Tema 16 · Lengua Castellana y Literatura
Relaciones sintácticas: sujeto y predicado
Epígrafe oficial: Relaciones sintácticas : sujeto y predicado.
Tema desarrollado siguiendo la estructura habitual de la oposición. La información es orientativa: verifica siempre el temario oficial, la normativa y el currículo vigentes en tu convocatoria y tu comunidad autónoma.
Índice
- 0. Introducción
- 1. Relación con el currículo
- 2. La predicación como relación sintáctica
- 3. El sujeto
- 4. Las oraciones impersonales y el sistema del «se»
- 5. El predicado
- 6. El orden de constituyentes
- 7. Implicaciones didácticas
- 8. Conclusiones
- 9. Esquema
- 10. Bibliografía y webgrafía
0. Introducción
Los temas 14 y 15 describieron las dos grandes piezas; este describe el engarce: la relación sujeto-predicado, la predicación que constituye la oración. Es un tema de apariencia elemental —¿qué hay más escolar que «buscar el sujeto»?— y de fondo delicado: precisamente porque el sujeto se enseña pronto y mal (con preguntas semánticas: «¿quién realiza la acción?»), arrastra los errores más fosilizados del análisis, que este tema debe desmontar con su definición formal: sujeto es lo que concuerda con el verbo, agente o no («el balón fue golpeado», «me gustan las novelas»: sujetos bien poco agentivos).
El tema tiene tres frentes. El sujeto: su definición por la concordancia, sus formas (con el español como lengua de sujeto omitido: el parámetro pro-drop del tema 2 hecho aula) y la casuística de concordancia que llena los consultorios (¿«la mayoría llegó o llegaron»?, ¿«yo soy de los que piensan o pienso»?). Las impersonales: el sistema completo de la ausencia de sujeto, con el cuadro de los valores del se como pieza mayor (anticipado en el tema 15 y aquí sistematizado). Y el predicado con el orden de constituyentes: el SVO flexible del español y su rendimiento informativo, que anuncia el tema 24.
Metodológicamente, el tema culmina la apuesta del bloque: análisis con pruebas. La concordancia es la prueba reina (cambiar el número del candidato a sujeto y ver si el verbo lo sigue), y su manejo sistemático convierte el «busca el sujeto» en un pequeño experimento científico repetible: la mejor vacuna contra la sintaxis de adivinanza.
1. Relación con el currículo
En el marco LOE-LOMLOE (RD 217/2022 y 243/2022), sujeto y predicado son el primer contenido sintáctico explícito de la ESO y la base de todo el análisis posterior:
- Los saberes básicos piden reconocer la concordancia como procedimiento (no solo el resultado), y la progresión lleva de la oración simple (1.º-2.º ESO) a las impersonales y la pasiva refleja (4.º ESO y Bachillerato).
- La corrección evaluable incluye las concordancias difíciles (haber impersonal, cuantificativos) y la puntuación ligada a la estructura oracional (nunca coma entre sujeto y verbo: la regla con explicación sintáctica).
- El contraste con otras lenguas del aula (el inglés y el francés de sujeto obligatorio frente al español pro-drop) es contenido plurilingüe expreso.
- Terminología: el Glosario RAE-ASALE (sujeto, predicado, impersonal, concordancia).
Contribuye a la CCL (corrección y control de la propia sintaxis), a la plurilingüe y al pensamiento científico (la concordancia como hipótesis verificable: gramática experimental de aula).
