Tema 21
Informática básica: hardware y software
Conceptos de informática, componentes físicos (hardware) y programas (software).
🎯 Lo que tienes que dominar
- Concepto de informática, datos e información; representación de la información (bit, byte, sistemas de codificación).
- El hardware: CPU, memoria (RAM/ROM), placa base, dispositivos de almacenamiento y periféricos.
- El software: de sistema (sistemas operativos) y de aplicación; el software libre y propietario.
- Unidades de medida de la información y de la velocidad.
Guía de estudio del Tema 21, con el que comienza el bloque de ofimática. Es un tema conceptual, sin una ley de referencia. Aborda los fundamentos de la informática, el hardware y el software, base imprescindible para los temas siguientes (sistema operativo, procesador de textos, hoja de cálculo, correo e internet). Material de estudio orientado al examen.
0. Introducción: la informática en la Administración
La Administración del siglo XXI es, ante todo, una Administración electrónica. Como se ha visto en los temas anteriores, los documentos se emiten y archivan electrónicamente, los registros son electrónicos, las notificaciones se practican por medios telemáticos y el ciudadano se relaciona con la Administración a través de sedes electrónicas. Detrás de todo ello hay una infraestructura de ordenadores, redes y programas que el auxiliar administrativo maneja a diario. Comprender cómo funciona un ordenador, qué es el hardware y el software y cómo se representa y se mide la información no es un conocimiento accesorio: es una herramienta de trabajo cotidiana.
Este tema sienta las bases teóricas sobre las que se apoyan los siguientes. Antes de aprender a usar el sistema operativo (Tema 22), el procesador de textos (Tema 23), la hoja de cálculo (Tema 24) o el correo e internet (Temas 25 y 26), conviene entender qué es un ordenador, de qué partes se compone y qué tipos de programas lo hacen funcionar. Es un tema de conceptos: no exige manejar ninguna aplicación, sino conocer la terminología y los fundamentos.
Para el auxiliar administrativo, dominar estos fundamentos permite comunicarse con precisión (saber distinguir memoria RAM de disco, o software de hardware), resolver pequeños problemas cotidianos, entender los requisitos técnicos de las aplicaciones y colaborar con los servicios de informática. Además, esta materia tiene una presencia creciente en los exámenes, con preguntas sobre unidades de medida, componentes del ordenador o tipos de software.
0.1. Breve evolución de la informática
La informática ha evolucionado a gran velocidad. Suele hablarse de generaciones de ordenadores según la tecnología empleada: la primera generación (años 40-50) usaba válvulas de vacío (como el ENIAC), con equipos enormes y poco fiables; la segunda (años 50-60) introdujo el transistor, más pequeño y eficiente; la tercera (años 60-70), los circuitos integrados (chips); la cuarta (desde los 70), el microprocesador, que integra la CPU en un solo chip y hace posible el ordenador personal; y se habla de una quinta generación asociada a la inteligencia artificial y la computación avanzada. Este recorrido explica la tendencia constante hacia equipos más pequeños, rápidos, baratos y potentes, que ha llevado la informática desde las grandes salas refrigeradas hasta el teléfono que cabe en un bolsillo.
0.2. Tipos de ordenadores
Existen ordenadores de muy distinto tamaño y potencia. Los supercomputadores son los más potentes, destinados a cálculos científicos masivos. Los grandes ordenadores o mainframes procesan enormes volúmenes de datos en grandes organizaciones. Los servidores prestan servicios (web, correo, archivos, bases de datos) a otros equipos en red. Los ordenadores personales (PC) —de sobremesa o portátiles— son los de uso individual, los más habituales en una oficina. Y los dispositivos móviles —tabletas y teléfonos inteligentes (smartphones)— son ordenadores de bolsillo con pantalla táctil. En una oficina de la Administración conviven, por tanto, ordenadores personales conectados a servidores centrales, además de impresoras, escáneres y dispositivos móviles.
1. Concepto de informática, datos e información
La palabra informática procede de la contracción de "información automática" y designa la ciencia y la técnica del tratamiento automático de la información mediante ordenadores. Su objeto es, por tanto, el procesamiento automatizado de datos para obtener información útil. Conviene distinguir dos conceptos que a menudo se confunden:
- Dato: es la representación de un hecho, una cantidad o una cualidad, sin elaborar y sin un significado por sí mismo. Por ejemplo, el número "28001" o la palabra "Madrid" son datos.
- Información: es el resultado de procesar, organizar y dar sentido a los datos, de modo que aportan conocimiento útil para tomar decisiones. "El código postal 28001 corresponde a Madrid" es información.
