Tema 27 · Lengua Castellana y Literatura
El texto descriptivo. Estructuras y características
Epígrafe oficial: El texto descriptivo. Estructuras y características.
Tema desarrollado siguiendo la estructura habitual de la oposición. La información es orientativa: verifica siempre el temario oficial, la normativa y el currículo vigentes en tu convocatoria y tu comunidad autónoma.
Índice
- 0. Introducción
- 1. Relación con el currículo
- 2. La secuencia descriptiva y sus estructuras
- 3. Tipos de descripción
- 4. La lengua de la descripción
- 5. Los géneros descriptivos: de la ficha técnica a la greguería
- 6. La descripción literaria: una historia de la mirada
- 7. Implicaciones didácticas: educar la mirada
- 8. Conclusiones
- 9. Esquema
- 10. Bibliografía y webgrafía
0. Introducción
Si narrar es representar el cambio en el tiempo (tema 26), describir es representar lo simultáneo en el espacio: detener el mundo para inventariarlo. La descripción es la pausa del relato (tema 26: la velocidad cero de Genette) y, a la vez, mucho más que un adorno del cuento: es la tipología que sostiene la ciencia (describir es el primer acto del método: la botánica, la anatomía, la sociología descriptiva: tema 2), la técnica (la ficha, el manual, el prospecto), el comercio (la ficha de producto que decide compras), el derecho (la descripción registral de una finca: temas 27-28 administrativos... del temario de Auxiliar; aquí, el lenguaje jurídico como registro: tema 10) y buena parte de la literatura, donde la mirada es estilo: dime cómo describes y te diré quién eres (el inventario de Galdós, la greguería de Ramón, el páramo de Rulfo).
La descripción arrastra además un estigma escolar que este tema debe desmontar: la fama de «trozo aburrido que se salta» y de redacción-relleno («describe tu habitación»). Bien enseñada, es lo contrario: el ejercicio más exigente de precisión léxica (tema 13), de organización espacial (tema 19) y de punto de vista (tema 26: la focalización se aprende describiendo), y la puerta natural a la educación de la mirada en un tiempo de imágenes atropelladas (tema 4): describir es mirar despacio, y mirar despacio es ya media educación estética.
1. Relación con el currículo
En el currículo LOMLOE, la descripción aparece en los tres frentes habituales. En comunicación (Real Decreto 217/2022), los géneros descriptivos funcionales (la ficha, el aviso, la guía, el retrato periodístico) figuran desde 1.º de ESO, con progresión hacia la descripción técnica y científica en los cursos altos (vinculada a la competencia STEM: describir un proceso o un organismo con precisión y sin valoración es destreza científica evaluable). En reflexión sobre la lengua, la descripción es el contexto natural para la adjetivación (tema 14: posición y valor del adjetivo; tema 18: grado y epíteto), los verbos de estado y la oposición ser/estar (tema 15), el imperfecto descriptivo (tema 19) y los organizadores espaciales (tema 19): gramática al servicio del texto, una vez más. En educación literaria, el análisis de la descripción (el retrato, el paisaje, el interior) es parte del comentario desde los clásicos hasta hoy, y los tópicos descriptivos (el locus amoenus, la descriptio puellae) son materia de historia literaria (temas 36 y siguientes).
Se añaden dos dimensiones transversales de peso: la accesibilidad (la audiodescripción para personas ciegas como género descriptivo profesional y como ejercicio de aula extraordinariamente formativo: describir una escena de película para quien no la ve exige seleccionar, ordenar y precisar como ningún otro encargo) y el consumo responsable (la ficha de producto y la descripción publicitaria: dónde acaba la descripción y empieza la persuasión: tema 5, con el tema 30 esperando).
2. La secuencia descriptiva y sus estructuras
La secuencia descriptiva de Adam (tema 23) tiene, contra su fama de forma libre, operaciones canónicas: el anclaje (se nombra el objeto: tema-título de la descripción: «la plaza del pueblo»; puede aplazarse creando enigma: la adivinanza es una descripción con anclaje final), la aspectualización (el objeto se descompone en partes y propiedades: la operación central: la plaza → la fuente, los soportales, el reloj; cada parte → forma, color, tamaño, materia), la puesta en relación (el objeto se sitúa: en el espacio y el tiempo (enmarque) y respecto de otros objetos: comparaciones y metáforas: «como un escenario vacío») y la posible subtematización (cada parte puede abrir su propia secuencia: la fuente → el caño, la pila: la descripción es recursiva, y esa recursividad explica tanto la miniatura flamenca de Proust como el plano-detalle). El conjunto no es lineal sino jerárquico: un árbol de expansiones, y esa naturaleza arbórea tiene consecuencia didáctica directa: la descripción se planifica como esquema (el objeto y sus ramas) antes que como párrafo.
