Tema 11 · Lengua Castellana y Literatura
Fonética y fonología. El sistema fonológico del español y sus variantes más significativas
Epígrafe oficial: Fonética y fonología. El sistema fonológico del español y sus variantes más significativas.
Tema desarrollado siguiendo la estructura habitual de la oposición. La información es orientativa: verifica siempre el temario oficial, la normativa y el currículo vigentes en tu convocatoria y tu comunidad autónoma.
Índice
- 0. Introducción
- 1. Relación con el currículo
- 2. Fonética y fonología: dos miradas sobre el sonido
- 3. El sistema fonológico del español
- 4. Las variantes más significativas
- 5. Fonología aplicada: ortología, ortografía, aula
- 6. Conclusiones
- 7. Esquema
- 8. Bibliografía y webgrafía
0. Introducción
Con este tema el temario entra en la descripción interna del español, y lo hace por su nivel más básico: el de los sonidos. La pareja del título encierra la primera gran lección: el sonido puede estudiarse como realidad física (la fonética: qué hacen los órganos, qué ondas viajan, qué percibe el oído) o como realidad funcional (la fonología: qué diferencias de sonido usa la lengua para distinguir significados). La distinción, obra madura del Círculo de Praga (Trubetzkoy, tema 2), es de las más elegantes de la lingüística: entre los infinitos sonidos que una boca produce, cada lengua selecciona un puñado de oposiciones pertinentes —los fonemas— y relega el resto a variación no distintiva.
El español ofrece un sistema fonológico de manual: 24 fonemas (5 vocales y 19 consonantes) de gran estabilidad y rendimiento, con un vocalismo mínimo y nítido (herencia de la simplificación del latín vulgar, tema 7) y un consonantismo articulado en series y órdenes con correlaciones claras. Pero el sistema no es uniforme: sus variantes dibujan la geografía y la sociedad del idioma: el seseo mayoritario del español (Andalucía, Canarias, América: temas 7 y 9), el ceceo estigmatizado, el yeísmo ya casi universal, las aspiraciones y neutralizaciones meridionales: exactamente las «variantes más significativas» que pide el enunciado, y que aquí se describen con el utillaje técnico (fonemas, archifonemas, desfonologización) que los temas dialectales daban por supuesto.
Cierra el tema su cara aplicada, que es mucha: la relación entre fonología y ortografía (por qué escribimos como escribimos: la tendencia fonológica del alfabeto y sus excepciones), la ortología (qué pronunciaciones enseña la escuela, con qué criterio en un estándar pluricéntrico) y la didáctica de la conciencia fonológica, la lectura y la dicción.
1. Relación con el currículo
En el marco LOE-LOMLOE (RD 217/2022 y 243/2022), los contenidos fonético-fonológicos aparecen al servicio del uso:
- En Reflexión sobre la lengua: la observación de las unidades lingüísticas comienza por el nivel fónico (sonido/fonema/grafía) y sustenta la ortografía (relación grafema-fonema, acentuación) que la etapa debe consolidar.
- En Comunicación oral: la producción exige dicción, volumen, ritmo y entonación adecuados (elementos prosódicos evaluables en exposiciones y lecturas dramatizadas: tema 4), y la comprensión, el reconocimiento de matices entonativos (ironía, modalidad).
- En Las lenguas y sus hablantes: las variantes (seseo, yeísmo, aspiración) como hechos de identidad dignos de respeto: la fonología da aquí el fundamento técnico contra el prejuicio (temas 7, 9 y 10).
- En educación literaria: métrica y rima presuponen sílaba, acento y entonación (diptongos, sinalefas: el aparato de este tema).
Añádase la dimensión inclusiva: la conciencia fonológica es el mejor predictor del aprendizaje lectoescritor y la base de la respuesta a la dislexia; y el alumnado alófono necesita instrucción explícita sobre el sistema fónico español (los contrastes que su L1 no tiene). Contribuye a la CCL en todas sus destrezas y a la competencia de aprender a aprender (la reflexión metafonológica).