El ordenador trabaja con datos siguiendo un esquema básico de tres fases: entrada (los datos se introducen), proceso (los datos se tratan conforme a unas instrucciones) y salida (se obtienen los resultados, es decir, la información). A este esquema se añade el almacenamiento, que permite guardar datos y resultados para su uso posterior. Todo el funcionamiento de un ordenador puede resumirse en este ciclo: entrada → proceso → salida, con almacenamiento de apoyo.
2. La representación de la información: el sistema binario
Los ordenadores son máquinas digitales que solo entienden dos estados: paso o no paso de corriente, que se representan con los dígitos 0 y 1. Por eso toda la información que maneja un ordenador —textos, números, imágenes, sonidos, vídeos— se codifica en el sistema binario, un sistema de numeración en base 2 que solo utiliza esos dos símbolos.
La unidad mínima de información es el bit (del inglés binary digit, dígito binario), que puede valer 0 o 1. Un solo bit permite representar dos estados (encendido/apagado, sí/no, verdadero/falso). Combinando bits se pueden representar más posibilidades: con 2 bits, cuatro combinaciones; con 3 bits, ocho; en general, con n bits se representan 2 elevado a n combinaciones distintas. La agrupación fundamental es el byte (u octeto), que equivale a 8 bits. Un byte permite representar 2 elevado a 8, es decir, 256 combinaciones distintas, suficientes para codificar, por ejemplo, un carácter.
Aunque el ordenador trabaja internamente en binario, para las personas es incómodo manejar largas cadenas de ceros y unos. Por eso, en informática se emplean también otros sistemas de numeración más compactos que se convierten fácilmente a binario: el sistema octal (base 8, dígitos del 0 al 7) y, sobre todo, el sistema hexadecimal (base 16, dígitos del 0 al 9 y letras de la A a la F, donde A vale 10 y F vale 15). El hexadecimal es muy usado porque cada dígito hexadecimal equivale exactamente a cuatro bits, de modo que un byte se expresa con solo dos dígitos hexadecimales (por ejemplo, el byte 11111111 en binario es FF en hexadecimal y 255 en decimal). Los colores en informática, por ejemplo, suelen expresarse en hexadecimal. Frente a ellos, el sistema que usamos habitualmente las personas es el decimal (base 10).
2.1. La codificación de caracteres
Para representar los caracteres (letras, cifras, signos) mediante bytes se emplean códigos normalizados. El más clásico es el código ASCII (American Standard Code for Information Interchange), que en su versión original usa 7 bits y codifica 128 caracteres (letras del alfabeto inglés, cifras, signos de puntuación y caracteres de control). El ASCII extendido emplea 8 bits (un byte) y llega a 256 caracteres, incorporando letras acentuadas, la eñe y otros signos. Como estos códigos resultaban insuficientes para representar todos los idiomas del mundo, se creó Unicode, un estándar universal que asigna un número único a cada carácter de todos los sistemas de escritura; su codificación más extendida es UTF-8, que utiliza de uno a cuatro bytes por carácter y es compatible con ASCII. Gracias a Unicode, un documento puede contener a la vez caracteres latinos, chinos, árabes o emojis.
Los números se representan en binario mediante conversión de base; las imágenes, descomponiéndolas en puntos (píxeles), cada uno con un valor de color codificado en bits; los sonidos, muestreando la onda a intervalos y codificando cada muestra; y los vídeos, como secuencias de imágenes con sonido. En todos los casos, el resultado final es una secuencia de bits: esa es la esencia de lo digital.
En las imágenes, la calidad depende de la resolución (número de píxeles) y de la profundidad de color (bits por píxel: cuantos más bits, más colores; por ejemplo, 24 bits permiten unos 16 millones de colores). Se distinguen las imágenes de mapa de bits o rasterizadas (formadas por píxeles; formatos JPG, PNG, GIF), que pierden calidad al ampliarse, de las imágenes vectoriales (definidas por fórmulas geométricas; formato SVG), que se escalan sin perder nitidez. Para reducir el tamaño de los archivos multimedia se emplea la compresión, que puede ser sin pérdida (se recupera el original exacto, como en PNG o ZIP) o con pérdida (se sacrifica algo de calidad para ganar espacio, como en JPG o MP3). Estos conceptos explican por qué un mismo contenido puede ocupar tamaños muy distintos según su formato y su compresión.
3. Las unidades de medida de la información
La cantidad de información se mide en bytes y en sus múltiplos. Cada múltiplo equivale, tradicionalmente en informática, a 1.024 veces el anterior (2 elevado a 10), aunque en el sistema internacional se usa a veces el factor 1.000. Los principales son:
- 1 byte (B) = 8 bits.
