: «En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor. Una olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados, lentejas los viernes, algún palomino de añadidura los domingos, consumían las tres partes de su hacienda.»
Rasgos. El fragmento es el arranque de una narración en tercera persona que presenta a un hidalgo pobre de la Mancha por su hacienda menguada y su dieta cotidiana. El tono es irónico y de una verosimilitud deliberadamente antiheroica: no hay reino fabuloso ni linaje ilustre, sino un hombre corriente de un lugar sin nombre.
Obra: El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes Saavedra (Primera parte, 1605). Época: Siglo de Oro, entre el Renacimiento y el Barroco (reinado de Felipe III).
Es el comienzo más famoso de la literatura española. Recuérdese, para la datación externa, que la Primera parte se imprimió en Madrid (Juan de la Cuesta, a costa de Robles) en 1605, aunque su tasa es de finales de 1604.
El arranque es un manifiesto de la nueva manera de narrar, y conviene leerlo por contraste con los libros de caballerías que la obra parodia:
En suma: el arranque sustituye el mundo idealizado y maravilloso de las caballerías por el mundo verosímil y cotidiano, mirado con ironía. Ahí empieza la novela moderna.
Temas implicados: 50 (el Quijote, la parodia de las caballerías, la verosimilitud, la ironía), 49 (la línea realista de la narrativa áurea), 37 (el narrador y el punto de vista) y 27 (la descripción como caracterización).
Por qué el Quijote es la primera novela moderna: las técnicas
Explique, con rigor y matiz, por qué se considera el «Quijote» la primera novela moderna. Desarrolle sus técnicas decisivas (perspectivismo, dialogismo y metaficción) y la evolución de los personajes, y advierta de que se trata de una valoración crítica, no de un dato.
🔎 Conviene empezar con el matiz que da nivel: «el Quijote es la primera novela moderna» es un tópico crítico de amplio consenso, no un hecho indiscutible. Lo sostienen Ortega, Lukács, Foucault (Las palabras y las cosas, 1966) y Kundera, entre muchos; frente a ellos, Ian Watt (The Rise of the Novel, 1957) sitúa el nacimiento de la novela en la Inglaterra del siglo XVIII. Se presenta, pues, atribuido y argumentado con rasgos concretos.
Lo que la literatura anterior no hacía: los personajes cambian. En la fórmula de Salvador de Madariaga (1926), la obra opera la «quijotización de Sancho» y la «sanchificación de don Quijote»: se transforman el uno al otro a través de su diálogo continuo. Por primera vez unos personajes de novela tienen una biografía interior. (Y 🔎 la locura de don Quijote es selectiva: fuera de lo caballeresco es lúcido —Edad de Oro, I,11; Armas y Letras, I,37-38—; reducirlo a «los molinos» es el error de manual más común.)
La modernidad del Quijote: la realidad no es unívoca (perspectivismo), los seres humanos cambian (evolución), la ficción se piensa a sí misma (metaficción) y todos los tonos caben en un libro (mezcla de estilos). Eso es lo que hará la novela durante cuatro siglos: Cervantes escribió el molde.
Temas implicados: 50 (el Quijote y sus técnicas), 37 (la novela y el punto de vista), 49 (el Guzmán apócrifo de 1602 como precedente de Avellaneda) y 33 (la ironía y los recursos).
Intervención didáctica: el Quijote sin solemnidad
Diseñe una intervención didáctica razonada, fundamentada en el currículo LOMLOE e inclusiva, para 3.º/4.º de ESO o 1.º de Bachillerato, que aborde el «Quijote». Justifique el anclaje curricular, formule la secuencia de actividades y su evaluación, y explique cómo evitar que la obra se reciba como un monumento aburrido.
En la materia Lengua Castellana y Literatura de los RD 217/2022 y RD 243/2022, «Cervantes» y «Quijote» tienen cero apariciones (verificado en el XML del BOE), pero el decreto trabaja por itinerarios con enfoque intertextual, y el Quijote figura en todo decreto autonómico e itinerario lector. El problema real no es curricular, sino de recepción: la obra es larga y exigente, y el mayor riesgo es que el alumnado la reciba como un monumento solemne que hay que reverenciar. La clave es seleccionar y conectar, no leerla entera, y recuperar el humor.