2. Fonética y fonología: dos miradas sobre el sonido
2.1. La fonética y sus ramas
La fonética estudia los sonidos del habla en su materialidad, sin preguntarse por su función. Sus tres ramas: la articulatoria (cómo se producen: el aire pulmonar, la fonación en la glotis —sonoridad—, la articulación en la cavidad supraglótica, descrita por punto y modo), la acústica (la onda: frecuencia, intensidad, timbre; los formantes vocálicos que hoy cualquier espectrograma escolar permite ver: la fonética se ha vuelto visible), y la perceptiva o auditiva (cómo el oído y el cerebro decodifican, con fenómenos como la percepción categorial). Su alfabeto es el AFI (Alfabeto Fonético Internacional), y su unidad el fono, transcrito entre corchetes: [b]. En la tradición española, la referencia fundacional es el Manual de pronunciación española de Tomás Navarro Tomás (1918), del laboratorio de fonética del Centro de Estudios Históricos: la descripción clásica del español castellano que toda la bibliografía posterior presupone.
La clasificación articulatoria que la fonología heredará conviene tenerla completa. Los sonidos se describen por tres parámetros. (1) La acción de las cuerdas vocales: sonoros (vibran: todas las vocales, [b, d, g, m, n, l, r...]) frente a sordos ([p, t, k, f, θ, s, x, ʧ]). (2) El punto de articulación (dónde se estrecha el canal): bilabiales (p, b, m), labiodentales (f), interdentales (θ), dentales (t, d), alveolares (s, n, l, r, rr), palatales (ʧ, ʝ, ɲ, ʎ) y velares (k, g, x). (3) El modo de articulación (cómo sale el aire): oclusivas (cierre y explosión: p, t, k, b, d, g), fricativas (estrechamiento con fricción: f, θ, s, x), africadas (cierre + fricción: ʧ), nasales (el aire por la nariz: m, n, ɲ), laterales (por los lados de la lengua: l, ʎ) y vibrantes (una o varias oscilaciones del ápice: r, rr). Las vocales, sin obstáculo, se clasifican por abertura y localización (más el redondeamiento labial, no distintivo en español). Este vocabulario es el idioma técnico del tema: cada regla escolar («la b y la v suenan igual», «la n ante p se pronuncia m») se enuncia con él.
2.2. La fonología: fonema, rasgos, oposiciones
La fonología (Trubetzkoy, Principios de fonología, 1939) estudia los sonidos como unidades del sistema: su unidad es el fonema, transcrito entre barras: /b/: la unidad mínima sin significado pero distintiva (capaz de diferenciar significados: la prueba de la conmutación en pares mínimos: /pata/-/bata/-/mata/-/rata/). El fonema no es un sonido sino un haz de rasgos distintivos (Jakobson los formalizó en oposiciones binarias): /b/ = oclusiva + bilabial + sonora; cambiar un rasgo es cambiar de fonema (sorda: /p/; nasal: /m/). Las oposiciones se clasifican (bilaterales/multilaterales, proporcionales/aisladas, privativas/graduales/equipolentes: la taxonomía de Trubetzkoy que conviene ejemplificar: /p/-/b/ privativa de sonoridad; /i/-/e/-/a/ gradual de abertura) y definen el rendimiento funcional de cada contraste (altísimo el de /p/-/b/; bajo el de /ʎ/-/ʝ/: por eso el yeísmo triunfó sin apenas coste comunicativo, como se verá).
2.3. Alófonos, distribución, neutralización
Cada fonema se realiza en alófonos: variantes fónicas no distintivas, regidas por el contexto (distribución complementaria) o libres. El ejemplo áureo del español: /b, d, g/ se realizan oclusivas [b, d, g] tras pausa o nasal (un [b]arco) y aproximantes/fricativas [β, ð, ɣ] en los demás contextos (la [β]arca, ca[ð]a, la [ɣ]oma): el hablante no lo percibe (no distingue significados), el estudiante de español sí (su L1 quizá oponga /d/-/ð/, como el inglés: day/they). Cuando una oposición deja de funcionar en cierta posición hay neutralización, y la unidad resultante es el archifonema (mayúscula): /r/-/rr/ solo se oponen entre vocales (pero/perro); en las demás posiciones, archifonema /R/; /m/-/n/ se neutralizan ante consonante (un beso [um beso]: /N/). Si la pérdida de la oposición es total e histórica, hablamos de desfonologización: exactamente lo ocurrido con /ʎ/ (yeísmo) y, en el reajuste áureo (tema 7), con las sibilantes medievales. Con este utillaje, las «variantes significativas» del epígrafe 4 dejan de ser curiosidades y se vuelven procesos fonológicos nombrables.