- 1 kilobyte (KB) = 1.024 bytes (aproximadamente mil bytes).
- 1 megabyte (MB) = 1.024 KB (aproximadamente un millón de bytes).
- 1 gigabyte (GB) = 1.024 MB (aproximadamente mil millones de bytes).
- 1 terabyte (TB) = 1.024 GB.
- 1 petabyte (PB) = 1.024 TB, seguido del exabyte, zettabyte y yottabyte.
Para evitar la ambigüedad entre los factores 1.024 y 1.000, se crearon los prefijos binarios (kibibyte KiB = 1.024 bytes, mebibyte MiB, gibibyte GiB), pero en el lenguaje corriente se siguen usando KB, MB o GB con el sentido de potencias de 1.024. Conviene no confundir el bit (b minúscula) con el byte (B mayúscula): la velocidad de las conexiones a internet suele medirse en bits por segundo (bps, Kbps, Mbps), mientras que el tamaño de los archivos se mide en bytes. Una conexión de 8 megabits por segundo (Mbps) transfiere aproximadamente 1 megabyte (MB) por segundo, porque un byte tiene ocho bits.
Otra unidad importante es la de velocidad de proceso del microprocesador, que se mide en hercios (Hz) y sus múltiplos: un megahercio (MHz) es un millón de ciclos por segundo y un gigahercio (GHz), mil millones. La frecuencia del reloj indica cuántas operaciones básicas puede realizar la CPU por segundo, aunque el rendimiento real depende también del número de núcleos y de la arquitectura.
Unos órdenes de magnitud ayudan a situar estas unidades. Una página de texto sin formato ocupa unos pocos kilobytes; una fotografía, entre uno y varios megabytes; una película en alta definición, varios gigabytes; y los grandes centros de datos manejan petabytes de información. En cuanto a la memoria, un ordenador de oficina actual suele tener entre 8 y 16 GB de RAM y entre 256 GB y 1 TB de almacenamiento. Estos valores cambian con el tiempo —la capacidad crece sin cesar—, pero conocer el orden de magnitud permite interpretar los requisitos de un programa o el tamaño de un archivo y evitar errores comunes, como confundir megas con gigas al valorar el espacio disponible.
4. El ordenador: concepto y arquitectura
Un ordenador (o computadora) es una máquina electrónica capaz de recibir, almacenar, procesar y transmitir datos de forma automática, siguiendo un conjunto de instrucciones llamado programa. La mayoría de los ordenadores actuales responden a la arquitectura de von Neumann, propuesta en la década de 1940, cuya idea central es que tanto los datos como las instrucciones del programa se almacenan en la misma memoria y se procesan por una unidad central. Esta arquitectura distingue cuatro elementos funcionales: la unidad central de proceso (CPU), la memoria, las unidades de entrada y salida y los buses que los comunican.
Sobre esta base se construye la distinción esencial del tema: todo sistema informático se compone de hardware —los componentes físicos, "lo que se puede tocar"— y software —los programas, "lo que no se puede tocar"—. A ellos suele añadirse el firmware (programas grabados en un chip, a medio camino entre ambos) y, en un sentido amplio, el elemento humano (usuarios) y los datos. Los apartados siguientes desarrollan el hardware y el software.
Para fijar la distinción con ejemplos: son hardware el teclado, el monitor, el procesador, la memoria RAM, el disco duro o la impresora; son software el sistema operativo Windows, el procesador de textos Word, un navegador o un antivirus. Una regla sencilla: si se puede tocar, es hardware; si es un programa o un conjunto de instrucciones, es software. Ambos son complementarios e imprescindibles: el hardware sin software es una máquina inerte, y el software sin hardware no puede ejecutarse. La relación entre ambos la gestiona el sistema operativo, que hace de puente entre los programas y los componentes físicos.
5. El hardware
El hardware es el conjunto de componentes físicos de un sistema informático: los circuitos, dispositivos y periféricos que se pueden ver y tocar. Se organiza en torno a la unidad central (dentro de la caja o torre) y los periféricos (dispositivos externos). Estudiaremos sus componentes principales.
Dentro de la caja, torre o gabinete se alojan, además de la CPU, la memoria y el almacenamiento, otros elementos importantes: la fuente de alimentación (que transforma la corriente eléctrica y la distribuye a los componentes), los sistemas de refrigeración (ventiladores y disipadores que evitan el sobrecalentamiento) y las tarjetas de expansión, que amplían las capacidades del equipo. Entre estas últimas destacan la tarjeta gráfica (procesa y envía la imagen al monitor; incorpora su propia unidad de proceso, la GPU, y es clave para el diseño o los juegos), la tarjeta de sonido (gestiona el audio) y la tarjeta de red (conecta el equipo a una red, por cable o wifi). Muchas de estas funciones vienen hoy integradas en la placa base. El conjunto de todos estos componentes conforma el hardware "interno", frente a los periféricos "externos".
