
Consejo del día
En Derecho, no memorices el artículo suelto: entiende qué problema resuelve. Así no se olvida.

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Prácticos · Tema 56
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Definir el género a partir de una fórmula (al modo del tribunal)
«Y el ensayo es la ciencia, menos la prueba explícita» (Ortega y Gasset, Meditaciones del Quijote, 1914). (1) Comente esta definición. (2) Delimite el ensayo frente al tratado y al artículo. (3) Distinga las dos formas originarias del género (Montaigne y Bacon).
La definición de Ortega es la más citada del género porque encierra su paradoja en cinco palabras. El ensayo tiene «la ciencia» —el rigor de fondo, la voluntad de verdad, el pensar riguroso— pero «menos la prueba explícita»: renuncia al aparato demostrativo, a las notas, a la exhaustividad. No demuestra: ensaya (tantea, prueba). Propone una perspectiva personal, no un sistema cerrado. De ahí sus rasgos: subjetividad, tema libre, tono personal, voluntad de estilo y estructura abierta.
El género se define mejor por oposición:
🔎 El matiz que premia el tribunal: el rasgo diferencial del ensayo no es la brevedad —los de Ortega o Unamuno son libros enteros—, sino la ausencia de voluntad de sistema y de exhaustividad.
El género nace con dos formas complementarias. Montaigne (Essais, 1580) crea el ensayo francés: íntimo, personal, digresivo y abierto, con el yo como materia («yo mismo soy la materia de mi libro»). Bacon (Essays, 1597) crea el inglés: breve, sentencioso, impersonal y utilitario. 🔎 Y una precisión de género: el término es de Montaigne (francés, 1580); Bacon fue el primero en usarlo en inglés (1597), pero reconoció que «la palabra es reciente, pero la cosa es antigua» (Séneca ya lo hacía).
Temas implicados: 56 (definición y modelos del género), 28 (el texto expositivo), 30 (el argumentativo) y 40 (el ensayo como género de frontera).
El ensayo español y el «problema de España»
Exponga cómo el ensayo español encontró en el «problema de España» su gran asunto, siguiendo su evolución desde el XIX hasta el exilio, con los matices de fecha y de adscripción que premia el tribunal.
El gran tema del ensayo español contemporáneo —qué es España y por qué no se moderniza— nace con el artículo de Larra («Fígaro»), cuya sátira de la desidia nacional («Vuelva usted mañana») es ya un diagnóstico. A fin de siglo, el regeneracionismo lo formula como programa: Ganivet diagnostica la «abulia» en el Idearium español (1897) y Costa propone «escuela y despensa» y «doble llave al sepulcro del Cid». 🔎 Ganivet y Costa son precursores/regeneracionistas, no miembros del 98.
La Generación del 98 hace del ensayo el cauce de su angustia patriótica: Unamuno busca la salvación en la «intrahistoria» (En torno al casticismo, 1895); Azorín reinventa el paisaje de Castilla (1912). Y Ortega —de la Generación del 14, no del 98— eleva el diagnóstico a filosofía en España invertebrada (1921), con el europeísmo por horizonte.
La pregunta culmina en el exilio republicano, con la gran polémica de los historiadores: Américo Castro, en España en su historia (1948), sostiene que la identidad española se forjó por la convivencia de las tres castas (cristianos, moros y judíos); Sánchez-Albornoz le responde en España, un enigma histórico (1956) con el «homo hispanus», esencia anterior. 🔎 No invertir ni las tesis ni el orden: Castro (1948) es anterior; Sánchez-Albornoz (1956) responde. Que el ensayo español culmine en esa pregunta, respondida de forma opuesta por dos sabios desterrados, revela su función: fue el lugar donde una nación se interroga sobre su ser.
Temas implicados: 56 (la evolución del ensayo), 55 (la Ilustración, el arranque del «problema de España»), 57 y siguientes (el 98 en su contexto) y 30 (la argumentación).
Intervención didáctica: leer y escribir ensayo
Diseñe una intervención didáctica razonada, fundamentada en el currículo LOMLOE e inclusiva, para 1.º de Bachillerato, que aproveche el anclaje más firme de este tema: el ensayo como género que el currículo pide leer y producir. Justifique el anclaje, formule la secuencia y su evaluación.