3. El sistema fonológico del español
3.1. El vocalismo
El español tiene el vocalismo más estable de las grandes lenguas románicas: cinco fonemas /i, e, a, o, u/ definidos por dos rasgos: abertura (altas /i, u/, medias /e, o/, baja /a/) y localización (anteriores /i, e/, central /a/, posteriores /o, u/): el clásico triángulo vocálico. Sin cantidad, sin nasalidad, sin vocales mixtas: máxima nitidez y rendimiento (las cinco son frecuentísimas y soportan la morfología: canto/canté/cantó). Los alófonos (más abiertos o cerrados según contexto) son imperceptibles para el nativo, con la excepción dialectal mayor: el desdoblamiento del andaluz oriental (tema 7), donde la abertura asume valor distintivo al caer la /-s/. En la cadena, las vocales se agrupan: diptongos (crecientes /je, we.../, decrecientes /aj, ew.../: catorce combinaciones), triptongos y hiatos, con las vacilaciones y trueques (antihiáticos populares: [gol.pjar] por golpear) y el fenómeno métrico-ortográfico de la sinéresis y la sinalefa: sección de rendimiento directo en acentuación (guion, huir, país) y en métrica (tema 38).
Entre el fonema y la palabra media la sílaba, unidad organizativa fundamental del español. Su estructura canónica: un núcleo vocálico obligatorio (en español solo las vocales son nucleares), con ataque y coda consonánticos opcionales; los márgenes admiten grupos tasados (ataques complejos solo obstruyente + líquida: pra, cla; codas complejas casi solo -ns: instante). El español es lengua de sílaba abierta: los tipos CV y CVC cubren la inmensa mayoría del discurso (CV ronda por sí solo la mitad), lo que da al idioma su ritmo silábico característico (frente al ritmo acentual del inglés) y explica tanto la percepción de «claridad» del español como la presión evolutiva contra las codas (los debilitamientos del epígrafe 4.3 son la sílaba abierta abriéndose paso). El silabeo tiene reglas nítidas (una consonante intervocálica abre sílaba: a-mi-go; dos se reparten salvo los grupos indivisibles: cos-ta pero a-pro-bar) que fundamentan destrezas escolares en cadena: la separación de palabras a final de renglón, el conteo métrico y la propia acentuación gráfica: sin sílaba no hay tilde.
3.2. El consonantismo
El sistema consonántico del español estándar septentrional consta de 19 fonemas, organizables en la matriz de modo (oclusivas /p, t, k, b, d, g/; fricativas /f, θ, s, x/; africada /ʧ/; nasales /m, n, ɲ/; laterales /l, ʎ/; vibrantes /r, rr/... más la palatal /ʝ/) por punto (bilabiales, labiodental, interdental, dentales, alveolares, palatales, velares) y sonoridad (correlación privativa en las oclusivas /p-b, t-d, k-g/; las fricativas españolas son todas sordas: rareza tipológica románica producto del reajuste áureo). Rasgos de personalidad del sistema: la interdental /θ/ (exclusiva del centro-norte peninsular en el mundo hispánico), la velar /x/ (la jota, con alófono aspirado meridional), la pareja de vibrantes /r/-/rr/ con oposición intervocálica (caro/carro: rareza tipológica), las tres nasales con la palatal /ɲ/ (grafema ñ: seña de identidad), y la palatal lateral /ʎ/ en extinción por el yeísmo. En posición implosiva (final de sílaba) el sistema se desploma: pocas consonantes toleradas, neutralizaciones (/R/, /N/) y debilitamientos: la sílaba española quiere ser CV, y esa tendencia (heredada del latín vulgar) explica media fonética dialectal (epígrafe 4.3) y los procesos del habla rápida.