5.1. La unidad central de proceso (CPU)
La CPU (Central Processing Unit) o microprocesador es el "cerebro" del ordenador: el componente que ejecuta las instrucciones y realiza los cálculos. Dentro de la CPU se distinguen tres elementos clásicos:
- La unidad de control (UC), que dirige y coordina el funcionamiento del ordenador: interpreta las instrucciones del programa y ordena su ejecución.
- La unidad aritmético-lógica (ALU), que realiza las operaciones aritméticas (sumar, restar) y lógicas (comparaciones, operaciones booleanas).
- Los registros, pequeñas memorias internas ultrarrápidas donde la CPU guarda temporalmente los datos con los que trabaja.
El rendimiento de la CPU depende de varios factores: la frecuencia de reloj (medida en GHz, indica los ciclos por segundo), el número de núcleos (procesadores independientes integrados en un mismo chip, que permiten ejecutar varias tareas en paralelo: dual core, quad core, etc.), la memoria caché integrada y la arquitectura (32 o 64 bits). Los fabricantes más conocidos son Intel y AMD. Un procesador de 64 bits puede manejar mayores cantidades de memoria y procesar más datos por ciclo que uno de 32 bits.
La CPU ejecuta las instrucciones de un programa repitiendo, a gran velocidad, un ciclo de tres pasos conocido como ciclo de instrucción: búsqueda (la unidad de control lee de la memoria la siguiente instrucción, en inglés fetch), decodificación (interpreta qué operación debe realizarse, decode) y ejecución (la ALU u otro componente realiza la operación, execute), tras lo cual se guarda el resultado y se pasa a la instrucción siguiente. Este ciclo se repite miles de millones de veces por segundo, lo que explica por qué la frecuencia del reloj (en GHz) es tan relevante. La multitarea que percibimos —tener abiertos a la vez el navegador, el procesador de textos y el correo— es posible gracias a la enorme velocidad de la CPU y al reparto del tiempo de proceso entre las distintas tareas, coordinado por el sistema operativo.
5.2. La memoria
La memoria almacena los datos y las instrucciones. Conviene distinguir la memoria principal (interna, de acceso directo por la CPU) de la memoria secundaria o de almacenamiento (que se estudia más adelante). Dentro de la memoria principal:
- La memoria RAM (Random Access Memory, memoria de acceso aleatorio) es la memoria de trabajo del ordenador: en ella se cargan los programas y los datos mientras se están usando. Es de lectura y escritura y, sobre todo, volátil: su contenido se pierde al apagar el ordenador. Cuanta más RAM, más programas pueden estar activos a la vez sin ralentizar el equipo.
- La memoria ROM (Read Only Memory, memoria de solo lectura) es una memoria no volátil que conserva su contenido aunque se apague el equipo. Contiene programas grabados de fábrica, como el firmware de arranque (la BIOS o UEFI), que pone en marcha el ordenador y comprueba el hardware antes de cargar el sistema operativo.
- La memoria caché es una memoria muy rápida y de pequeño tamaño situada entre la CPU y la RAM, que guarda los datos e instrucciones de uso más frecuente para acelerar el acceso. Se organiza en niveles (L1, L2, L3), del más rápido y pequeño al más lento y grande.
Existe una jerarquía de memorias según su velocidad, capacidad y coste: los registros (rapidísimos y minúsculos), la caché, la RAM y, por último, la memoria secundaria (lenta pero de gran capacidad y no volátil). Cuanto más cerca de la CPU, más rápida y cara es la memoria; cuanto más lejos, más lenta y barata, pero de mayor capacidad.
Cuando la memoria RAM disponible resulta insuficiente para los programas en ejecución, el sistema operativo recurre a la memoria virtual: reserva una parte del disco (el archivo de intercambio o swap) para simular RAM adicional, trasladando temporalmente al disco los datos menos usados. Como el disco es mucho más lento que la RAM, un uso excesivo de memoria virtual ralentiza el equipo; de ahí que ampliar la RAM sea una de las mejoras que más aceleran un ordenador. No debe confundirse la memoria RAM (memoria de trabajo, volátil) con el disco o almacenamiento (permanente): son conceptos distintos que a menudo se mezclan. Un ordenador puede tener, por ejemplo, 16 GB de RAM y 512 GB de SSD: la primera es la memoria de trabajo; el segundo, el almacén de datos.