2. La predicación como relación sintáctica
La oración es la unidad mínima de predicación: la combinación de un sujeto (de quién/qué se dice) y un predicado (lo que se dice), sellada en español por la concordancia de número y persona. Conviene situar esta relación entre las relaciones sintácticas que el título evoca: la sintaxis conoce tres modos básicos de combinación: la coordinación (unidades equivalentes: tema 17), la subordinación (dependencia: temas 14-15: los complementos) y la predicación, que no es ni lo uno ni lo otro: sujeto y predicado se exigen mutuamente (interdependencia o solidaridad, en términos de Hjelmslev: tema 2): no hay sujeto sin predicado ni predicado sin sujeto (expreso o no)... salvo, precisamente, en las impersonales (4), cuya existencia demuestra que la predicación española se define por la concordancia morfológica y no por la presencia de dos bloques: el verbo español lleva el sujeto en la desinencia (tema 12: número-persona), y por eso «llueve» es oración completa y «canto» contiene ya su sujeto gramatical. Esta idea —la oración como verbo expandido— es la herencia útil de la gramática de dependencias (Tesnière: tema 15) y la clave de todo lo que sigue.
Una pincelada histórica sitúa el par del título. Sujeto y predicado nacen en la lógica aristotélica (el juicio como atribución de un predicado a un sujeto) y pasan de ahí a la gramática grecolatina y a toda la tradición escolar: de esa cuna lógica heredan sus virtudes (la intuición de la bimembración) y sus vicios (la tentación de definir por el significado: «aquello de lo que se afirma algo»). La lingüística del siglo XX los reformuló: el estructuralismo, por las marcas formales (la concordancia); el generativismo, por la configuración (el sujeto como SN externo al SV); el funcionalismo, separando el plano lógico del informativo (tema/rema: la bimembración psicológica de la escuela de Praga, que la tradición confundía con la gramatical: «de lo que se habla» describe el tema, no el sujeto). Conocer esta estratigrafía no es erudición: explica por qué conviven en los manuales tres definiciones incompatibles de «sujeto» y da al opositor el criterio para ordenarlas: la formal manda; las otras describen correlatos frecuentes.
3. El sujeto
3.1. Definición formal: la concordancia
El sujeto es la función del SN (o equivalente) que concuerda con el verbo en número y persona. Punto. Las definiciones semánticas («quien realiza la acción») y discursivas («aquello de lo que se habla») describen prototipos, no la función: fallan con las pasivas («el ladrón fue detenido»: paciente), los verbos de afección («me gustan las novelas»: el sujeto es lo gustado), los sujetos no agentivos («la piedra rodó», «Juan sufrió un accidente») y las tematizaciones («ese libro no lo he leído»: tema sin ser sujeto). La prueba operativa: conmutar el número del candidato y comprobar si el verbo se mueve con él («me gusta LA NOVELA / me gustan LAS NOVELAS»: sujeto; «veo LA NOVELA / veo LAS NOVELAS»: el verbo no se inmuta: CD). Corolarios que el aula agradece: el sujeto no lleva preposición (con las excepciones aparentes de «entre tú y yo lo haremos» y «hasta Juan lo sabe»: partículas focales, no preposiciones plenas), no es siempre inicial (el orden no define: 6) y no responde fiablemente a «¿quién?» (las preguntas son heurísticos que el tribunal espera ver sustituidos por pruebas). Complétese con la marca casual: los pronombres personales conservan formas de sujeto (yo, tú, él...) frente a las de término de preposición (mí, ti) y las átonas de objeto (me, te, lo, le: tema 12): «*para yo» delata que tras preposición no hay sujeto (con las excepciones lexicalizadas entre/según/hasta/salvo + yo/tú: «según tú», «entre tú y yo»: partículas que seleccionan caso recto, otra prueba de que no son preposiciones ordinarias).