El detalle alofónico del consonantismo merece inventario, porque es donde la fonética del español se vuelve fina. Las nasales se asimilan al punto de la consonante siguiente (u[m] beso, u[ɱ] farol, u[n̪] diente, u[ŋ] gato): un solo proceso que el hablante ejecuta sin saberlo. El fonema /ʝ/ tiene alófono africado [ɟʝ] tras pausa o nasal (¡[ɟʝ]a!, có[ɲɟʝ]uge) y fricativo entre vocales (ma[ʝ]o). La /s/ española esconde la variante geolectal más elegante del sistema: la s apicoalveolar castellana (ápice hacia los alveolos: el «silbido grave» que los extranjeros perciben como casi [ʃ]) frente a la predorsodental andaluza y americana (predorso hacia los dientes: más aguda y plana): dos realizaciones del mismo fonema que marcan acento de origen con precisión quirúrgica; en zonas seseantes la predorsal es además el timbre del fonema único. Añádanse los alófonos dentalizados de /s/ ante dental (e[s̪]te), la fricativa velar [ɣ] relajada hasta perderse (aujero por agujero en habla descuidada) y las realizaciones de /x/ (velar tensa castellana, uvular [χ] enfática, aspirada [h] meridional): un repertorio que convierte cualquier grabación del aula en corpus de análisis.
3.3. Los suprasegmentales: acento y entonación
Sobre los segmentos operan los suprasegmentales. El acento español es de intensidad, libre (no fijo como el francés) y por ello distintivo: opone tríos célebres (célebre/celebre/celebré; límite/limite/limité) y define los patrones agudo/llano/esdrújulo (con predominio llano) que la ortografía codifica con la tilde: el puente directo a la acentuación escolar. Al acento se asocia la partición léxica entre palabras tónicas (sustantivos, adjetivos, verbos, adverbios, pronombres tónicos) y átonas o clíticas, que se apoyan prosódicamente en la vecina (artículos, preposiciones, conjunciones, pronombres átonos, relativos: por eso «el», «de», «que» no llevan tilde jamás y sus homónimos tónicos «él», «dé», «qué» sí: la tilde diacrítica es fonología aplicada). La entonación (Navarro Tomás, y hoy la fonología entonativa con sus tonemas) cumple función distintiva (enunciativa descendente / interrogativa total ascendente: Viene./¿Viene?), demarcativa (delimita grupos fónicos: los dos sentidos de «no, espera» frente a «no espera») y expresiva (la frontera con el paralenguaje del tema 4: ironía, cortesía, emociones), con variación dialectal riquísima (las curvas canaria, porteña, mexicana) que el oído del alumnado reconoce aunque no sepa nombrar: material espléndido para el aula.
4. Las variantes más significativas
Antes del inventario, el método. Cada variante debe describirse con tres coordenadas que evitan por igual el catálogo pintoresco y el juicio moral: su naturaleza fonológica (¿es un alófono contextual, una neutralización posicional, una desfonologización consumada?), su extensión geográfica y social (¿general, areal, sociolectal?: las variantes cruzan los tres ejes de los temas 7-10) y su estatus normativo (¿forma parte de alguna norma culta —y entonces es modélica en su área—, es tolerada en registros informales, o está estigmatizada en todas las normas?). Con esa rejilla, el seseo resulta ser una desfonologización general y plenamente culta; la caída de -d- en «acabao», un debilitamiento contextual tolerado en la conversación peninsular pero no en la lectura formal; y el ceceo, un proceso areal estigmatizado: tres estatutos distintos que el docente debe distinguir antes de decidir qué corrige, qué enseña y qué simplemente describe.
4.1. Seseo y ceceo
El seseo es la realización de /θ/ y /s/ como un único fonema /s/ (casa=caza): técnicamente, la ausencia de la oposición /s/-/θ/ por desfonologización: el resultado meridional y americano del reajuste de las sibilantes áureas (tema 7), frente a la distinción del centro-norte. Es la solución mayoritaria del español (90 % de hablantes: toda América, Canarias, Andalucía occidental y urbana) y plenamente culta: la norma pluricéntrica lo consagra (tema 9). El ceceo es la solución inversa (un único fonema de timbre interdental: [θ]apato y [θ]opa), propio de franjas rurales y costeras andaluzas, y socialmente estigmatizado sin razón lingüística (es un proceso gemelo del seseo): el par seseo prestigioso / ceceo estigmatizado es el ejemplo perfecto de que la valoración social de las variantes es arbitraria (tema 10). Existe además el heheo esporádico (aspiración de s-) y las soluciones mixtas: un mapa que la dialectología andaluza (tema 7) detalla.