5.3. La placa base y los buses
La placa base (o placa madre, motherboard) es la gran placa de circuito impreso que interconecta todos los componentes del ordenador: en ella se instalan o conectan la CPU, la memoria RAM, las tarjetas de expansión y los dispositivos de almacenamiento, y de ella salen los puertos para los periféricos. Sus elementos principales son el socket (zócalo del procesador), los bancos de memoria (ranuras para la RAM), el chipset (conjunto de circuitos que gestiona la comunicación entre componentes), las ranuras de expansión (PCI Express, para tarjetas gráficas y otras) y los puertos de conexión (USB, HDMI, red, audio).
La comunicación entre los componentes se realiza a través de los buses, que son los "canales" por los que circulan los datos, las direcciones y las señales de control. Se distinguen el bus de datos (transporta la información), el bus de direcciones (indica la posición de memoria) y el bus de control (transmite las órdenes). El puerto USB (Universal Serial Bus) se ha convertido en el estándar universal de conexión de periféricos y de transferencia de datos, con distintas versiones (USB 2.0, 3.0, USB-C) y velocidades crecientes. Otros puertos habituales son el HDMI (para vídeo y audio de alta definición hacia monitores y televisores), el conector de red (RJ-45, para el cable ethernet) y los conectores de audio (jack). La tendencia actual es hacia puertos más versátiles y de mayor velocidad, como el USB-C, que unifica en un solo conector la carga, la transferencia de datos y la salida de vídeo.
5.4. Los dispositivos de almacenamiento
La memoria secundaria o de almacenamiento masivo guarda de forma permanente (no volátil) los datos, los programas y los documentos. A diferencia de la RAM, conserva la información al apagar el equipo. Los principales dispositivos son:
- El disco duro (HDD, Hard Disk Drive), de tecnología magnética, con platos giratorios y cabezales de lectura/escritura; ofrece gran capacidad a bajo coste, pero es más lento y frágil por tener partes mecánicas.
- La unidad de estado sólido (SSD, Solid State Drive), basada en memoria flash sin partes móviles; es mucho más rápida, silenciosa y resistente que el disco duro, aunque más cara por gigabyte. Es hoy el estándar en equipos nuevos.
- Los discos ópticos (CD, DVD, Blu-ray), que almacenan datos mediante un láser; su uso ha declinado.
- Las memorias flash extraíbles: las memorias USB (pendrives) y las tarjetas de memoria (SD, microSD), muy usadas por su portabilidad.
- El almacenamiento en la nube (cloud), que guarda los datos en servidores remotos accesibles por internet (OneDrive, Google Drive, Dropbox), con la ventaja de la disponibilidad desde cualquier lugar.
Para poder usarse, un dispositivo de almacenamiento debe formatearse, es decir, prepararse con un sistema de archivos que organiza cómo se guardan y localizan los datos (NTFS o exFAT en Windows, ext4 en Linux, entre otros). Un mismo disco puede dividirse en particiones, porciones lógicas que funcionan como unidades independientes. Los datos se organizan en archivos o ficheros (la unidad básica de información con nombre y extensión, como informe.docx) agrupados en carpetas o directorios, que a su vez pueden contener subcarpetas formando una estructura jerárquica en forma de árbol. La extensión del archivo (las letras tras el punto: .docx, .xlsx, .pdf, .jpg) indica su tipo y qué programa lo abre. Comprender esta organización es esencial para el manejo del sistema operativo (Tema 22).
5.5. Los periféricos
Los periféricos son los dispositivos que se conectan a la unidad central para introducir o extraer información. Se clasifican según su función:
- Periféricos de entrada: permiten introducir datos en el ordenador. Los principales son el teclado, el ratón, el escáner, el micrófono, la cámara web y el lápiz óptico.
- Periféricos de salida: permiten extraer o mostrar la información. Los principales son el monitor o pantalla, la impresora, el plóter y los altavoces.
- Periféricos de entrada/salida (mixtos): permiten introducir y extraer información. Ejemplos: la pantalla táctil, el módem y la tarjeta de red, la impresora multifunción (que imprime y escanea) y las unidades de almacenamiento externas.
Conviene fijar bien esta clasificación, muy preguntada: el teclado y el ratón son de entrada; el monitor y la impresora, de salida; la pantalla táctil o la tarjeta de red, de entrada y salida. Para que un periférico funcione, el sistema operativo necesita un controlador o driver, un pequeño programa que actúa de intermediario entre el hardware y el software.