3.2. Formas y tipos de sujeto; el sujeto omitido
Formas: SN pleno (tema 14), pronombres, sujetos oracionales (subordinadas sustantivas: «QUE VENGAS me alegra»; «ES NECESARIO QUE ESTUDIES»: conmutables por ESO: tema 17) e infinitivos («fumar mata»). Tipos semánticos (agente, paciente, causa, experimentante: los papeles del tema 15 proyectados sobre la función) y la pareja escolar expreso/omitido. El sujeto omitido, tácito o elíptico (mejor que «elidido»: no se borra: no llegó a ser necesario) es la seña tipológica del español como lengua pro-drop o de sujeto nulo (tema 2: el parámetro; tema 9: «¿qué tú quieres?» caribeño como excepción): la desinencia identifica la persona («cant-o») y el pronombre expreso se reserva para el contraste o énfasis («YO no fui», «lo hizo ÉL»): regla de oro estilística que el alumnado bilingüe con inglés viola en ambas direcciones (sobreexplicitando en español, omitiendo en inglés): contraste rentabilísimo. No confundir el sujeto omitido con la ausencia de sujeto de las impersonales (4): la prueba: el omitido se puede recuperar («canto» → yo), el impersonal no admite ninguno (*«él llueve»).
Capítulo aparte merecen los sujetos de las formas no personales, donde el español despliega elegancias poco enseñadas: el infinitivo con sujeto propio pospuesto («al llegar YO», «de haberlo sabido TÚ», «antes de salir EL SOL») y el sujeto tácito controlado por la principal («quiero Ø venir»: quien quiere, viene: el control); el gerundio con sujeto expreso en las construcciones absolutas («llegando MARÍA, empezó la fiesta»); y el participio absoluto («terminada LA REUNIÓN, se fueron»: participio + sujeto paciente concordado: la reliquia del ablativo absoluto latino que el registro formal conserva). Reconocer estos «sujetos chicos» de las cláusulas no personales prepara el análisis de las subordinadas adverbiales (tema 17) y explica concordancias que de otro modo parecen mágicas.
3.3. La casuística de la concordancia
Antes de la casuística, el marco: la concordancia es el gran mecanismo de cohesión gramatical del español y opera en tres circuitos: dentro del SN (determinante-núcleo-adyacente: tema 14), entre sujeto y verbo (número y persona: la que aquí importa) y entre sujeto/CD y sus predicaciones (atributo y predicativo: género y número: tema 15). Sus conflictos nacen siempre de la misma tensión: forma frente a sentido (la concordancia gramatical con el singular morfológico contra la ad sensum con el plural conceptual), y su resolución sigue gradientes conocidos (cuanto más lejos el verbo, más ad sensum; el atributo plural arrastra al verbo). La concordancia tiene su jurisprudencia, y el opositor debe dominarla: sujetos coordinados (plural: «Juan y María vienen»; con matices: singular si forman unidad conceptual: «la compra y venta de pisos», y concordancia al más cercano en posposición con o disyuntiva); cuantificativos y partitivos (tema 14: «la mayoría de los alumnos llegó/llegaron»: ambas; copulativo casi exige plural); los nombres colectivos («la gente piensa», con el plural ad sensum en distancia: «la gente llegó y se sentaron»: tolerado oral, no formal); la cortesía («usted sabe»: 3.ª gramatical para 2.ª real: la deixis social del tema 6 hecha morfología; con sus parientes retóricos: el plural mayestático —«Nos, el rey»— y el de modestia académico —«en este trabajo sostenemos»— y el plural sociativo del docente y el médico: «¿cómo estamos hoy?»: concordancias que codifican relación, no número); el «yo soy de los que» (norma: «de los que piensAN»: el relativo concuerda con su antecedente plural; el singular «pienso» es desplazamiento al hablante, censurado en lo formal); «uno de los que + verbo» (ídem); los porcentajes («el 20 % de los alumnos suspendió/suspendieron»: ambas); el ser ecuativo con doble SN («el problema son los plazos»: concuerda con el plural: regla de la NGLE que sorprende); y el haber impersonal (4) como falso pleito de concordancia. Cada caso se resuelve con el mismo método: identificar el núcleo del sujeto y aplicar la prueba: la casuística como gimnasia, no como lista.