Sobre el árbol opera el orden, que es donde la descripción se juega la coherencia (tema 24: la progresión de temas derivados es SU patrón natural): órdenes espaciales (de lo general al detalle o viceversa; de arriba abajo; de fuera adentro; el recorrido de la mirada: la descripción como travelling que la cámara ha enseñado a todos: tema 4), órdenes de relevancia (lo esencial primero: la ficha técnica; lo llamativo primero: el retrato periodístico) y órdenes subjetivos (el orden del descubrimiento: describir según se va viendo: la técnica del suspense descriptivo del cuento de terror: la mancha, luego la forma, luego la cosa). El desorden descriptivo (saltar del ojo al zapato y volver al pelo) es el error escolar número uno, y se corrige con consigna de recorrido explícita antes de escribir.
Philippe Hamon añadió al análisis una idea potente: la descripción funciona como despliegue de un saber. Todo objeto descrito activa su nomenclatura (la red léxica de sus partes y términos: describir un barco exige jarcias, obenques y bauprés; una catedral, ábsides, arbotantes y triforios), de modo que describir es siempre exhibir (o fingir, o vulgarizar) un vocabulario especializado: por eso el realismo documentado necesitaba describir (la novela como enciclopedia: Zola visitando minas), por eso la descripción escolar mejora dramáticamente cuando se precede de la lista léxica del objeto (el andamiaje de vocabulario antes que la consigna: tema 13: los campos semánticos como despensa) y por eso el describiente delata su relación con lo descrito: el marinero y el turista no describen el mismo barco. La descripción es, así, el punto donde el léxico disponible se convierte en mundo visible: no se describe lo que no se sabe nombrar, y ampliar el vocabulario es literalmente ampliar lo que se puede ver: la tesis humboldtiana del tema 3, aterrizada en la práctica más humilde del aula.
3. Tipos de descripción
3.1. Los ejes clasificatorios
Tres ejes cruzados clasifican toda descripción. Por la actitud: la descripción objetiva o denotativa (técnica, científica: precisión, exhaustividad pertinente, léxico denotativo y monosémico (tema 13), tercera persona, presente atemporal (tema 19), sin valoración: la ficha del museo) frente a la subjetiva o connotativa (literaria, publicitaria: selección expresiva, léxico valorativo (tema 20: subjetivemas), figuras: el cuadro visto por el enamorado). La frontera es didácticamente explotable: describir el mismo objeto en ambos regímenes (el aula según el inspector y según el alumno castigado) enseña más sobre connotación que un tema entero. Por el movimiento: descripción estática (el objeto quieto: el bodegón) frente a dinámica (el objeto en marcha: la tormenta creciendo, la ciudad despertando: descripción que casi narra: las fronteras entre secuencias son graduales: tema 23). Por el objeto: personas, lugares, objetos, procesos (la descripción de proceso roza la exposición: tema 28: cómo funciona un volcán), épocas y ambientes, sensaciones y emociones (la más difícil: describir un sabor, una pena: aquí la lengua toca su límite y lo compensa con sinestesias y comparaciones: tema 13).
La frontera con la exposición (tema 28) merece trazo fino porque los exámenes la preguntan: describir presenta las propiedades de un objeto (cómo ES el volcán: cono, cráter, fumarolas); exponer-explicar da cuenta de su funcionamiento y sus causas (por qué ERUPCIONA: presiones, magmas: tema 22). El texto científico real trenza ambas operaciones (la descripción taxonómica pura existe, pero el manual describe para explicar), y el criterio operativo es la pregunta a la que responde cada párrafo: ¿cómo es? (descripción), ¿por qué/cómo funciona? (explicación). Parecido deslinde pide la emoción: la lengua dispone de tres vías para decir la pena: nombrarla (léxico emocional: tristeza, congoja: tema 13), mostrarla en el cuerpo (la descripción conductual: «se le doblaron los hombros»: el show don't tell del tema 26 aplicado al ánimo) y trasladarla al mundo (la falacia patética: el paisaje llueve por dentro del personaje): tres estrategias graduables que el taller literario practica por separado antes de combinarlas, y que el comentario debe saber nombrar cuando las encuentra juntas en una página de Machado.