Merecen una nota los dos periféricos más habituales. El monitor o pantalla muestra la información visual; su calidad se mide por la resolución (número de píxeles, por ejemplo 1920×1080 o Full HD), el tamaño (en pulgadas), la tasa de refresco y la tecnología (LCD, LED, OLED). La impresora plasma la información en papel; las hay de inyección de tinta (chorro de tinta, buena calidad de color y bajo coste inicial), láser (tóner, rápidas y económicas por página, ideales para oficinas), multifunción (que además escanean, copian y a veces envían fax) y de gran formato (plóters, para planos). El escáner, por su parte, digitaliza documentos en papel, convirtiéndolos en imagen; es una herramienta esencial en la oficina para incorporar documentos al expediente electrónico, como se vio en los temas de registro y documentos.
6. El software
El software es el conjunto de programas, instrucciones y datos que hacen funcionar el ordenador y permiten realizar tareas; es la parte lógica e intangible, frente al hardware físico. Un programa es una secuencia ordenada de instrucciones que indican al ordenador qué operaciones debe realizar. El software se clasifica, según su función, en dos grandes categorías: software de sistema y software de aplicación.
6.1. El software de sistema
El software de sistema es el que gestiona y controla el propio ordenador, sirviendo de base para que funcionen los demás programas. Comprende:
- El sistema operativo (SO), el programa más importante: gestiona los recursos del ordenador (procesador, memoria, almacenamiento, periféricos) y hace de intermediario entre el usuario, las aplicaciones y el hardware. Se estudia en el Tema 22 (Windows 11); otros ejemplos son macOS, Linux, Android o iOS.
- Los controladores (drivers), que permiten al sistema operativo comunicarse con cada dispositivo de hardware.
- Los programas de utilidad, que realizan tareas de mantenimiento (antivirus, compresores, copias de seguridad, desfragmentadores).
Conviene detallar las funciones del sistema operativo, muy preguntadas y que se retoman en el Tema 22. El SO se encarga de la gestión del procesador (reparte el tiempo de la CPU entre las tareas), la gestión de la memoria (asigna y libera memoria a los programas), la gestión del almacenamiento y de los archivos (organiza los datos en archivos y carpetas, controla su acceso), la gestión de los dispositivos de entrada/salida (coordina los periféricos a través de los drivers) y la gestión de los usuarios y la seguridad (cuentas, permisos, contraseñas). Además, proporciona la interfaz con la que interactúa el usuario, que puede ser gráfica (GUI, con ventanas, iconos y ratón, como en Windows) o de línea de comandos (en la que se teclean órdenes). Sin sistema operativo, el ordenador sería una máquina inservible: es la capa que hace utilizable el hardware.
6.2. El software de aplicación
El software de aplicación es el que permite al usuario realizar tareas concretas. Es la razón por la que se usa el ordenador. Abarca una enorme variedad: los programas de ofimática (procesadores de textos como Word, hojas de cálculo como Excel, bases de datos, presentaciones), los navegadores web (Chrome, Edge, Firefox), los clientes de correo electrónico, los editores de imagen y vídeo, los reproductores multimedia, los videojuegos y las aplicaciones específicas de gestión. En la Administración, las aplicaciones de tramitación de expedientes, registro y gestión de personal son software de aplicación especializado.
De especial interés para este bloque son las suites ofimáticas, conjuntos de aplicaciones para las tareas de oficina que suelen incluir un procesador de textos (para redactar documentos, como Word, estudiado en el Tema 23), una hoja de cálculo (para operaciones numéricas y datos, como Excel, Tema 24), un programa de presentaciones (PowerPoint), un gestor de bases de datos (Access) y a menudo un cliente de correo (Outlook). Las dos suites más difundidas son Microsoft 365 (propietaria, que incorpora el trabajo en la nube con OneDrive) y LibreOffice (libre y gratuita). Dominar la ofimática es, hoy, una competencia básica del auxiliar administrativo, y a ella se dedican varios temas de este bloque.
6.3. Los lenguajes de programación
El software se crea mediante lenguajes de programación, que son conjuntos de reglas y símbolos con los que se escriben los programas. Se distingue el lenguaje máquina (binario, el único que entiende directamente la CPU), los lenguajes de bajo nivel (como el ensamblador, próximos al hardware) y los lenguajes de alto nivel (como Python, Java o C, más próximos al lenguaje humano y más fáciles de usar). Un programa escrito en un lenguaje de alto nivel debe traducirse a lenguaje máquina mediante un compilador o un intérprete para que el ordenador pueda ejecutarlo. No es preciso dominar la programación para el puesto de auxiliar, pero sí conocer esta terminología básica. Conviene recordar, además, que el software evoluciona mediante versiones y actualizaciones: los programas se publican en versiones sucesivas que corrigen errores, cierran vulnerabilidades de seguridad e incorporan mejoras. Mantener el software actualizado es una regla básica de seguridad y de buen funcionamiento, pues muchos ataques aprovechan fallos ya corregidos en versiones posteriores que el usuario no ha instalado.