4. Las oraciones impersonales y el sistema del «se»
Oración impersonal (sintáctica): la que carece de sujeto, expreso o recuperable. El inventario quedó desplegado en el tema 15 y aquí se ordena: (1) meteorológicas léxicas (llueve, nieva, amanece: avalentes; ojo a los usos personales metafóricos: «llovían críticas»); (2) gramaticalizadas: haber existencial («hay problemas»: el SN es CD: prueba «LOS hay»: de ahí la norma «había muchos coches», no *habían: el pleito de concordancia se disuelve al ver que no hay sujeto), hacer temporal-meteorológico («hace frío/años») y ser/estar de tiempo («es tarde», «está nublado»); el par haber/estar esconde además el llamado efecto de definitud: haber existencial presenta referentes indefinidos («hay UN libro en la mesa», «hay problemas») y rechaza los definidos (*«hay EL libro»), que exigen estar («EL libro ESTÁ en la mesa»): la gramática repartiendo el trabajo entre introducir entidades nuevas (haber: rema) y localizar las conocidas (estar: tema): otra ventana a la estructura informativa (tema 24) y un contraste dócil para el aula (¿por qué «*hay el libro» suena imposible?); (3) tercera del plural existencial («llaman a la puerta»: sin sujeto recuperable); (4) genéricas (uno, tú impersonal); y (5) la impersonal con se. Este es el lugar del cuadro del SE, la página más rentable del análisis escolar: se pronominal (parte del verbo: arrepentirse), reflexivo (se peina: CD/CI: prueba «a sí mismo») y recíproco (se escriben: «el uno al otro»), dativo espurio (variante de le: «SE lo di»), se medio/espontáneo (se hundió; con dativo: se me cayó: tema 15), se pasivo reflejo (se venden pisos: sujeto paciente concordado) y se impersonal (se vive bien; se recibió a los embajadores): siete valores con sus pruebas (concordancia, conmutaciones, paráfrasis) que conviene enseñar como árbol de decisión y no como lista: ¿es parte del verbo? ¿admite «a sí mismo»? ¿conmuta por le? ¿concuerda con un SN? El se es el mejor examen integral de todo el bloque sintáctico.
Precisión conceptual final: distíngase la impersonalidad sintáctica (sin sujeto: la de este epígrafe) de la semántica (agente indeterminado con sintaxis personal: la pasiva refleja «se venden pisos» tiene sujeto gramatical pero oculta al agente; la 3.ª del plural tiene morfología personal sin referente) y de las impersonales aparentes (sujetos pospuestos u oracionales que el ojo apresurado no ve: «me consta que vendrá»: el sujeto es la subordinada; «basta con eso»: discutible; «se está mejor aquí»: impersonal real). El examen típico mezcla las tres: el método (buscar concordancia, intentar recuperar sujeto, conmutar) las separa en segundos.
5. El predicado
El predicado es el SV en función predicativa (tema 15): todo lo que se dice del sujeto, con el verbo como núcleo. La tradición distingue predicado nominal (copulativo + atributo: la cópula como soporte de la predicación semántica: «Juan es médico»: quien predica es médico) y predicado verbal (verbo pleno: predica el verbo con sus complementos), con los matices ya vistos (semicopulativos; predicativos como predicación secundaria: tema 15). Conviene añadir la mirada lógico-semántica que da profundidad: la predicación asigna una propiedad o relación a unos argumentos (tema 15: valencia), y no siempre coincide con el reparto sintáctico (en «me gustan las novelas», el predicado psicológico gustar predica del experimentante «me» tanto como del sujeto «las novelas»); y la mirada informativa: el reparto sujeto-predicado tampoco coincide necesariamente con el reparto tema-rema (tema 24): «El decorado lo hizo MARÍA»: sujeto remático final. Tres planos (sintáctico, semántico, informativo) que el análisis maduro distingue: la confusión entre ellos es la fuente de los errores clásicos («el sujeto es de lo que se habla»: no: eso es el tema).