4.2. El yeísmo
El yeísmo es la desfonologización de la oposición /ʎ/-/ʝ/ (palatal lateral / palatal central): pollo=poyo, calló=cayó, ambos con [ʝ]. Es el cambio fonológico en curso más visible del español: de fenómeno meridional y urbano ha pasado a general en España y América en dos o tres generaciones (quedan islotes distinguidores: áreas rurales castellanas, zonas andinas bilingües —el quechua tiene /ʎ/—, algo del catalán bilingüe); las causas: el bajo rendimiento funcional de la oposición (poquísimos pares mínimos, casi todos evitables por contexto) y el prestigio urbano de la solución simple. Variante de la variante: el žeísmo/sheísmo rioplatense (tema 9): el yeísmo con realización rehilada [ʒ]/[ʃ] (caye → cashe): un mismo proceso fonológico con salidas fonéticas distintas. Para el aula: el yeísmo es la ocasión de ver un cambio lingüístico en directo (los abuelos distinguidores, los nietos yeístas) y de tranquilizar la ortografía: la distinción ll/y es hoy, para casi todos, puramente gráfica: se aprende como se aprende h.
4.3. Las variantes del consonantismo implosivo y otras
El tercer bloque de variantes explota la debilidad de la posición implosiva (3.2), y define el eje conservador/innovador de los temas 7 y 9: la aspiración y pérdida de /-s/ ([loh librio] → [lo libro]), con sus compensaciones (abertura vocálica y desdoblamiento oriental; geminaciones [mimmo]); la neutralización -r/-l ([arma] alma/arma: archifonema líquido meridional); la velarización de -n ([paŋ]); la relajación y pérdida de -d- intervocálica (comío, acabao: hoy tolerada en -ado incluso en registros cultos peninsulares: la norma se mueve, tema 10); la aspiración de /x/ ([kaha]) y la conservación aspirada de la vieja F- latina (jarto, jondo: el cante jondo). Añádanse dos variantes de otro orden: el debilitamiento extremo de las vocales átonas mexicano-andino ([grasjs]: tema 9) y la asibilación de vibrantes ([ř]: andina, mexicana norteña, y antaño riojana-navarra). Cada una se deja describir con el aparato del tema (¿neutralización?, ¿desfonologización?, ¿alófono contextual?) y todas ilustran la misma tesis: las «variantes» no son degradaciones sino soluciones sistemáticas a tensiones internas del sistema (la sílaba CV, la economía articulatoria), socialmente distribuidas y valoradas (tema 10). Y una observación final niveladora: los procesos de habla rápida (elisiones, asimilaciones, reducciones: [pa] por para, [tointero] por todo entero) los ejecutan todos los hablantes, también los cultos septentrionales que creen no tener acento: la diferencia entre variedades no es que unas «se coman letras» y otras no, sino qué procesos ha convencionalizado cada una y con qué valoración: el espejo fonético no absuelve a nadie.
5. Fonología aplicada: ortología, ortografía, aula
Tres aplicaciones cierran el tema. La ortografía: el español mantiene una relación fonema-grafema envidiable (herencia de la tendencia fonológica alfabética y de las reformas académicas: tema 1 de Latín... y Ortografía 2010), pero con desajustes catalogables que son exactamente el temario ortográfico escolar: un fonema con varias grafías (/b/: b, v, w; /θ/: c, z; /x/: g, j; /k/: c, qu, k), grafías sin fonema (h; u de que/qui), dígrafos (ch, ll, rr, qu, gu) y la letra x /ks/; el seseo y el yeísmo añaden su capa (por eso b/v y ll/y son faltas «de oído imposible» y s/c/z lo es para el 90 % de hispanohablantes: la didáctica de la ortografía debe saberlo). La ortología: en un estándar pluricéntrico, la escuela no enseña «la» pronunciación sino la norma culta de cada área (el seseo culto es tan modélico como la distinción), combatiendo solo los rasgos estigmatizados en todas las normas cultas (ceceo en contextos formales, pérdidas extremas) y, sobre todo, entrenando la claridad: dicción, proyección, ritmo y entonación de la oralidad formal (tema 4). Y la conciencia fonológica: segmentar, contar, manipular fonemas y sílabas es el predictor mayor de la lectoescritura; su entrenamiento explícito (rimas, conteos, transcripciones sencillas, espectrogramas lúdicos con apps) beneficia a todos y es la vía de apoyo al alumnado con dislexia (ajustes DUA: más tiempo, oralidad) y al alófono (contrastes ausentes en su L1: el árabe sin /p/-/b/ nítida para el español, el chino sin vibrante múltiple: la fonología contrastiva como herramienta de acogida).