6.4. Software libre y software propietario. Licencias
Según las libertades que concede al usuario, el software se clasifica en libre y propietario. El software libre es aquel que respeta la libertad de los usuarios para usarlo, estudiarlo, modificarlo y distribuirlo (las cuatro libertades definidas por la Free Software Foundation); su código fuente es abierto. Ejemplos: el sistema operativo Linux, el navegador Firefox o la suite LibreOffice. La licencia libre más conocida es la GPL (General Public License). El software propietario (o privativo), en cambio, está sujeto a restricciones: su código es cerrado y su uso se rige por una licencia que limita la copia, la modificación y la distribución; ejemplos: Windows o Microsoft Office.
Conviene no confundir "libre" con "gratuito": hay software libre de pago y software propietario gratuito. Según su coste y distribución se habla también de freeware (gratuito, pero no necesariamente libre), shareware (versión de prueba, gratuita durante un tiempo o con funciones limitadas), software de dominio público (sin derechos de autor) y software comercial (de pago). Las Administraciones públicas favorecen, en muchos casos, el uso de software libre y de estándares abiertos por razones de coste, interoperabilidad y neutralidad tecnológica.
7. Nociones de redes e internet
Los ordenadores rara vez trabajan aislados: se conectan formando redes que permiten compartir datos y recursos. Una red informática es un conjunto de equipos interconectados que intercambian información. Según su extensión se distinguen las redes LAN (Local Area Network, red local, de un edificio u oficina), MAN (metropolitana) y WAN (Wide Area Network, de gran alcance). Internet es la mayor red mundial, una "red de redes" que interconecta millones de equipos mediante un conjunto común de protocolos (TCP/IP). Estos conceptos, esenciales para la Administración electrónica, se desarrollan en el Tema 26; aquí basta con situarlos dentro del panorama de la informática básica.
Para funcionar, una red necesita dispositivos específicos: el router (encaminador, que conecta redes distintas y dirige el tráfico, típicamente el que da acceso a internet en una oficina o vivienda), el switch (conmutador, que interconecta los equipos de una red local), el punto de acceso (que da conectividad inalámbrica, wifi) y el módem (que adapta la señal para su transmisión). Cada equipo de una red se identifica mediante una dirección IP. En la Administración, la mayoría de los ordenadores están conectados en red local y, a través de ella, a internet y a los servidores centrales donde residen las aplicaciones de gestión, lo que permite el trabajo compartido y la Administración electrónica.
8. Seguridad informática y protección de datos
El uso de la informática en la Administración exige seguridad. La seguridad informática protege los sistemas y la información frente a accesos no autorizados, pérdidas o daños, persiguiendo tres objetivos clásicos: la confidencialidad (que la información solo sea accesible a quien esté autorizado), la integridad (que no se altere indebidamente) y la disponibilidad (que esté accesible cuando se necesita). Entre las amenazas destacan el malware (virus, troyanos, gusanos, ransomware), el phishing (engaños para obtener datos) y el acceso no autorizado. Como medidas de protección se emplean los antivirus, los cortafuegos (firewall), las contraseñas robustas, las copias de seguridad (backup), las actualizaciones y el cifrado. Todo ello se conecta con la protección de datos personales (Tema 12) y con los Esquemas Nacionales de Seguridad e Interoperabilidad, que fijan los requisitos técnicos de los sistemas de la Administración.
Conviene conocer algunas buenas prácticas que competen directamente al usuario, y por tanto al auxiliar: usar contraseñas seguras (largas, con mayúsculas, minúsculas, números y símbolos) y no compartirlas ni apuntarlas a la vista; bloquear la sesión al ausentarse del puesto; desconfiar de los correos y enlaces sospechosos (phishing) y no abrir adjuntos de origen dudoso; mantener el sistema y el antivirus actualizados; no instalar programas no autorizados; y realizar copias de seguridad de la información importante. El malware más temido en la actualidad es el ransomware, que cifra los archivos y exige un rescate; la mejor defensa frente a él son las copias de seguridad y la prudencia. La seguridad no es solo cosa de los técnicos: la mayoría de los incidentes se producen por errores humanos, de modo que cada empleado público es una pieza clave de la protección de la información.