El viejo debate bimembre/unimembre se resuelve desde aquí: la tradición llamó unimembres a los enunciados sin la bimembración lógica (las impersonales, y también los enunciados no oracionales: «¡Fuego!», «¡Buenos días!», «¿Un café?»: frases sin verbo que la pragmática describe mejor como actos de habla completos con elipsis o sin ella: tema 17). Y quedan fuera de la relación sujeto-predicado los elementos extraoracionales o periféricos: el vocativo («JUAN, ven»: apelación al oyente, no sujeto: prueba: no concuerda ni conmuta), las interjecciones, los marcadores discursivos («bueno, en fin»: tema 25) y los adverbios de la enunciación («francamente, no lo sé»: comentan el decir, no lo dicho: tema 6): la periferia oracional que la puntuación aísla con comas y que el análisis debe etiquetar sin forzarla dentro del esquema sujeto-predicado.
6. El orden de constituyentes
El español es lengua SVO de orden flexible: el orden no marca las funciones (lo hacen concordancia, preposiciones y clíticos: por eso puede permitirse moverse) sino la estructura informativa y el énfasis. Patrones que el análisis debe reconocer sin inmutarse: sujetos posverbales (naturales con inacusativos y en presentativas: «llegó María», «faltan sillas»; obligados en interrogativas: «¿qué quiere Juan?»), tematizaciones con duplicación clítica («el libro LO compré ayer»: CD antepuesto como tema), focalizaciones («ESO quería yo»), y las inversiones estilísticas de la lengua escrita (el hipérbaton literario: tema 33). Rendimiento normativo y didáctico: la coma no separa sujeto y verbo porque son interdependientes (la regla con su porqué), y las «oraciones desordenadas» de los ejercicios tradicionales son en realidad órdenes marcados con sentido: enseñarlo evita corregir como error lo que es énfasis legítimo, y conecta la sintaxis oracional con la textual (temas 23-25) donde el orden se juega de verdad.
Dos regularidades más gobiernan el orden español y merecen nombre. El peso: los constituyentes largos tienden al final («me sorprendió QUE NO DIJERA NADA EN TODA LA REUNIÓN» mejor que su inversión): el principio del final pesado que explica posposiciones «raras» y guía la buena prosa. Y la tipología: el SVO español convive con VSO natural en muchos contextos (narrativo: «llegó entonces el rey...») y contrasta con lenguas del aula de orden rígido (inglés) o final (SOV: euskera, turco: tema 7 y 8): el orden como parámetro (tema 2) permite mini-investigaciones contrastivas (¿cómo ordena su lengua el alumno recién llegado?) que convierten la sintaxis en puente intercultural.
7. Implicaciones didácticas
El tema es la ocasión de un cambio de cultura analítica en el aula: pasar del «análisis-respuesta» (etiquetar y esperar corrección) al «análisis-argumento» (afirmar, probar y defender). La investigación sobre enseñanza de la gramática avala los enfoques de indagación: presentar los datos como problemas (¿por qué decimos «había» y no «habían» si son muchos coches?) rinde más que presentar las reglas como decretos; y este tema, con sus pruebas nítidas (la concordancia) y sus conflictos reales (las dudas que los propios adultos tienen), es el terreno ideal. Repertorio:
- La concordancia como experimento: rutina «cambia el número y mira el verbo» verbalizada y practicada hasta el automatismo; el sujeto como resultado de una prueba, nunca de una pregunta semántica; contraejemplos sistemáticos (pasivas, gustar, impersonales) para vacunar de una vez contra «quien realiza la acción».
- El árbol del SE: póster de aula con el árbol de decisión de los siete valores y banco de oraciones reales para clasificar en parejas; el se como repaso integral del bloque.
- Casuística con consultorio: las dudas reales de concordancia (mayoría, porcentajes, yo soy de los que, el problema son) como «casos del consultorio» que los alumnos resuelven con DPD/NGLE y defienden: norma argumentada (tema 10).