🔎 A diferencia de casi todos los temas del bloque histórico, este tiene su objeto nombrado en el currículo (verificado en el BOE): el «ensayo literario» figura entre las propuestas de lectura de Bachillerato, y el «ensayo» (académico y literario) es un tipo de texto que el alumnado debe producir. El tema es su propio anclaje: ofrece los modelos históricos (de Montaigne a la columna de hoy) de un género que hay que leer y escribir. Enlaza con la argumentación (tema 30) y la escritura como proceso (tema 32).
La evaluación es competencial: se mide la capacidad de producir un ensayo bien argumentado y de reconocer las notas del género, no la memorización de fechas. La diversidad se atiende graduando el andamiaje (guiones de argumentación, extensión variable) y admitiendo temas de interés diverso. La perspectiva de género tiene aquí figuras propias (María Zambrano, primera mujer Premio Cervantes; Carmen Martín Gaite; Rosa Chacel), que conviene incorporar al canon.
Temas implicados: 56 (el ensayo como género), 35 (didáctica de la literatura), 30 (argumentación) y 32 (la escritura como proceso).
Pregunta corta
Montaigne y Bacon: los dos modelos del ensayo. ¿Quién acuñó el término?
Los dos modelos fundacionales del género. Montaigne (Essais, 1.ª ed. de 1580, solo libros I-II; el III en 1588) crea el ensayo francés: íntimo, personal, digresivo y abierto, con el yo como materia y la divisa escéptica «Que sais-je?». Bacon (Essays, 1.ª ed. de 1597) crea el inglés: breve, sentencioso, impersonal y utilitario («Civil and Moral»).
🔎 El término «ensayo» como título de género lo acuñó Montaigne (en francés, 1580); Bacon fue el primero en usarlo en inglés (1597), pero no lo inventó: lo reconoció con «The word is late, but the thing is ancient» («la palabra es reciente, pero la cosa es antigua»), citando las epístolas de Séneca como ensayos avant la lettre. 🔎 «Que sais-je?» es de Montaigne (escepticismo pirrónico), no de Descartes.
Pregunta corta
Larra y el artículo. ¿Cuándo murió y por qué importa la fecha?
Mariano José de Larra (1809-1837), «Fígaro», es el maestro del artículo periodístico-literario, la forma dominante del ensayo en el XIX. Clasificó su obra en tres grupos: de costumbres («El castellano viejo», «Vuelva usted mañana»), políticos y literarios. Elevó el artículo a ensayo breve de crítica mordaz.
🔎 Larra murió el 13 de febrero de 1837 (suicidio de un disparo, a los 27 años), NO en 1836: el error lo induce el título de sus artículos más célebres, los tres «de 1836» —«El día de difuntos de 1836», «La Nochebuena de 1836», «Horas de invierno»—, los más pesimistas, escritos semanas antes de su muerte. De «El día de difuntos» es el epitafio: «Aquí yace media España; murió de la otra media».
Pregunta corta
Ortega y Gasset: ¿es del 98? Cite sus obras mayores y corrija un error de manual.
José Ortega y Gasset (1883-1955) es la cumbre del ensayo español. Obras: Meditaciones del Quijote (1914, «yo soy yo y mi circunstancia» y la definición del ensayo), España invertebrada (1921), El tema de nuestro tiempo (1923, la «razón vital»), La deshumanización del arte (1925) y La rebelión de las masas (1930, el «hombre-masa»). Fundó la Revista de Occidente (1923).
🔎 Ortega NO es del 98, sino de la Generación del 14 (Novecentismo): frente a la angustia y el tema de España del 98, trae intelectualismo, europeísmo y culto a la forma. 🔎 Y no fundó el diario «El Sol» (lo fundó Urgoiti, 1917): fundó el semanario «España» (1915), «El Espectador» (1916) y la «Revista de Occidente» (1923). El «hombre-masa» no es una clase social, sino un tipo moral.
Pregunta corta
La polémica sobre la historia de España en el ensayo del exilio.
El ensayo del exilio republicano dio el debate más hondo sobre la identidad de España, entre dos historiadores.
🔎 Américo Castro, en España en su historia. Cristianos, moros y judíos (1948, reelaborada como La realidad histórica de España, 1954), sostiene que la identidad española se forjó en la Edad Media por la CONVIVENCIA de las tres castas (conceptos de «morada vital», «vividura» y el vivir «desviviéndose»). Claudio Sánchez-Albornoz le responde en España, un enigma histórico (1956) con la tesis contraria: el «homo hispanus», una esencia anterior, prerromana, romana y visigoda. 🔎 No invertir ni las tesis ni el orden: Castro (1948) es anterior; Sánchez-Albornoz (1956) responde.