Evaluación competencial: no medir si el alumno resume el argumento, sino si interpreta un episodio, reconoce el perspectivismo o la ironía, compara el Quijote con obras actuales y disfruta de su lectura. Diversidad: las ediciones adaptadas y las antologías de episodios permiten el acceso de todo el alumnado; y los valores del Quijote —la libertad, la compasión con los vencidos, el humor— interpelan a cualquier lector. El trabajo por episodios reparte protagonismo y andamia a quien lo necesite.
Temas implicados: 50 (el Quijote), 35 (didáctica de la literatura: itinerarios e intertexto lector), 37 (narrador y punto de vista) y 32 (la escritura como proceso).
Pregunta corta
¿Cuáles son las dos partes del Quijote y qué papel juega el apócrifo de Avellaneda?
🔎 La Primera parte (1605) es «El ingenioso HIDALGO don Quijote de la Mancha»; la Segunda parte (1615), «El ingenioso CABALLERO don Quijote de la Mancha» (el título cambia de hidalgo a caballero; median diez años). Ambas: Madrid, Juan de la Cuesta, a costa de Francisco de Robles.
🔎 En 1614, es decir, entre las dos partes auténticas, apareció un Quijote falso: el «Segundo tomo…» de Alonso Fernández de Avellaneda (Tarragona), cuyo prólogo insultaba a Cervantes. Su identidad sigue siendo un enigma.
Cervantes convirtió el agravio en materia de su obra: en II, 59 don Quijote descubre el libro falso y desvía su ruta a Barcelona (no a Zaragoza) para desmentirlo, y en II, 72 hace declarar a un personaje de Avellaneda (Álvaro Tarfe) que el verdadero don Quijote es el suyo.
Pregunta corta
¿Qué es el perspectivismo en el Quijote? Ilústrelo con el «baciyelmo».
El perspectivismo es el principio de que la realidad se ve distinta según quién la mira. Donde don Quijote ve gigantes, Sancho ve molinos (I, 8); donde don Quijote ve el yelmo de Mambrino, el barbero ve su bacía de afeitar. En la disputa (I, 44-45), Sancho acuña el «baciyelmo» —bacía y yelmo a la vez—, y don Quijote enuncia el principio: «esto que a ti te parece bacía de barbero me parece a mí el yelmo de Mambrino, y a otro le parecerá otra cosa».
Leo Spitzer lo llamó «perspectivismo lingüístico» (1948; antecedente en Américo Castro). Su caso supremo es Dulcinea (la labradora Aldonza Lorenzo transfigurada en princesa).
🔎 No es relativismo de «todo vale»: no disuelve la verdad, sino que muestra que la realidad admite varias miradas y que el lenguaje puede componer lo que los hechos separan. Es el fundamento de la novela moderna.
Pregunta corta
Explique la metaficción del Quijote: ¿quién es Cide Hamete Benengeli?
La metaficción es el rasgo por el que el Quijote habla de sí mismo como libro. En el capítulo I, 9, un «segundo autor» dice haber encontrado en el mercado de Toledo un manuscrito árabe, la Historia de don Quijote escrita por el historiador Cide Hamete Benengeli, y haber contratado a un morisco para traducirlo.
Así, la obra se atribuye a una cadena de autores (el historiador árabe, el traductor, el editor), y Cide Hamete es un narrador irónicamente poco fiable («los moros son mentirosos»), lo que siembra la duda sobre la verdad de lo narrado. Parodia la falsa historicidad de los libros de caballerías, pero es mucho más: un juego sobre la verdad de la ficción.
Culmina en la Segunda parte, donde los personajes han leído la Primera parte (II, 3) y conocen el apócrifo de Avellaneda y reaccionan contra él: la modernidad del Quijote es interna.
Pregunta corta
¿Cómo se ha interpretado el Quijote a lo largo de la historia? Contraste a Unamuno y Ortega.
🔎 El eje es la oposición entre dos lecturas. En los siglos XVII y XVIII, el Quijote se leyó como un libro cómico y burlesco (la lectura histórica, según Anthony Close). La lectura simbólica y grave —don Quijote como héroe trágico del ideal— la inventó el Romanticismo alemán hacia 1800 (Schlegel, Schelling); es recepción romántica, no intención de Cervantes.
En España, ese «quijotismo» fructificó en dos hitos opuestos:
Unamuno separa a don Quijote de Cervantes; Ortega los reúne. Ambos pensaban, con el Quijote, el «problema de España».