- Pro-drop contrastivo: traducciones inversas con el inglés/francés del aula (¿cuándo pongo el pronombre en español?: solo contraste/énfasis): estilística del sujeto para bilingües y para todos.
- Orden y énfasis: reescrituras con tematización/focalización de la misma oración y discusión del efecto («¿qué destaca cada versión?»): puente a la escritura y al comentario (tema 24).
- Puntuación explicada: la prohibición de coma sujeto-verbo deducida de la interdependencia; caza de la «coma criminal» en borradores propios.
8. Conclusiones
El tema ha fijado la relación constitutiva de la oración. La predicación como interdependencia sellada por la concordancia, con el verbo español llevando su sujeto en la desinencia (por eso el sujeto omitido es norma y las impersonales, sistema). El sujeto definido formalmente —concordancia, no agentividad ni posición ni pregunta—, con sus formas (nominales, oracionales, de infinitivo), su omisión pro-drop con valor estilístico y su casuística de concordancia resuelta con método. Las impersonales ordenadas en sistema (léxicas, gramaticalizadas, de se, existenciales, genéricas) con el cuadro completo del se como síntesis del bloque sintáctico. Y el predicado y el orden leídos en tres planos (sintáctico, semántico, informativo) que el análisis maduro ya no confunde.
Para el docente, el tema es la ocasión de reparar el daño histórico del «¿quién realiza la acción?»: pocas correcciones conceptuales rinden tanto como sustituir, de una vez y con método, las preguntas por pruebas. Un alumno que verifica la concordancia, decide un se con su árbol y defiende «había muchos coches» con el argumento del CD no está haciendo sintaxis escolar: está pensando como un lingüista: exactamente la meta —reflexión metalingüística al servicio del uso— que el currículo le encarga a esta especialidad.
En la arquitectura del temario, este tema es además la bisagra: cierra la descripción de las dos grandes funciones (los sintagmas de los temas 14-15 encuentran aquí su relación constitutiva) y abre la puerta del tema 17, donde la oración así definida se multiplicará (coordinación, subordinación, la proposición) y se modalizará (enunciativas, interrogativas...). Quien lleve bien atado el par sujeto-predicado —con su prueba, sus impersonales y su periferia— tiene ganada la mitad del análisis de la oración compuesta: todo lo que viene es, en el fondo, oraciones dentro de oraciones, y la concordancia seguirá siendo la brújula que permita localizar cada verbo, asignarle su sujeto (o certificar que no lo tiene) y levantar, piso a piso, el edificio de la oración compuesta.
9. Esquema
SUJETO Y PREDICADO
│
├─ 1. PREDICACIÓN: relación de INTERDEPENDENCIA (≠ coordinación,
│ ≠ subordinación) sellada por la CONCORDANCIA · el verbo lleva el
│ sujeto en la desinencia («canto», «llueve» = oración) · la oración
│ como verbo expandido (Tesnière)
│
│ Historia: lógica aristotélica → formal (concordancia) vs configuracional
│ vs INFORMATIVO (Praga: tema/rema ≠ sujeto): tres definiciones, un orden
│
├─ 2. SUJETO
│ ├─ DEFINICIÓN FORMAL: lo que concuerda en número y persona ·
│ │ PRUEBA: cambiar el número («me gustaN LAS NOVELAS») ·
│ │ contra los espejismos: pasivas (paciente), gustar, tema ≠ sujeto
│ │ · sin preposición (entre/hasta = focales; caso recto: según TÚ)