9. El papel del auxiliar administrativo
El auxiliar administrativo es un usuario intensivo de las tecnologías de la información. En su trabajo diario maneja el ordenador y sus periféricos, utiliza el sistema operativo y las aplicaciones ofimáticas, tramita expedientes en aplicaciones de gestión, se comunica por correo electrónico y navega por internet y por las sedes electrónicas. Conocer los fundamentos de hardware y software le permite usar con soltura las herramientas, describir con precisión los problemas que surjan (distinguir si un fallo es de hardware, de software o de red), colaborar con los servicios informáticos y proteger la información que maneja aplicando buenas prácticas de seguridad y de protección de datos.
La competencia digital es hoy una exigencia básica del empleo público: no se trata de ser un experto en informática, sino de manejar con eficacia las herramientas de trabajo y de comprender el entorno tecnológico en el que se desarrolla la Administración electrónica. Este tema, junto con los siguientes del bloque de ofimática, proporciona esa competencia fundamental.
Conviene cerrar con una mención a la computación en la nube (cloud computing), una tendencia que transforma el modo de trabajar. Consiste en usar, a través de internet, recursos informáticos (almacenamiento, aplicaciones, capacidad de proceso) alojados en servidores remotos, en lugar de en el propio equipo. Gracias a ella, el auxiliar puede guardar documentos en la nube (OneDrive) y acceder a ellos desde cualquier lugar, trabajar con versiones en línea de las aplicaciones ofimáticas o compartir archivos con sus compañeros. La nube aporta disponibilidad, colaboración y copias de seguridad automáticas, pero exige extremar la seguridad y el respeto a la protección de datos, pues la información sale del equipo local. La Administración adopta cada vez más servicios en la nube, siempre bajo las garantías del Esquema Nacional de Seguridad.
10. Esquema-resumen
- Informática: tratamiento automático de la información. Dato (sin elaborar) vs. información (dato procesado con sentido). Ciclo: entrada → proceso → salida (+ almacenamiento).
- Representación: sistema binario; bit (0/1) y byte (8 bits, 256 combinaciones); codificación ASCII (7-8 bits), Unicode/UTF-8. Con n bits, 2^n combinaciones.
- Unidades: byte, KB, MB, GB, TB, PB (×1.024); no confundir bit (velocidad, bps) con byte (tamaño). Frecuencia de la CPU en Hz/GHz.
- Arquitectura de von Neumann: CPU, memoria, E/S y buses; datos e instrucciones en la misma memoria. Hardware (físico) vs. software (lógico).
- Hardware: CPU (UC + ALU + registros; frecuencia, núcleos; ciclo búsqueda-decodificación-ejecución), memoria (RAM volátil, ROM no volátil, caché, virtual/swap), placa base (chipset, buses, puertos), almacenamiento (HDD, SSD, ópticos, USB, nube), periféricos (entrada / salida / mixtos; drivers).
- Software: de sistema (SO, drivers, utilidades) y de aplicación (ofimática, navegadores…). Lenguajes de programación (máquina, bajo y alto nivel; compilador/intérprete).
- Software libre (4 libertades, código abierto, GPL, Linux) vs. propietario (Windows, Office); no confundir libre con gratuito (freeware, shareware, dominio público).
11. Ideas que más se preguntan
- La diferencia entre dato (sin elaborar) e información (procesada con sentido) y el ciclo entrada-proceso-salida con almacenamiento.
- El bit y el byte (8 bits, 256 combinaciones), la equivalencia de los múltiplos (×1.024: KB, MB, GB, TB) y los sistemas de numeración (binario, hexadecimal).
- No confundir bit (velocidad de conexión, bps) con byte (tamaño de archivo): un byte son ocho bits.
- Los componentes de la CPU (UC, ALU, registros) y la diferencia entre RAM (volátil, de trabajo) y ROM (no volátil, solo lectura, BIOS/UEFI).
- La clasificación de los periféricos (entrada: teclado, ratón, escáner; salida: monitor, impresora; entrada/salida: pantalla táctil, tarjeta de red) con ejemplos.
- La diferencia entre software de sistema y de aplicación, y el sistema operativo como intermediario y gestor de recursos (procesador, memoria, archivos, dispositivos, usuarios).
- La distinción entre software libre y propietario, y que "libre" no es lo mismo que "gratuito".
- La arquitectura de von Neumann (CPU, memoria, E/S y buses) y que los datos e instrucciones se guardan en la misma memoria.
- La diferencia entre memoria RAM (de trabajo, volátil) y el almacenamiento (disco, permanente), que no deben confundirse.
Con estas bases —qué es la informática, cómo se representa y se mide la información, cómo es un ordenador por dentro y qué tipos de software existen— el opositor queda preparado para abordar con solvencia el resto del bloque de ofimática y para desenvolverse con competencia en el entorno tecnológico de la Administración electrónica.
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