3.2. Los subgéneros retóricos: del retrato a la écfrasis
La retórica clásica legó una taxonomía de la descripción de personas que sigue rindiendo: la prosopografía (lo físico), la etopeya (carácter, costumbres, moral), el retrato (la suma de ambas), el autorretrato (con su pacto de sinceridad siempre sospechoso: el «más flaco que seco» cervantino, la ironía de los autorretratos de Machado y Cernuda) y la caricatura (la deformación expresiva por exageración: Quevedo y su nariz superlativa (tema 18: el grado al servicio del humor), los esperpénticos retratos de Valle-Inclán). Para los lugares, la topografía (el lugar descrito), y sus parientes la topotesia (el lugar imaginario: la ínsula Barataria, Macondo: tema 26) y la cronografía (la descripción de un tiempo: la primavera, la madrugada, la posguerra). Corona el sistema la écfrasis: la descripción verbal de una obra de arte, el género donde la palabra compite con la imagen: del escudo de Aquiles (la écfrasis fundacional: Homero describe un mundo entero cincelado) a los cuadros descritos del Museo del Prado en la poesía (Alberti dedicó un libro entero, A la pintura, a ese pulso entre pincel y verso) y la novela contemporánea: puente perfecto entre la clase de Lengua y la de Historia del Arte, y actividad estrella del punto 7. La écfrasis encierra además la lección teórica del tema en miniatura: obliga a traducir un orden simultáneo (el cuadro se ve de golpe) a un orden sucesivo (el texto se lee en fila), y esa traducción imposible y siempre parcial es exactamente lo que toda descripción hace con el mundo. Añádase la hipotiposis: la descripción tan viva que pone el objeto ante los ojos (la evidentia latina): el ideal clásico de toda descripción lograda.
4. La lengua de la descripción
La gramática descriptiva del describir está repartida por el temario y aquí se ensambla. El sistema verbal: el imperfecto como tiempo del fondo y del retrato en el relato (tema 19: la pausa se conjuga en imperfecto: «la plaza ERA grande, TENÍA una fuente...») y el presente atemporal de la descripción autónoma (técnica, científica, turística: «el claustro CONSERVA...»); los verbos de estado y percepción (ser, estar, parecer, hallarse, alzarse, extenderse: predicación de propiedades, no de acciones: tema 15), con la pareja ser/estar rindiendo al máximo (cualidad frente a estado: la casa es vieja / está vieja: tema 15: el matiz que el describiente maneja sin saberlo y el alumno alófono debe aprender a pulso). La adjetivación como columna vertebral: especificativa (denotación técnica: válvula ESFÉRICA) frente a explicativa y el epíteto (la BLANCA nieve: tema 14: posición y valor; tema 18: cualidad y grado), las series y su ritmo (bimembres clásicas, trimembres solemnes, la acumulación caótica del expresionismo), y la advertencia de estilo: describir no es adjetivar en racimo sino elegir el adjetivo exacto (mejor un «cárdeno» puesto que tres «bonitos» flotando: la precisión léxica del tema 13 como músculo). Los SSNN densos y la enumeración (con polisíndeton o asíndeton: dos respiraciones), los organizadores espaciales (a la izquierda, al fondo, más allá: tema 19: el esqueleto del recorrido), la comparación y la metáfora como instrumentos de medida de lo difícil (tema 13: se describe lo desconocido con lo conocido: «del tamaño de una moneda»; la sinestesia para los sentidos cruzados) y, en el régimen subjetivo, los subjetivemas (tema 20) y la modalización entera. La descripción es, en fin, el gimnasio del sintagma nominal (tema 14) como la narración lo era del verbo: entre ambas cubren la gramática entera.
El régimen subjetivo añade su instrumental expresivo: la personificación del paisaje (los chopos «tiemblan», el río «se despereza»: la naturaleza animada como proyección del ánimo: la falacia patética que el romanticismo elevó a método), el hipérbaton y la anteposición valorativa del adjetivo (tema 14: la verde pradera frente a la pradera verde: dos miradas), el estilo nominal puro (párrafos sin verbo: «Cielo bajo. Llovizna. Barro en los caminos»: la descripción telegráfica de Azorín, que consigue quietud suprimiendo el tiempo gramatical mismo: la sintaxis imitando a la fotografía) y el ritmo de las series (la enumeración ternaria solemne, la bimembración clásica, la acumulación asindética como jadeo). Estos recursos permiten formular la regla estilística mayor del tema: en la descripción, la sintaxis significa: la frase corta y nominal produce instantánea; el periodo largo y subordinado, recorrido moroso; la elección no es ornamental sino semántica, y el comentario de textos debe aprender a leerla (¿por qué Azorín no conjuga y Proust no acaba nunca la frase? porque describen tiempos distintos de la mirada).