│ │ · el orden no define · caso pronominal: yo/mí/me
│ ├─ FORMAS: SN · pronombres · ORACIONALES (QUE VENGAS me alegra → ESO)
│ │ · infinitivo (fumar mata) · tipos semánticos = papeles (T15)
│ ├─ OMITIDO (pro-drop): la desinencia identifica; pronombre expreso =
│ │ CONTRASTE/ÉNFASIS (YO no fui) · ≠ impersonal (no recuperable:
│ │ *él llueve) · contraste inglés/francés
│ ├─ Sujetos de NO PERSONALES: infinitivo (al llegar YO; control:
│ │ quiero Ø venir) · gerundio absoluto (llegando María) ·
│ │ PARTICIPIO absoluto (terminada LA REUNIÓN: ablativo latino)
│ └─ CONCORDANCIA difícil: coordinados (plural; unidad conceptual) ·
│ cuantificativos (la mayoría llegó/llegaron) · colectivos ·
│ usted (3.ª por 2.ª) · yo soy de los que piensAN · porcentajes ·
│ «el problema SON los plazos» (NGLE) · haber → no hay pleito:
│ no hay sujeto
│
├─ 3. IMPERSONALES (sin sujeto NI recuperable)
│ ├─ meteorológicas (llueve; «llovían críticas» personal metafórico) ·
│ │ gramaticalizadas: HABER (hay problemas: el SN es CD: «LOS hay»
│ │ → había muchos, *habían) · hacer (frío/años) · ser/estar (tarde)
│ ├─ 3.ª plural (llaman a la puerta) · genéricas (uno; tú impersonal)
│ └─ CUADRO DEL SE (árbol de decisión): pronominal (arrepentirse) ·
│ reflexivo (se peina: a sí mismo) · recíproco (se escriben:
│ el uno al otro) · dativo espurio (SE lo di = le) · medio/
│ espontáneo (se hundió; se me cayó) · PASIVO REFLEJO (se venden
│ pisos: concordado) · IMPERSONAL (se vive bien; se recibió A…)
│ └─ impersonalidad SINTÁCTICA (sin sujeto) ≠ SEMÁNTICA (agente oculto
│ con sintaxis personal: pasiva refleja, 3.ª plural) ≠ aparentes
│ (me consta QUE VENDRÁ: sujeto oracional)
│
├─ 4. PREDICADO: nominal (cópula + atributo) / verbal · tres planos:
│ sintáctico (SV) ≠ semántico (predicado-argumentos) ≠ informativo
│ (tema-rema): «El decorado lo hizo MARÍA» (sujeto remático)
│ bimembre/unimembre · no oracionales (¡Fuego!) · EXTRAORACIONALES:
│ vocativo (JUAN, ven) · interjecciones · marcadores · adverbios de
│ la enunciación (francamente,…): la periferia entre comas
│
└─ 5. ORDEN: SVO FLEXIBLE (las funciones las marcan concordancia,
preposición, clíticos) · posverbales (llegó María; ¿qué quiere Juan?)
· TEMATIZACIÓN con clítico (el libro LO compré) · FOCALIZACIÓN ·
hipérbaton · principio del FINAL PESADO · VSO narrativo · contraste
tipológico (SOV euskera) · sin coma sujeto-verbo (interdependencia) ·
el orden marcado no es error: es énfasis (→ T24)
10. Bibliografía y webgrafía
- Alarcos Llorach, E., Gramática de la lengua española, Espasa, Madrid.
- Bosque, I. y Demonte, V. (dirs.), Gramática descriptiva de la lengua española (vol. 2: sujeto, concordancia, impersonales, se).
- Fernández Soriano, O. y Táboas, S., «Construcciones impersonales no reflejas», en la Gramática descriptiva.
- Gómez Torrego, L., La impersonalidad gramatical: descripción y norma, Arco Libros; Valores gramaticales del «se», Arco Libros.
- Gutiérrez Ordóñez, S., La oración y sus funciones, Arco Libros, Madrid.
- Hernanz, M. L. y Brucart, J. M., La sintaxis, Crítica, Barcelona.
- Martínez, J. A., La concordancia (en la Gramática descriptiva, vol. 2).
- RAE y ASALE, Nueva gramática de la lengua española (sujeto, concordancia, impersonalidad); DPD (haber, concordancias); Glosario de términos gramaticales.
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