El taller fónico concreto puede ser de los más lúdicos de la materia: trabalenguas y jitanjáforas como gimnasia articulatoria y objeto de análisis (¿qué fonemas exprime «el perro de San Roque»?); espectrogramas con herramientas libres (Praat o apps móviles) para «ver» la propia voz, los formantes vocálicos o la diferencia entre la r y la rr; transcripción fonológica ligera de nombres propios y palabras del grupo (con el AFI simplificado); caza de asimilaciones nasales en habla real grabada; el mapa sonoro de las variantes con audios auténticos (temas 7 y 9); y la conexión literaria permanente: la rima (¿consonante o asonante?: pura fonología), la aliteración («el silbo de los aires amorosos»), la métrica con sus sinalefas y la fonoestética de los nombres de marca (tema 5). Pocas parcelas permiten unir con tanta naturalidad ciencia, juego y literatura.
6. Conclusiones
El tema ha montado la maquinaria completa del nivel fónico: la mirada doble (fonética material / fonología funcional) que Praga legó, con sus unidades (fono, fonema, alófono, archifonema) y sus procesos (oposición, conmutación, neutralización, desfonologización); la descripción del sistema español: un vocalismo triangular de cinco piezas, de nitidez ejemplar, y un consonantismo de diecinueve con correlaciones claras y una posición implosiva estructuralmente débil; los suprasegmentales (acento libre distintivo, entonación con funciones distintiva, demarcativa y expresiva); y las variantes mayores —seseo/ceceo, yeísmo, aspiraciones y neutralizaciones— descritas ya no como anécdotas dialectales sino como procesos fonológicos con nombre, causa (rendimiento funcional, sílaba CV, economía) y valoración social independiente de su mérito lingüístico.
Para el profesor de Secundaria, el tema es de rendimiento diario aunque invisible: cada regla de acentuación que enseña, cada falta de b/v que corrige, cada exposición oral que evalúa, cada alumno disléxico o alófono al que apoya y cada prejuicio sobre «hablar mal» que desactiva está aplicando este tema. La fonología es la infraestructura silenciosa de la clase de Lengua: dominarla técnicamente es lo que distingue al profesional del aficionado con manual de estilo.
7. Esquema
FONÉTICA, FONOLOGÍA Y SISTEMA ESPAÑOL
│
├─ 1. DOS MIRADAS
│ ├─ FONÉTICA (el sonido material): articulatoria (punto/modo/sonoridad) ·
│ │ acústica (formantes, espectrograma) · perceptiva · AFI · fono [ ]
│ │ Referencia: Navarro Tomás (Manual, 1918)
│ ├─ FONOLOGÍA (Praga, Trubetzkoy 1939): FONEMA / / = haz de RASGOS
│ │ distintivos (Jakobson: binarios) · conmutación y pares mínimos
│ │ (pata/bata) · oposiciones: privativas (p/b), graduales (i/e/a),
│ │ equipolentes · RENDIMIENTO funcional (alto p/b; bajo ʎ/ʝ → yeísmo)
│ └─ ALÓFONOS (variantes no distintivas): distribución complementaria
│ (b,d,g oclusivas tras pausa/nasal vs aproximantes β,ð,ɣ) ·
│ NEUTRALIZACIÓN → ARCHIFONEMA (/R/: pero-perro solo intervocálica;
│ /N/: um beso) · DESFONOLOGIZACIÓN (pérdida histórica: yeísmo)
│
├─ 2. EL SISTEMA ESPAÑOL (24 fonemas)
│ ├─ VOCALISMO (5): triángulo (abertura × localización) · sin cantidad