5. Los géneros descriptivos: de la ficha técnica a la greguería
El continuo de géneros (tema 23) descriptivos. Funcionales: la definición de diccionario (la descripción mínima y máximamente regulada: género próximo y diferencia específica: tema 13: la microestructura lexicográfica), la ficha técnica y la ficha de producto (el e-commerce como imperio descriptivo: medidas, materiales, y la deriva persuasiva vigilable: tema 5), el prospecto y el manual (describir para operar: frontera con la instrucción: tema 19), la guía turística y de viaje (topografía con intención: el patrimonio adjetivado), el anuncio inmobiliario (la descripción eufemística: «coqueto» por pequeño: tema 13: el eufemismo comercial como corpus de análisis delicioso), el retrato periodístico (el perfil: la persona en tres pinceladas y una anécdota: hibridación con lo narrativo) y el parte y el atestado (la descripción jurídico-administrativa: precisión sin literatura, repetición técnica incluida: tema 25). Científicos: la descripción taxonómica (la especie nueva descrita para siempre en latín y precisión), el caso clínico, la descripción geográfica y sociológica (frontera con la exposición: tema 28). Multimodales y profesionales (tema 4): la audiodescripción (describir películas y museos para quien no ve: el género de la accesibilidad, con normas UNE propias: seleccionar lo relevante, no interpretar, caber en los silencios: el encargo descriptivo más disciplinado que existe), el texto alternativo de las imágenes web (la microdescripción funcional que casi nadie escribe y todos necesitan) y la descripción para asistentes de voz. Un dominio contemporáneo merece parada: la descripción sensorial profesional de la gastronomía y la cata (la carta del restaurante, la nota de cata del vino: «taninos sedosos, fruta roja madura, final largo»), que ha desarrollado léxicos técnicos enteros para lo casi indecible (tema 13: el vocabulario como instrumento de percepción: el catador distingue más sabores porque tiene más palabras: Humboldt en la copa) y que ofrece al aula un ejercicio inolvidable: la cata descrita de tres chocolates o tres aguas, con construcción colectiva del léxico. La secuencia didáctica gana cruzando el continuo: definir, fichar, audiodescribir y greguerizar el mismo objeto.
6. La descripción literaria: una historia de la mirada
La descripción literaria tiene historia, y contarla es contar la historia de la mirada occidental en pequeño (el bloque histórico del temario, en avanzadilla). La tópica clásica y medieval: el locus amoenus (el prado ideal: árbol, fuente, brisa: de Teócrito a Garcilaso y a Berceo, que lo cristianiza en alegoría) y su reverso el locus horridus; la descriptio puellae (el retrato femenino descendente y codificado: cabellos de oro, frente de perla: el canon petrarquista que Quevedo aún sigue y Lope ironiza); el retrato moral del didactismo medieval (los estados del mundo). El Barroco lleva el retrato al extremo bifronte: la idealización culterana (Góngora: la belleza como acumulación de metáforas preciosas) y la degradación satírica (Quevedo: la caricatura como demolición: érase un hombre a una nariz pegado: tema 18). El realismo decimonónico hace de la descripción su bandera científica: el inventario balzaquiano-galdosiano (el interior como radiografía social: dime qué muebles y te diré qué clase), la Vetusta de Clarín descrita desde el catalejo de don Fermín (la descripción focalizada: tema 26: quién mira decide qué se ve: la lección narratológica escondida en el paisaje). El modernismo esteticista convierte la descripción en orfebrería sensorial (Rubén, Valle de las Sonatas: sinestesias y pátinas), mientras la generación del 98 inventa el paisaje-alma: la Castilla de Machado (los encinares y álamos del Duero como autorretrato moral y radiografía de España: la topografía hecha ideología: describir el páramo era diagnosticar la nación) y la miniatura morosa de Azorín (los primores de lo vulgar: la descripción del detalle mínimo como filosofía del tiempo), con Gabriel Miró como cima sensorial (la palabra que toca lo que nombra). Después, las vanguardias dinamitan y reinventan: la greguería de Ramón Gómez de la Serna (metáfora + humor: la descripción atómica: el paraguas es un murciélago domesticado) y la mirada deshumanizada que Ortega teorizó. La narrativa contemporánea, escarmentada de inventarios, describe por detalle significativo (el objeto único que vale por la habitación entera: el minimalismo de Carver, el páramo de Rulfo hecho de tres piedras y mucho silencio): la historia completa, del catálogo al fragmento, cabe en una secuencia de seis textos para Bachillerato.
7. Implicaciones didácticas: educar la mirada
El principio rector: la descripción no se enseña mandando describir, sino enseñando a mirar. Secuencias contrastadas: la observación pautada previa a toda escritura (cinco minutos de mirar con guion: formas, luces, sonidos, olores: el objeto delante, real o proyectado: describir de memoria es describir tópicos); la descripción sensorial rotatoria (el mismo patio por los cinco sentidos, uno por párrafo: contra la dictadura de lo visual); el doble régimen (punto 3.1: el aula según el inspector y según el castigado: objetividad y subjetividad en paralelo); el retrato y la caricatura con modelos (Quevedo y Valle como licencia para exagerar: el humor como puerta a la figura: tema 18); la écfrasis del Prado (describir Las Meninas o un Sorolla sin que el lector vea el cuadro, luego comparar con el original: la actividad interdisciplinar perfecta, museo virtual mediante); la audiodescripción practicada (una escena muda de película: seleccionar, ordenar, caber en los silencios: la descripción con normas profesionales y propósito solidario: accesibilidad como motivación real); el anuncio inmobiliario traducido (del eufemismo al dato: «coqueto» → 28 m²: educación del consumidor y semántica aplicada: tema 13); y el detalle significativo (describir una habitación por UN solo objeto bien elegido: el minimalismo como consigna: menos adjetivos, más puntería). La evaluación mide orden (recorrido reconocible), precisión léxica (adjetivo exacto frente a racimo), régimen sostenido (objetivo o subjetivo sin mezcla involuntaria) y adecuación al género; la atención a la diversidad aprovecha los soportes visuales (describir desde imagen es más accesible que inventar) y la audiodescripción como toma de conciencia de las necesidades del compañero que no ve: la tipología más inclusiva del temario.
Los formatos digitales multiplican el repertorio sin cambiar el fondo: el juego del retrato robot (un alumno describe una cara generada o un cuadro; el resto la dibuja o la elige entre parecidas: la precisión descriptiva con verificación instantánea: si el dibujo no sale, la descripción falló, no el dibujante), la descripción-guía (conducir por voz a un compañero con los ojos cerrados por un plano o un museo virtual: los organizadores espaciales del tema 19 en uso real), la galería de alt-text del blog de aula (cada imagen publicada exige su texto alternativo: accesibilidad practicada a diario, no como actividad suelta) y la cata a ciegas del punto 5. Todos comparten la clave del tema: la descripción se evalúa por su eficacia referencial (¿el receptor reconstruyó el objeto?) antes que por su belleza, y esa verificabilidad la convierte en la tipología más gamificable del área: describir bien, aquí, literalmente gana partidas.
8. Conclusiones
El tema 27 ha recorrido el texto descriptivo desde su definición (representar lo simultáneo: la pausa que inventaría el mundo) hasta su didáctica (educar la mirada), pasando por la secuencia de Adam (anclaje, aspectualización, relación: el árbol recursivo), los tipos (objetiva/subjetiva, estática/dinámica) y los subgéneros retóricos (del retrato y la caricatura a la topografía y la écfrasis), la lengua (imperfecto y presente, ser/estar, la adjetivación exacta, los organizadores del recorrido) y el doble continuo de géneros (de la definición y la ficha a la audiodescripción; del locus amoenus a la greguería y el detalle significativo). Las ideas-fuerza para tribunal y aula: la descripción es la tipología de la precisión (léxica, espacial, sensorial) y del punto de vista (toda descripción delata a su mirador: la objetividad es también una retórica), y su enseñanza es hoy más necesaria que nunca: en la civilización del scroll, detenerse a mirar algo durante cinco minutos y encontrarle las palabras es un acto de resistencia cognitiva y el fundamento sensorial de todo lo demás: no se narra, no se expone ni se argumenta bien sobre lo que no se ha sabido mirar. Y queda la conexión con lo que viene: la descripción de procesos abre la puerta de la exposición (tema 28), el retrato dialoga con la caracterización narrativa (tema 26) y la descripción tendenciosa es ya media argumentación encubierta (tema 30): las tipologías, como las secuencias de Adam que las fundan, no son compartimentos estancos sino aleaciones combinables, y quien domina la materia descriptiva tiene ya la aleación básica con que se funden todas las demás.