│ │ ni nasalidad · diptongos/triptongos/hiatos · sinalefa (métrica) ·
│ │ desdoblamiento andaluz oriental como excepción distintiva
│ ├─ SÍLABA: núcleo vocálico + ataque/coda tasados · español = sílaba
│ │ ABIERTA (CV ~50 %) · ritmo silábico · silabeo → tilde y métrica
│ ├─ CONSONANTISMO (19): oclusivas p/t/k-b/d/g (correlación de sonoridad) ·
│ │ fricativas SORDAS f/θ/s/x (rareza románica) · africada ʧ ·
│ │ nasales m/n/ɲ · laterales l/ʎ (en extinción) · vibrantes r/rr
│ │ (caro/carro) · /ʝ/ · POSICIÓN IMPLOSIVA débil (sílaba CV)
│ │ Alófonos finos: nasales asimiladas (um beso, uŋ gato) · [ɟʝ]
│ │ africada · S APICAL castellana vs PREDORSAL andaluza/americana
│ └─ SUPRASEGMENTALES: ACENTO libre y DISTINTIVO (célebre/celebre/celebré;
│ agudas/llanas/esdrújulas → tilde) · tónicas vs ÁTONAS (clíticos:
│ el/él, de/dé → tilde diacrítica) · ENTONACIÓN: distintiva
│ (¿Viene?/Viene.), demarcativa (grupos fónicos), expresiva (→ tema 4)
│
├─ 3. VARIANTES SIGNIFICATIVAS
│ ├─ SESEO: desfonologización s/θ → /s/ · 90 % del español (América,
│ │ Canarias, Andalucía) · PLENAMENTE CULTO · CECEO: solución inversa,
│ │ estigmatizada SIN razón lingüística (valoración arbitraria)
│ ├─ YEÍSMO: ʎ/ʝ → ʝ · cambio en curso casi culminado (islotes: rural
│ │ castellano, Andes) · causa: bajo rendimiento funcional ·
│ │ variante rioplatense: ŽEÍSMO/SHEÍSMO [ʒ/ʃ]
│ └─ IMPLOSIVAS: -s aspirada/perdida (+ desdoblamiento, geminación) ·
│ -r/-l (arma=alma) · -n velar · -d- caída (acabao: tolerada) ·
│ /x/ aspirada · F- aspirada (jondo) · vocales caducas mexicanas ·
│ asibilación de vibrantes → soluciones SISTEMÁTICAS, no degradación
│
└─ 4. APLICACIÓN: ORTOGRAFÍA (desajustes: /b/=b,v; h muda; dígrafos; el
seseo hace s/c/z falta «de oído imposible») · ORTOLOGÍA pluricéntrica
(norma culta de cada área; claridad y dicción) · CONCIENCIA FONOLÓGICA
(predictor lector; dislexia, DUA) · fonología contrastiva para alófonos
8. Bibliografía y webgrafía
- Alarcos Llorach, E., Fonología española, Gredos, Madrid.
- Gil Fernández, J., Fonética para profesores de español: de la teoría a la práctica, Arco Libros.
- Hidalgo, A. y Quilis Merín, M., La voz del lenguaje: fonética y fonología del español, Tirant.
- Hualde, J. I., Los sonidos del español, Cambridge University Press.
- Martínez Celdrán, E., Fonología general y española, Teide, Barcelona.
- Navarro Tomás, T., Manual de pronunciación española, CSIC, Madrid.
- Quilis, A., Tratado de fonología y fonética españolas, Gredos; Principios de fonología y fonética españolas, Arco Libros.
- RAE y ASALE, Nueva gramática de la lengua española: Fonética y fonología (vol. 3, con el DVD «Las voces del español»), Espasa.
- Trubetzkoy, N., Principios de fonología, Cincel, Madrid.
- Atlas y corpus sonoros: ALPI (alpi.csic.es); catálogos de voces del español (RAE-ASALE).
Avanza tu camino y tacha el paso de hoy en tu plan. 🍅 ¿Sesión larga? Estudia con pomodoro
Flashcards de repaso 🃏
25 tarjetas con lo esencial del tema para repaso de recuerdo activo.
¿Te ha servido este tema? 🐂
Crea tu cuenta gratis para guardar tu progreso y recibir el resto del temario de tu especialidad. Gratis y siempre lo será.