9. Esquema
TEMA 27 · EL TEXTO DESCRIPTIVO
│
├─ DEFINICIÓN: representar lo SIMULTÁNEO en el espacio;
│ la PAUSA del relato (T26); sostiene ciencia (T2), técnica,
│ comercio y literatura; describir = mirar despacio
│
├─ SECUENCIA (Adam): ANCLAJE (nombrar; aplazado = adivinanza) →
│ ASPECTUALIZACIÓN (partes y propiedades: la operación central) →
│ PUESTA EN RELACIÓN (enmarque + comparaciones) →
│ subtematización (RECURSIVA: árbol jerárquico → se planifica
│ como esquema)
│ └─ ORDEN: espacial (general→detalle, recorrido de la mirada,
│ travelling T4), de relevancia, del descubrimiento (terror);
│ progresión derivada (T24); desorden = error escolar n.º 1
│
├─ TIPOS
│ ├─ Actitud: OBJETIVA (denotativa, monosémica, presente, 3.ª,
│ │ sin valorar) / SUBJETIVA (connotativa: subjetivemas T20,
│ │ figuras); didáctica del doble régimen
│ ├─ Movimiento: estática (bodegón) / dinámica (casi narra)
│ ├─ Objeto: personas, lugares, procesos (→T28), sensaciones
│ └─ RETÓRICA: prosopografía / etopeya / RETRATO / autorretrato /
│ CARICATURA (Quevedo, Valle T18); topografía / topotesia
│ (Macondo) / cronografía; ÉCFRASIS (escudo de Aquiles,
│ el Prado); hipotiposis (evidentia)
│
├─ LENGUA: imperfecto (fondo T19) / presente atemporal;
│ verbos de estado y percepción; SER/ESTAR (T15);
│ ADJETIVACIÓN: especificativa/explicativa, EPÍTETO (T14/T18),
│ series y ritmo; adjetivo EXACTO vs racimo (T13);
│ enumeración (a/polisíndeton), organizadores espaciales (T19),
│ comparación/metáfora/sinestesia (T13)
│ └─ La descripción = gimnasio del SN (la narración, del verbo)
│
├─ GÉNEROS: definición (género próximo + diferencia T13), ficha
│ técnica y de producto (e-commerce), prospecto, guía, anuncio
│ inmobiliario (eufemismo: «coqueto»), perfil periodístico,
│ atestado (repetición técnica T25) / taxonomía, caso clínico /
│ AUDIODESCRIPCIÓN (normas UNE, accesibilidad), alt-text (T4)
│
├─ LITERATURA (historia de la mirada): locus amoenus / descriptio
│ puellae (petrarquismo) / retrato barroco bifronte (Góngora
│ idealiza, Quevedo demuele) / inventario realista (Galdós;
│ Vetusta focalizada: T26) / orfebrería modernista / GREGUERÍA
│ (Ramón) / detalle significativo (Rulfo, Carver)
│
└─ DIDÁCTICA: EDUCAR LA MIRADA: observación pautada, sensorial
rotatoria (5 sentidos), doble régimen, caricatura con licencia,
écfrasis del Prado, audiodescripción real, inmobiliario
traducido, detalle significativo; evaluar orden + precisión +
régimen sostenido
10. Bibliografía y webgrafía
- ADAM, J.-M.: La description. PUF.
- ADAM, J.-M.: Les textes: types et prototypes. Nathan.
- HAMON, P.: Introducción al análisis de lo descriptivo. Edicial.
- GENETTE, G.: Figuras III (la pausa descriptiva). Lumen.
- LAUSBERG, H.: Manual de retórica literaria (écfrasis, evidentia, retrato). Gredos.
- CURTIUS, E. R.: Literatura europea y Edad Media latina (el locus amoenus y la tópica). FCE.
- GÓMEZ DE LA SERNA, R.: Greguerías. Cátedra.
- CASSANY, D., LUNA, M. y SANZ, G.: Enseñar lengua. Graó.
- AENOR: Norma UNE 153020 (audiodescripción para personas con discapacidad visual).
- ÁLVAREZ, M.: Tipos de escrito I: narración y descripción. Arco/Libros.
- Real Decreto 217/2022 y Real Decreto 243/2022 (currículos de ESO y Bachillerato). BOE.
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